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domingo, 27 de abril de 2025

647. Y que no nos falten los libros


Ha pasado otro 23 de abril y este título es mi deseo porque los libros son necesarios.

Me gusta esta fecha por varios motivos, pero los protagonistas son los libros.

En pandemia comencé a llevar la cuenta de los leídos en papel y en el libro electrónico.

En este blog, aunque son pocos los que muestro, también han tomado el primer puesto en las etiquetas. 

No soy buena reseñando libros, pero sí me gusta informarme antes de comprar y eso empieza en el título y la contraportada. Si la sinopsis es buena me gusta saber de qué va. La editorial, a veces, ofrece las primeras páginas que también leo y por supuesto la primera frase. Y pocos me han defraudado. 

Estos tres tampoco.

¿Qué os llama la atención de un libro?





lunes, 26 de agosto de 2024

632. Lecturas refrescantes

Sí, porque con el calor que padecemos en la Vega del Guadalquivir leer libros sesudos resulta más pesado y ya vendrá otro tiempo más fresco.

Traigo dos libros. 

A la autora del primero, Regina Rodriguez Sirvent, la conocí en un programa que me gusta, Página 2; me hizo gracia cómo contaba su experiencia, su sentido del humor y cómo relata los consejos de su abuela, que fue quién la animó y le sugirió el título, a la que muestra también en el libro. Es una novela sobre su propia experiencia de “Au pair” con una familia de Atlanta. Al ser una primera novela me gusta por su frescura y aunque, para mí, le sobran algunas páginas no lo tengo en cuenta.



Aurora Venturini (1921-2015) es una escritora que admiro desde que leí hace tiempo algunas entrevistas suyas. En diciembre de 2007 recibió el premio Nueva novela con 85 años. No era su primer libro, pero como ella dice ante la extrañeza ajena del porqué no había publicado sus anteriores libros en editoriales importantes contesta:

–Porque no me gusta pedir. Y mucho menos, que me digan que no.

Y no será porque no estuvo bien relacionada, con una vida rica en cuanto a experiencias.

Las primas, según su autora la escribió en dos meses:

-Tardé solo dos meses en escribirla y yo tardo bastante en escribir. Parece que tenía la necesidad de algo, pero no sé de qué, necesidad de transpirar “de sol y de alegría”.


Es un libro, en principio desconcertante, que se va volviendo maravilloso por todos los puntos de vista que permite su lectura. Para mi lo tiene todo. En pocas páginas, Aurora, licenciada en Psicología, presenta una familia diferente, en la que Yuna, su principal protagonista, intenta enderezar todos los problemas que surgen, a pesar de su disfunción con su propio lenguaje. 

Ante la pregunta sobre su libro contesta:

-Las primas soy yo, señorita, es mi familia. Nosotros no éramos normales. En casa todas mis hermanas eran retardadas... Y yo también.

Y la pregunta del millón: ¿Qué sería para usted la normalidad?

–No existe, la normalidad puede ser la palabra con mayúscula, nada más que eso. Nosotros no somos lo que dejamos de ser, no podemos estar contra el principio de contradicción, no se puede ser y no ser. Nosotros no somos seres humanos, está mal dicho, somos humanos. El ser es algo que no se puede definir, lo metafísico es indefinible. ¿Qué es la materia? Lo que hace que esto sea madera (toca la mesa) y esto sea plástico (toca la tapa de su máquina de escribir). Pero no lo puedo definir, sé que es una materia y punto. Lo metafísico es tan inasible... ¿Alguna vez vio un fantasma?

Pues eso, se lee de un tirón, te planteas preguntas, te ríes a pesar de todo. ¿Qué más se puede pedir? Y en Agosto con cuarenta y pico grados.

viernes, 19 de julio de 2024

631. Perder el tiempo

Me gusta el verano, siempre ha sido mi estación preferida y nunca me ha importado sudar. De hecho, mientras mis hijos aún pequeños dormían la siesta, yo aprovechaba para pintar el piso en vacaciones.

Pero lo que más me gustaba y me gusta es “perder el tiempo”, ese que dicen no existe y que cuando realmente lo perdemos es haciendo y haciendo cosas sin tomar conciencia de lo que hacemos. 


