jueves, 26 de julio de 2012

260. Sin asidero



Trepas, trepas, trepas y, al final,

 
¿de qué te sirve tanto trepar? Si no sabes hacia dónde volar.

Parthenocissus tricuspidata. 
Común: Vid de doncella.

jueves, 12 de julio de 2012

259. Minas


La desazón que sintió le trajo imágenes y sonidos lejanos: los ojos de los mineros al salir de aquella boca de lobo, el carbón que se acumulaba en la raíz de sus pestañas, y continuaba por sus rostros y ropas. "A veces, cuando salíamos de la escuela, la sirena anunciaba que una explosión de grisú había tenido lugar en algún pozo y todo cambiaba de color. Al negro del carbón y de los trabajadores se unía el negro del luto de las viudas y el llanto de alguna amiga o amigo huérfano. Y ese olor que lo impregnaba todo, el mismo que si ahora cierro los ojos, vuelve".

             Fragmento del cuento "Piedras" que escribí hace años y que está publicado en el libro del taller.

Lo escrito es cierto, quien haya nacido en un pueblo minero como yo lo sabe. Dentro de la cabria de hierro que aparece en la foto está la jaula. Tuve la oportunidad de bajar en ella y no lo dudé, quería saber a lo que se enfrentaban diariamente los ojos de los mineros.
Porque conozco el lugar, es ahí donde encerraría a todos los que con su ambición desmedida y su mal hacer han provocado y siguen provocando todo lo que estamos viviendo.

domingo, 8 de julio de 2012

258. Momentos dulces

pez de caramelo
risas en el agua
flor abierta al cielo
ermitaño que aguarda
y yo lo veo todo sin hacer nada, nada, nada...

domingo, 1 de julio de 2012

257. Un "cocodrilo" en el jardín


Sin solución a cómo agarrarme a algo para no caerme en ese precipicio, que a diario se agranda, apareció ella en la noche de mis sueños.

 
Desde que la encontré la alimento con mosquitos, moscas y demás insectos. Si crece y se reproduce, puede que se coma a un grupo con alas especializado en volar con el dinero: los banqueros.

martes, 26 de junio de 2012

256. Quisiera...


Poseer la adherencia de la enredadera.

O las uñas del camaleón para no caerme en el precipicio al que nos abocan continuamente.

domingo, 17 de junio de 2012

255. Releyendo a Michael Chejov


 “El arte no es como la vida. El arte no puede ser como la vida, porque en la vida la mayor parte de las personas no saben lo que quieren. Pero el actor debe saber siempre lo que quiere el personaje. ¡El personaje debe tener siempre objetivos netamente definidos!”.

Y Chejov iba incluso más lejos. Decía: 

“Para el actor, no basta con tener simplemente un objetivo, ni siquiera sentir un tibio deseo de algo. 
Debes visualizar el objetivo como si se realizara constantemente..., es la visión del objetivo que se realiza lo que crea el impulso para un intenso deseo. Esto es lo que le dará vida a tu papel”.


domingo, 10 de junio de 2012

254. Atrapar la verdad


Una mirada

un gesto

un suspiro.

Tener la certeza

de que no hay nada

escondido.

lunes, 4 de junio de 2012

253. En guardia

Me estoy blindando ante nuevos acontecimientos

lunes, 28 de mayo de 2012

252. Por el ojo de la cerradura se sabe dónde está el fuego


-¿Qué miras otra vez? –le pregunta su mujer enfadada porque los van a dejar atrás los del viaje organizado.
-Calla y ve tú, yo me quedo, no dejo de asombrarme cómo la iglesia guisa desde el principio de los tiempos.

jueves, 24 de mayo de 2012

251. Preguntas absurdas



-¿Qué se va a hacer?
Jimena, que acostumbra a hacérselo todo sola y también a los demás, de hecho en eso consiste su trabajo, contesta sorprendida a la pregunta de la peluquera.

-Yo, nada, yo... sólo he venido a que me corten el pelo.

 A pesar de los tiempos que corren, no sólo para el ahorro, sino también para seguir trabajando, sus señores están muy contentos y le han mantenido el sueldo, eso sí, con más trabajo añadido. 
 -Estoy demasiado cansada para coger la tijera, me temblará el pulso, -se dijo mirándose al espejo para evitar cortarse las puntas como hacía siempre- además, ya es hora de sentir que alguien me hace algo a mí.

Una abuela entra en la peluquería para que le corten el pelo a su nieta, una niña de dos años. La peluquera   le pregunta una y otra vez -¿cómo te llamas? Pero la cría no se inmuta, es más, ni la mira, aunque su abuela dice que habla por los codos.

-Otra pregunta absurda, -dice Jimena entre dientes- como si el nombre, eso que otros nos han colocado, pudiera explicar algo a esa o ese  que nos ve un momento y al darse la vuelta ya lo ha olvidado.

Y es que Jimena cada vez se aleja más del mundo de los adultos, ella hace como algunas niños: protesta silenciosa.

Como el que hoy ha protagonizado un incidente en el aeropuerto de Sevilla. La noticia la daban así en la radio: “Un avión ha tenido que retrasar la salida una hora porque unos padres no han conseguido abrocharle el cinturón a su hijo”.
 

viernes, 18 de mayo de 2012

250. Hoy me siento pájaro


Quiero alejarme de tanto eco vacío.

 Hoy día estamos sordos de no escucharnos y así cada uno habla para nadie.

Me gusta primero leer y después escuchar, por este orden. Y por leer entiendo también observar un rostro. Puedo leer el de la persona que tengo enfrente, bajar a sus manos y subir a sus ojos. Es entonces cuando me siento preparada para escucharla.
 
Me pregunto ¿por qué no hacemos como los pájaros? Ellos se reparten el espacio aéreo, es decir, no cantan todos a la vez, de esa manera consiguen una mayor expresividad y así distinguimos sus sonidos.

domingo, 13 de mayo de 2012