lunes, 2 de mayo de 2022

585. Como la vida misma

 

Como esas pisadas de los que se creen los amos de todos hacia los más débiles y ellos, igual que esa pequeña florecilla, empeñándose en sobrevivir.

Al lado esta grieta. Como si la tierra sintiera el mismo dolor que sentimos hacia la barbarie.

Y no puedo evitar pensar: y si…, porque ingenuamente me sigo preguntando cómo pueden dormir por las noches.

sábado, 23 de abril de 2022

584. Amor romántico

 El otro día estaba sentado en un banco del parque, lo suelo hacer cuando quiero despejarme de lo que estudio, que no viene al caso.

Delante de donde me encontraba dos chicas muy sonrientes de unos veinte años se encontraron y saludaron. Una de ella daba saltitos como de felicidad y la otra le preguntó:

¿Hoy es el día?

Sí, contestó sin parar de saltar, yo creo que me lo pedirá, me ha citado aquí mismo.

¡Qué romántico! Pues no te retrases, ya me contarás.

Como la chica de los saltitos señaló el parque y me apetecía dar un paseo, la seguí intrigado.

En un recodo me despisté, pero alguien chocó conmigo. Era la chica que venía de vuelta corriendo y casi gritando:

¡Un sitio horrible, seguro que es un ogro y conmigo no, que se case con otra!

Menos mal, justo a tiempo, pensé.

lunes, 11 de abril de 2022

583. Miradas

 

No todo es corona de espinas.



Hay olores,


sabores y


soles.

domingo, 20 de marzo de 2022

582. Sorpresa

 

¿Metáfora?

¿Actualidad?

¿Arte contemporáneo?

martes, 8 de marzo de 2022

581. Adrienne Rich, de poemas

 Para el expediente


Las nubes y las estrellas no libraron esta guerra

los arroyos no informaron a nadie

si las montañas arrojaron piedras de fuego al río

fue sin tomar partido

la gota de agua que se balanceaba levemente bajo la hoja

no tenía opinión política


Reparto de tareas


Las mujeres en las filas traseras de la política

todavía lamen hilo para pasarlo por el ojo

de la aguja, truecan huesos por plástico, rajan vainas

para venderlas como collares en los cruceros

hacen inmaculados vestidos de Primera Comunión

con planchas y vacilante agua caliente

todavía ajustan los microscópicos hilos dorados

en los chips de silicio

todavía dan clase, vigilan a los niños

desaparecidos en las callejuelas de fuego cruzado...


Entre los poetas míos… Adrienne Rich

Cuadernos de poesía crítica n.º 10


domingo, 20 de febrero de 2022

580. La carretera

A Sabrina le gustaba conducir su coche rojo por esta carretera a la vuelta de su trabajo. Escogía este tramo, sobre todo, en los cambios de estaciones porque la hilera de árboles que quedaba a su izquierda le parecía hipnótica. Le encantaba verlos mudar de un verde frondoso a unas venas esqueléticas y enrevesadas.

La última tarde que pasó por allí el paisaje lucía en casi toda su desnudez y transparencia. Sin embargo no fue eso lo que recordará siempre. Al girar en la primera curva a la izquierda un coche negro se le venía encima y al verlo se quedó paralizada.

Afortunadamente ni a ella ni a su coche rojo le pasó nada. Un coche que la seguía pulsó la bocina del suyo con tanta insistencia que el coche negro frenó en seco. Cuando Sabrina se repuso y volvió la cabeza la persona que la había salvado ya no estaba.

Ella nunca supo que era un compañero de trabajo enamorado de ella que, sabiendo lo despistada que era, la seguía cada día hasta ese cruce sin que ella lo advirtiera.

viernes, 11 de febrero de 2022

579. Casi primavera o casi verano

 

Ya no hay gotas de rocío

ni caudal en el río.

Las flores se abren  

y los jaramagos alcanzan el aire.

sábado, 22 de enero de 2022

578. Soy un pez

 

No os lo toméis al pie de la letra, pero sí, a veces me llaman raro porque soy diferente. Soy muy independiente. Por ejemplo, no me gusta cuando en uno de mis paseos oigo gritar a los pescadores desde sus embarcaciones:

-Lanzad la red que viene un banco de peces.

Ni en plural quiero yo que me llamen banco, entonces, me muevo rápido, planeo y me escapo. A veces me llaman “raro”. Me gusta ir por libre y no soporto que impidan mi libertad. Cuando me acerco a la orilla de noche y me asomo para buscar las constelaciones, veo con mis ojos planos la intención en algún paseante de cogerme con sus manos; me quedo quieto, veo su sonrisa y justo ahí me zafo.

Entonces quien se ríe soy yo porque se quedan mirando el agua y ya no estoy en ella porque soy un pez volador. De quien más huyo es de los japoneses, que persiguen sobre todo mis huevas para el famoso sushi y es que el humano es el mayor de los depredadores.

domingo, 2 de enero de 2022

577. Toyo Shibata

Quiero comenzar el año con un poema de esta poetisa japonesa que dice a su edad:

Una cosa que he observado al escribir poemas es que la vida no es solo triste y dura.


No te desalientes


Escucha…

no suspires diciéndote

que eres infeliz.

Ni el sol ni la suave brisa

muestran favoritismos.


Puedes soñar

con imparcialidad, ¿sabes?


Mírame,

aunque haya sufrido penalidades,

me alegro de vivir.


Tampoco tú te desalientes.   A Gracia.


Muchas gracias, Eli, por este libro que es una joyita.

Os deseo salud, salud, salud y feliz 2022.