Reconozco que hay trabajos que mejor dirigir la mente lejos si se puede, porque son penosos, por no decir horribles. Impactan. Por ejemplo, los que relata Isaac Rosa en su libro, “La mano invisible” para describir los distintos oficios que realizan las personas. No es un documental, el autor se vale de un experimento a modo de performance donde asiste el público que puede comprobar desde el origen: el proceso que sufren los materiales, los alimentos que nos llevamos a la boca diariamente, las personas que los ejecutan, incluso lo que piensan y cómo se sienten sobre lo que hacen. Es tanta la documentación del autor y tan detallada que no lo he terminado. Lo haré, pero no es un libro para el verano, ni para desconectar de lo que sea que hagamos.



¿Perdemos realmente el tiempo cuando repasamos lo que nos rodea?

Cuando observamos también pensamos y si no, cómo casi sin darnos cuenta entran en nosotros sonidos, colores, olores, o impresiones que como en una sinestesia nos llevan por caminos, a veces, poco transitados.

A mí ahora, a transmitir lo que pensaba.

sábado, 15 de junio de 2024

629. Nada crece a la luz de la luna

 

De este libro me atrajo, no solo el título, sino su planteamiento inicial. De haberlo leído durante mi curso de Creación literaria, me hubiera servido de inspiración para hablar sobre “la chica del paraguas rojo”. Pero hubiera sido más banal. No como esta chica de la estación con su maleta roja que se va con un desconocido, pasean, entran en su casa y después de unas copas lo pone en una tesitura: 


“Podrás tener mi cuerpo. O mi alma. Tú eliges -dijo”. Y él elige conocerla, aunque ella le advierte que le llevará toda la noche contarle su historia. “Necesito tiempo, pues tengo que pensármelo para no mentir. Ya no quiero mentir más, ni callar más. Estoy muy acostumbrada a mentir, ¿sabes?” Página 19.


La lectura de Torborg Nedreaas atrapa en sus primeras páginas para introducirnos en el relato de la vida de una joven en un ambiente asfixiante, pobre, típico de posguerra, lleno de prejuicios y donde una historia de amor atraviesa el relato y deja casi sin respiración en su final. Recuerdo que tenía ganas de acabar su lectura, sin embargo, es un libro, yo diría, que necesario por las verdades que ignoramos si no nos tocan de cerca, pero que cada día siguen pasando.

martes, 23 de abril de 2024

626. Feliz día del libro

El día del libro siempre es especial para mí por muchos motivos, el principal porque amo los libros y me pregunto siempre: en este día con cuál te quedarías. 

No podría elegir uno, excepto por las sensaciones que me produce, incluso, me situo en el lugar en que lo empecé por vez primera, los olores etc.

Pero es, sobre todo, la sensación y uno de mis preferidos es “Años luz”.



No había leído a James Salter, no sabía nada de este autor. En las primeras páginas esa cadencia suya y elegancia en la forma, todo lo que dice entre líneas con esa maestría, me enamoró.

Después de leerlo ya no pude parar… Acostumbro buscar todo de las escritoras y escritores que me gustan, voy tirando del hilo y leo todo lo que encuentro, hasta sus libros preferidos. Mi personal biblioteca no son solo libros, sino la vida que hay en cada autora/or. Por suerte todo ocupa poco lugar aquí y puedo tener carpetas y carpetas con todo lo que me interesa como sobre qué les llevó a escribir, etc.


Dice Salter en una entrevista sobre su escritura:


“Viene de la vida, pero no es la vida. Es otra cosa. Es un poema de la vida. Viene un momento de la vida en el cual te das cuenta de que todo es un sueño. Solamente esas cosas que han sido escritas tienen una posibilidad de ser reales. Al fin, es lo único que existe – lo que ha sido escrito.”


Decía Walter Benjamín:


El trabajo en una buena prosa tiene tres peldaños: uno musical, donde es compuesta; uno arquitectónico, donde es construida, y, por último, uno donde es tejida.

Cuando releo “Años luz” de James Salter reconozco estos tres peldaños.

Más aquí.

martes, 19 de marzo de 2024

623. Libros y sus títulos

Me atraen los títulos y me gustaron los de Irene Solà que sintetizan tan bien sus historias.
En Canto yo y la montaña baila te lleva de la mano a jugar y mostrarte, desde distintas voces narrativas, un mundo diverso: paisajes, seres que los habitan, folclore regional, etc. Si te gusta escribir es un libro que despierta la imaginación y, en definitiva, cantas y vuelas con ella desde sus diversos puntos de vista.
En Te di ojos y miraste las tinieblas te ata una cuerda a la cintura y te lanza a un pozo a contemplar una saga de mujeres que van heredando el pacto con el diablo desde el pasado al presente. Te paras, respiras la lectura porque es dura y fuerte, pero no puedes dejar de leer. 
Y luego buscas todo lo referente a la autora que se ha documentado muy bien para que quien busca algo distinto, lo encuentre en sus libros y, los piense. Y que cita al final de sus páginas y en entrevistas.

Y de la frase a la palabra que en sí misma es un mundo o varios. 
Libre de Lea Ypi. ¿A quién no le puede gustar este título por muy manido que esté? Narra desde el punto de vista de una niña a través de su día a día y va contando su historia y la de su país. Hasta que su entorno se rompe y se derrumba. Como dice su autora, Lea Ypi, si te preguntas por la libertad suele terminar siendo ilusión y propaganda.  

Y sobre Hamnet de Maggie O’Farrell, publicado hace años, es un libro bien escrito y evocador. Es el relato del antes y el después de la muerte del hijo de Shakespeare. ¿Cuánto hay de ficción en estas obras, nos preguntamos? La autora comenta que un 98% aproximadamente. Pero ¿sabemos con certeza lo ocurrido en general en la historia, si cuando evocamos recuerdos y escribimos ya están modificados por la memoria?

sábado, 18 de noviembre de 2023

616. Los nombres de las cosas

De vez en cuando, después de estar leyendo libros intensos por la temática, necesito algo más ligero en la forma y en el fondo, aunque la ligereza no significa que no diga nada. Debajo de las palabras se puede esconder la ironía, la denuncia y un humor muy peculiar.  Todo eso se mezcla en este libro que sorprende por la libertad, la ausencia de normas en los diálogos y su naturalidad.

Me gustó al verlo en la librería: el título, la portada de Paul Klee, que dice mucho de lo que hay en el interior, y la sinopsis, de la cual copio el primer párrafo.

“Todos los jueves, tres amigos se reúnen en un bar. Uno es director de cine y parece difuminar constantemente el límite que separa lo real de lo imaginario. Otro es novelista, aspira a la máxima libertad posible en la escritura y en la vida y tiene tantas caligrafías como amigas. El tercero trabaja en un ministerio y siente que no sabe casi nada de su esposa ni de su hijo”.

Estos amigos hablan de sus cosas que, como hacemos nosotras, se entremezclan por la necesidad de poner en común la vida de cada uno. En el libro estas conversaciones están ordenadas en treinta y seis temas, que el narrador concluye o entrelaza con los puntos de vista de cada personaje.


domingo, 23 de abril de 2023

604. Felices lecturas


Este libro es una pequeña joya, es para detenerse en todas las puntadas sin hilo que da su autora; se adelanta a su tiempo, expresa sabiamente todo lo que podemos sentir en cualquier época. Su prosa es tan rica, poética y sugerente que es para leerlo más de una vez porque, eso sí, hay que prestar atención.

El blanco Faro, lejano, austero, se hallaba en medio; a la derecha, hasta donde alcanzaba la mirada, desvaídas e incesante, con delicados pliegues, se veían las dunas de verde arena, con sus flores silvestres sobrevolándolas, que parecían correr perpetuamente hacia algún deshabitado país lunar.

Esta era la vista que su marido amaba, dijo, deteniéndose, mientras sus ojos se volvían aún más grises.


En estas "Conversaciones sobre la escritura" de 101 páginas se condensa la sabiduría de su autora en tres apartados: narrativa, poesía y ensayo.

En el primero dice Ursula:

Yo oigo lo que escribo.

Y en esta cita de una conferencia suya nos explica:

Por debajo de la memoria y la experiencia, por debajo de la imaginación y la invención, por debajo de las palabras hay ritmos ante los que la memoria, la imaginación y las palabras se ponen en marcha; la tarea de quien escribe es ahondar lo suficiente para sentir ese ritmo y dejar que ponga en marcha la memoria y la imaginación para que estas encuentren las palabras. 

Y a continuación nos cuenta:

Eso lo aprendí de Virginia Woolf, que lo dice con unas palabras bellísimas en una carta a su amiga Vita, en la que explica que el estilo es ritmo, “la onda en la mente”, la onda, el ritmo están antes que las palabras y hacen que las palabras encajen.

domingo, 23 de octubre de 2022

595. "La ciudad" de Lara Moreno


No pretendo hacer una reseña al uso, pero sí comentar que esta tercera novela de Lara Moreno, La ciudad, es una novela necesaria. Además de su poesía y relatos publicados es la que más me ha gustado y degustado. Quiero decir que en vez de devorarla como un buen plato, la he pausado como una golosina por lo bien escrita y contada que está, a pesar de la dureza de algunas escenas. Es necesaria también porque a través de estas tres mujeres y sus vidas, temas como la violencia están muy bien tratados, nos ayuda a entenderlos mejor, y, a veces, solo con una palabra o detalle, la frase brilla.


Mi admiración por esta joven poeta y escritora se remonta a los comienzos de este espacio donde escribo. En mis búsquedas de principiante encontré un grupo de personas que se conocían entre ellas; cada una también con su blog, y estaban tan bien escritos y hablaban de cosas tan interesantes que aprendí y disfruté mucho de cada uno.

De hecho, lo que Lara le contesta a Guillermo Ortiz en esta entrevista, antes incluso de la publicación de “La ciudad” tiene mucho que ver con lo que también recuerdo:


¿Hubo algo parecido a una «generación blogger», cada uno con nuestro blog y nuestras historias?

¡Por supuesto! Y era maravillosa y me da mucha pena que se haya perdido (sonríe). Yo pasé de las cartas en papel al email y luego al blog. Ni las redes sociales ni el WhatsApp han sustituido a eso ni de broma. El tiempo que dedicábamos a eso ahora lo dedicamos a las redes sociales, pero no es, para nada, lo mismo. Los blogs eran como nuestras pequeñas revistas en las que nos autopublicábamos lo que nos daba la gana. Fue nuestra primera red social: yo me levantaba por la mañana y me ponía a mirar lo que había escrito Nano (Rafael Lassaletta) o cualquiera de los demás. Eso lo hemos perdido completamente y era bonito: en mi blog publicaba mis poemas, y cuando acababa me ponía a leer a los demás, sus pensamientos, sus historias, sus relatos de puta madre… 


No puedo estar más de acuerdo. Mi blog me ha dado muchas satisfacciones, entre ellas conocer a escritoras como Lara Moreno, Jenn Díaz, Aroa Moreno, etc…


Y para quien la quiera conocer y escuchar, solo con buscar:

 lara moreno pagina 2 en Google en el primer vídeo de 3,57 minutos. Explica su novela mejor que yo y, además, con una voz muy personal.

domingo, 2 de enero de 2022

577. Toyo Shibata

Quiero comenzar el año con un poema de esta poetisa japonesa que dice a su edad:

Una cosa que he observado al escribir poemas es que la vida no es solo triste y dura.


No te desalientes


Escucha…

no suspires diciéndote

que eres infeliz.

Ni el sol ni la suave brisa

muestran favoritismos.


Puedes soñar

con imparcialidad, ¿sabes?


Mírame,

aunque haya sufrido penalidades,

me alegro de vivir.


Tampoco tú te desalientes.   A Gracia.


Muchas gracias, Eli, por este libro que es una joyita.

Os deseo salud, salud, salud y feliz 2022.  





viernes, 23 de abril de 2021

561. Un libro para cada momento

Siempre he leído así con varios libros empezados, los seguía leyendo todos a la vez y los escogía según el sitio, el estado de ánimo, el silencio, etc.

Ahora, cuando los veo esperando por la casa, el abandono es por otras causas; me aburren y no quiero perder el tiempo, pesan y a mí me gusta leer tendida para hacer una pausa entre líneas y acariciar el papel y, también, porque han cambiado mis prioridades en la lectura.

Ya no solo me interesa la historia, sino cómo se cuenta, porque las historias suelen repetirse, pero la forma de contarla es marca de cada escritor. Busco la forma en un libro como quien coge un tejido y lo palpa para comprobar el grosor, tacto, color, revés. Y ahí, en el revés compruebo..., como decía mi madre, “cuando quieras saber cómo está echa una labor, mira el revés de la prenda”.

He dejado de hacer listas y de poner libros que he leído, cada cual tiene sus gustos y sus preferencias. Sí que me digo: elige uno. Pienso en el autor/autora y, aunque me resultaría más fácil, serían muchos también.

Sigo pensando. “Debe ser aquel que te haya acompañado durante tiempo y por eso se haya quedado en tu recuerdo”. Y elijo tres por orden de antigüedad de lectura:

La regenta porque descubrí a Leopoldo Alas, Clarín y su maravillosa concreción en sus frases cortas.

Nubosidad variable de Carmen Martín Gaite porque por su aparente sencillez deseé escribir como ella.

Años luz de James Salter, por el poder evocador de sus palabras y la capacidad para recrear atmósferas.

¿Y tú, a quién eliges?

FELIZ DÍA DEL LIBRO

miércoles, 31 de marzo de 2021

559. Más días raros

Como los del año pasado, como en las recientes navidades. Por ponerle más pegas a la pandemia y a su contención, creo debería haber comenzado en nuestro invierno. Ya son dos primaveras, “bichito”, las que por tu culpa no podemos admirar el campo en su esplendor.

Por suerte tenemos libros, podemos ver cine, me estoy imaginando cuando quiera recordar todo lo que he leído y visto en este tiempo… Por si acaso guardo archivos para llevar la cuenta.

También sirven estos días para revisar, aligerar armarios y tirar cosas. Esto para mí es una penitencia por usar una palabra que venga bien con las fechas.

Por ejemplo, aún guardaba una maleta con libros de mi madre, bien conservados.

Como ya creo haber mencionado, mi madre era modista y lo que más le gustaba hacer para reponer fuerzas era sentarse en su mecedora y leer, sobre todo novelas de Agatha Christie y Corín Tellado entre otras.

Intriga y pasión; pero la verdadera intriga es la nuestra porque cuando ya no están y seguimos viviendo llegamos a la conclusión: ¿hasta qué punto conocimos de verdad a nuestros padres? Pero ese es otro tema.

Me gusta Agatha y más el libro que escribió Ven y dime cómo vives, un periplo por Oriente Medio acompañando a su marido Max Mallowan, arqueólogo. Participa con él en las excavaciones y soporta incomodidades, pero con su sentido de la observación y su humor busca el lado divertido para hacer de este libro una delicia.

A Corín no la he leído. La busco en Internet y lo primero que sale es su página en Wikipedia:

5000 novelas y relatos en su haber entre 1946 y 2009, y que fueron traducidas a 27 idiomas. El haber vendido más de 400.000.000 de ejemplares de sus novelas la llevó a ser reconocida como la autora más vendida en idioma español según en el Libro Guinness de los récords de 1994, y ya en 1962 la UNESCO la había declarado la escritora española más leída después de Miguel de Cervantes. Sus obras continúan siendo, reeditadas en formato digital.

Se pueden hacer lecturas de su éxito, incluso, del rostro que han buscado para la foto, pero ahí va el dato.

domingo, 21 de marzo de 2021

558. Zapatos rotos

A medida que Paola avanzaba por el paseo se miraba las uñas de los pies pintadas en rojo burdeos que sobresalían de sus sandalias azules de tiras. Los dedos en perfecto orden de mayor a menor. Era verano y vestía una falda larga de seda vaporosa, ideal para el calzado plano que prefería durante el día. Así caminaba hacia el cumpleaños de una amiga. Se sentía esplendorosa. Una camiseta roja a juego con las flores de la falda que se bamboleaba a cada paso. El abanico que siempre la acompañaba colgaba de su cuello con una cinta roja también. Todo en ella bailaba con sus andares. Tropezó al subir un escalón y comenzó a andar raro. Se miró los pies y se asustó porque sus sandalias, como por arte de magia, se estaban deshaciendo. Caminaba y dejaba un rastro de goma negra deshecha, sus zapatos la estaban abandonando…

Se consoló pensando en que esa misma noche para la despedida de soltera de su hermana tenía preparados sus zapatos de japonesita, así los llamaba por el tacón de contorno suave y diferente. Negros. Con sólo una tira trenzada y cerrada en una hebilla; todos los dedos al descubierto, pero muy cómodos por la anchura de la tira. Para lucirlos mejor llevaría unos pantalones de seda con el bajo ancho y a media pierna. Arriba un top ajustado para lucir su piel morena. Estaba preparada para bailar cuanto quisiera.

Y así fue, bebió y bailó todo lo que pudo. Alguien en la pista de baile se cayó a su lado. Ayudó a la joven a levantarse y ésta le dijo al oído: se te está partiendo el zapato.

Ni siquiera el zapatero pudo hacer nada con ellos.

Texto inspirado en la frase del cuento Los zapatos rotos: los zapatos no son ya para mí algo esencial” del libro Las pequeñas virtudes de Natalia Ginzburg.

domingo, 14 de junio de 2020

536. Libros rescatados


Decidí en el confinamiento aligerar el grueso de los libros pendientes de leer, algunos de mucho tiempo. Como "Sefarad" de Antonio Muñoz Molina. Con este escritor me pasó que, después de leer sus primeros libros prestados por una amiga muy querida con quien comparto el gusto por las lecturas, lo aparqué. Más tarde compré algunos libros suyos, “El jinete polaco” lo comencé dos veces y lo dejé, demasiada narración. Es un defecto mío, lo sé porque en la lectura prefiero encontrarme diálogos que, a mi parecer, imprimen ritmo a la historia. Y no es por prisa porque pase algo. No, desde siempre soy bastante paciente, sigo y sigo, y si a la mitad de la lectura no pasa nada es cuando me cuestiono dejarla.

Por la mitad iba con otro libro del mismo autor, “Tus pasos en la escalera”, dicen algunos de suspense, pero es, como dice su creador, sobre la espera, y yo diría que sobre la soledad y las trampas de la memoria. Hoy lo he terminado con la esperanza de un final sorpresivo, porque ya estaba mi mente en otra cosa cuando lo leía, y bueno, más o menos. Pero eso sí, he paseado con el protagonista por Lisboa, he recordado a Montaigne y sus ensayos y cómo no a Lobo Antunes y sus Crónicas.
Me ha gustado más Sefarad porque es una novela de novelas o mejor de historias de vida para no olvidar, para no repetirlas. Diásporas, exilios; el que Muñoz Molina comparte recordando a Jean Améry en “¿Cuánta patria necesita el ser humano?”
Qué cantidad mínima de patria, que dosis de arraigo o de hogar necesita un ser humano, se preguntaba Jean Améry en el libro “Más allá de la culpa y la expiación”. Y me acuerdo de lo que escribía Aroa Moreno en la prensa, un artículo reciente más otro anterior sobre la patria y sus signos, y no puedo estar más de acuerdo con ella.

He nombrado a Antonio Lobo Antunes y me apetece terminar con una frase de una de sus crónicas, “Crónica del pescador de la avenida marginal” porque me gusta mucho su halo poético. Y porque, aunque no lo sé, me aventuro a decir que a su tocayo Antonio Muñoz Molina seguro que, también, le gusta. 
Me apetece, fíjate, regalarte flores.  
No te las regalo. Abrazarte. No te abrazo.                  

jueves, 23 de abril de 2020

532. De libros y cine

No, no estoy poseída, he querido poner esta foto en primer lugar porque este libro, ya familiar, me ha acompañado en los días fríos del confinamiento junto con mi manta.
“Posesión” de A. S. Byatt es una novela-romance que intercalé entre otros dos libros. Yo había visto la película hace años y me gustó, pero la novela me gusta más. Son 572 páginas y letra pequeña que me sirvieron para el enganche que pretendía; además de ser una novela-romance bien construida, con el aliciente de la investigación que lleva a cabo una pareja contemporánea. Nos descubre, la carrera de los investigadores por llegar antes a la meta propuesta: hallar las cartas de amor de un poeta victoriano, época en las que su autora, A.S.Byatt, es una especialista. Todo ello aderezado por la revisión de unos amores paralelos en el tiempo. La novela ganó el Premio Booker en 1990.

Este es un libro que no encontraba en librerías pero que por fin he podido leer. Ya conocía a Ángel Zapata, por “La practica del relato” que leí hace años durante un curso de Creación literaria.

Aquí se analizan tres relatos cortos, a cual mejor, con toda la maestría que tiene este autor. Ni que decir tiene que he disfrutado mucho con su lectura. En el último relato de Ana María Matute de 22 líneas emplea 146 páginas, un análisis completo. Un libro sin duda de aprendizaje que, con horas por delante, se aprovecha mejor.

No me acuerdo dónde leí: "El mejor libro es un libro difícil, ¿o era incómodo?" Da igual, para mí ha sido un lujo de lectura.


                                                                                                              

Este director ya me cautivó en los primeros tiempos del canal de autor que tenía Canal Plus. Grabé películas suyas en VHS que conservo para verlas de nuevo y con este libro: ¡qué mejor que repasar su vida! 

Fue un gran luchador y trabajador para llevar a término el cine independiente en el que creía y fueron muchas las dificultades a las que tuvo que hacer frente. Por citar algunas películas que quedaron en mi memoria: “Una mujer bajo la influencia” “Noche de estreno” “Gloria”, con la maravillosa Gena Rowlands, su mujer en la vida real.

Os deseo que paséis un feliz Día del Libro y no dejéis de cuidaros.

domingo, 8 de marzo de 2020

527. Un hombre entrañable


Sí, porque también los hubo, los hay y los habrá. Y yo quiero traer hoy a uno en el día de la mujer, José Luis Cuerda, uno de los más grandes directores que ha dado el cine español.
Y no por llevar la contraria, sino porque si contamos cada vez más con hombres que se sumen a nuestras reivindicaciones haremos más fuerza.
Y porque no hay que perder el sentido del humor. Ahí van algunas frases que le dedica a su nieta en sus, “Memorias fritas” que me parecen geniales:

Venimos a este mundo como venimos. Hechos una pena. Y sin conocimiento. Nadie nos pregunta si nos apetece. Si nos conviene. Si es el momento oportuno. O el lugar. O la compañía. Hay familias en las que no interesa nacer bajo ningún punto de vista. Y vidas que no vale la pena vivir porque, pena tras pena, son un martirio.
¿Hubiera preferido yo una Manuela que naciera con el análisis hecho y la conclusión tomada de que venía a un cenagoso valle de lágrimas? Para nada.
Le advertí que ese comportamiento suyo era inadecuado, que no sabía lo que le esperaba, que este mundo estaba sembrado de trampas. Siguió sonriendo. A los pocos meses gateaba a gran velocidad.
Me llevé una alegría: «Sabe huir», deduje. Menos mal. Gran consuelo. Cuando, semanas después aprendió a negar, con enérgico zarandeo de cabeza, casi todas las propuestas que se le hacían, dije: «Ya está. Ya sabe lo fundamental». Decir que no.

Manuela, va por ti. Que este que será tu pasado te produzca, visto a distancia, tantas risas como cabreos nos mete en el cuerpo a los que hoy lo padecemos.

viernes, 24 de enero de 2020

523. 3 libros 3


Dos de ellos son de primera lectura y el de en medio, segunda. Leídos casi de un tirón, como se suele decir, pero voy por partes porque son muy distintos.


De “Un detalle menor” me gustó el título, la portada, la sinopsis de la contraportada, el tema y lo que leí de la autora que no conocía, y sí, no tardé en leerlo. Primero porque tiene 151 páginas y segundo porque tenía la esperanza de encontrar más emoción en un relato tremendo, pero narrado con frialdad. El día a día, que acomete la joven Ramala en la segunda parte, se hace algo lento por la dificultad que implica desplazarse e investigar en Palestina bajo la ocupación militar israelí. Pero un final abierto hace que se una todo el relato y que se abra paso impactante en la mente del lector.


Del color de la leche” lo leí hace años y me apetecía leerlo de nuevo. Con el lenguaje particular y sencillo de quien se está iniciando en la escritura, su protagonista, Mary, nos va mostrando su situación día a día, su experiencia y su insistencia en dejar constancia de ello. Además de la dignidad con que afronta el ambiente desfavorable donde vive: la Inglaterra rural de 1830, nos viene a demostrar que no están tan lejanas las actitudes machistas y dictatoriales a través de siglos. Contagia esa rebelión suya que la autora de este libro, Nell Peyshon insufla a su protagonista hasta en su destino final. Este es un libro que no te deja indiferente.


La mujer en la ventana” es un thriller que se estrenará pronto en la gran pantalla y que está basado en el libro de A. J. Finn, seudónimo de Dan Mallory. Este editor de profesión vino a España a presentarlo en abril de 2018 y según sus palabras habla mucho de la soledad y de lo difícil que es conectar con la gente y que te malinterpreten y malinterpretar a los otros. Y esto es verdad. También hay que decir que lo escribió después de ser diagnosticado de un trastorno bipolar. El libro es un homenaje a Alfred Hitchcock y al cine en blanco y negro. Yo no quiero contar mucho, aquí sí que dicen algo más. Son 536 páginas que, a mi manera de ver, se podrían haber resumido algo, pero eso seguro lo harán los guionistas de la película. Es un libro tan visual que parece hecho para el cine.