martes, 8 de agosto de 2017

445. El monte

Este podía ser muy bien un cuento de fantasmas.  

Si en vez de tomar las fotos por la mañana hubiera preferido las últimas horas del día.

Pero no lo es, ya me gustaría dejar volar la imaginación. Sin embargo esta realidad es tan abrumadora que no deja paso a la fantasía. 
En un principio fue un pinar precioso con vistas al río y su afluente. 
Y recién construido uno de los mejores camping que he visto. 
Ahora es la metáfora de esta España del derroche y abandono.  

sábado, 29 de julio de 2017

444. El río


Primeras horas de la mañana y un verano más asomándome a él. La enea lo tiene casi cubierto y le da un aspecto salvaje y descuidado. Lo atravieso por un pequeño puente, hago fotos, avanzo hasta encontrar la casa de mi abuela en la orilla de la que vengo. Está en alto, cuesta trabajo mirarla de frente porque el sol me da en la cara. Casi cubierta por árboles crecidos en años no distingo la ventana de la cocina por la que nos asomábamos para contemplar las crecidas del río en invierno. 

Continúo el paseo, compruebo el abandono, la despreocupación humana por la naturaleza, ésta se recupera si la dejan pero nuestro paso por ella es corto para comprobarlo.
Pienso en la intención: dar un paseo, pero el conflicto ha surgido sin evocarlo... No hay desenlace, el tiempo, ese gran escultor, como decía Marguerite Yourcenar lo mostrará.  

sábado, 22 de julio de 2017

443. Verbos


Traspasar


Contemplar


Observar


Esperar a que se quede así, pero sin levante ni poniente.

miércoles, 5 de julio de 2017

442. Hacia la playa


Preguntarse por la libertad es preguntarse
por la longitud de la valla
y sus hendiduras,
por quiénes son los vigilantes,
por quiénes quieren pasar al otro lado.

Avanzan: sepulcros
a merced de la corriente.
Avanzan: como avanza el silencio.
Como se pudre un cadáver.

David Eloy Rodríguez, Miedo de ser escarcha

martes, 20 de junio de 2017

441. De la "caló"


hay que resguardarse


o salir al verde


y al agua.

sábado, 27 de mayo de 2017

440. Amor a primera vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa. 

Wislawa Szymborska 


Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá? 

Alfonsina Storni

¿Quién la recogerá?
El móvil. El objeto más acariciado hoy día.

jueves, 11 de mayo de 2017

439. Actuar es un misterio

Dice Declan Donnellan en el libro “El actor y la diana”:

Actuar es un misterio, como también lo es el teatro. Nos reunimos en un espacio y dividimos éste en dos mitades, una de las cuales actúa historias para la otra. No conocemos sociedad alguna donde nunca sucedan estos rituales, y en muchas culturas tales eventos son el propio centro de la sociedad. Hay una obstinada necesidad de presentar representaciones actuadas, desde los culebrones televisivos hasta la tragedia griega.

Un teatro no es solo un espacio literal, sino también un lugar donde soñamos juntos; no sólo un edificio, sino un espacio que es tanto imaginativo como colectivo. El teatro nos provee de un marco seguro dentro del cual podemos explorar situaciones peligrosas desde la comodidad de la fantasía y la protección de un grupo.
Actuar es un reflejo, un mecanismo para el desarrollo y la supervivencia.

Un bebé nace no sólo con la perspectiva de “madre” o “lenguaje”, sino también con la anticipación de “actuar”; el niño está genéticamente preparado para copiar comportamientos de los que será testigo.

Pero ¿cómo podemos desarrollar o entrenar nuestra habilidad para actuar?
Nuestra calidad como actores se desarrolla y se entrena por si misma sencillamente cuando le prestamos atención.

Siempre hay un vacío entre lo que sentimos y nuestra habilidad para expresar lo que sentimos.

En vez de afirmar que X es un actor con más talento que Y, sería más exacto decir que X está menos bloqueado que Y.
El talento, como sucede con la circulación de la sangre, ya se está bombeando. Sólo tenemos que disolver el coágulo.

sábado, 29 de abril de 2017

438. Los otros


Ellos, como dos gotas de agua, siempre entran al bar del pueblo y salen riendo como si fuera el primer sonido aprendido de su venida al mundo. Un sonido raro y metálico que sale de su estática sonrisa desde el mismo instante de su creación. Ocupan cada mañana los mismos asientos y el camarero les pone a su lado la aceitera. Hay personas que, mientras desayunan ojeando la prensa, no leen porque todo el tiempo los observan.

Ellos, tan cuidadosos en su mantenimiento, ponen las tiras de la suerte sobre el estrecho mostrador inferior destinado a los bolsos, pero eso sí, envueltas en plástico por si alguna gota de aceite se escapa mientras se engrasan. Después pasan por las mesas y venden todas las papeletas allí mismo.

Hace días que no vienen y los clientes del bar comentan lo triste, descabalado y oscuro que ha quedado su sitio; tanto se quejan, que el camarero ha intentado quitar los taburetes. Tarea inútil, unos tornillos desconocidos que hacen de imanes los mantienen anclados al suelo.


Ellos, mientras los echan en falta, andan como locos descacharrados por la playa sin cansarse nunca. Sólo se asustan cuando pasa algún camión y creen que los van a llevar a reparar.  

domingo, 9 de abril de 2017

437. Bajo el parral del patio


Me gustaría
que me oyeras la voz y yo pudiera
oír la tuya.
Sí, sí, hablo contigo
mirada silenciosa
que recorre estas líneas.
Y repruebas, tal vez, este imposible
deseo de salirse del papel y la tinta.
¿Qué nos diríamos?
No sé, pero siempre mejor
que el conversar a solas
dando vuelta a las frases, a sonidos,
(el poner y el sacar paréntesis y al rato
colocarlos de nuevo).
Si tu voz irrumpiera
y quebrara esta misma
línea... ¡Adelante!
Ya te esperaba. Pasa.
Vamos al fondo. Hay algunos frutales.
Ya verás. Entra.

Circe Maia
(“Invitación”, Breve sol, 2001)



poema tomado de: http://www.aplu.org.uy/wp-content/uploads/2010/04/Sic-9-Agosto-20141.pdf

lunes, 27 de marzo de 2017

436. La percepción

Vista y oído son canales conductores.
La mirada de cada uno depende tanto del conocimiento de sí mismo (su formación, y el marco histórico y cultural en el que vive), como de sus objetivos y de la información que busca en el exterior.
VER, es una función del ojo.
MIRAR, es una función del espíritu. Es la capacidad de anotar aquello que realmente nos importa, dada nuestra personalidad y nuestra circunstancia, no aquello de lo que cualquiera de forma indiferente podría darse cuenta.

Descartes afirmó que “la primera de las pasiones es el asombro”.
Miramos y escuchamos desde nuestros hábitos y desde lo que sabemos.
“Nada hay bueno ni malo si el pensamiento no lo hace tal”, escribe Shakespeare en Hamlet.

Hoy, día del teatro (para quien no lo practique), me apetecía traer estas certeras palabras de un libro al que recurro siempre: “La escritura dramática” de José Luis Alonso de Santos


Y también una obra a la que asistí anoche: “La autora de las Meninas” de Ernesto Caballero con una Carmen Machi genial que hizo levantarse al público que llenó el teatro Lope de Vega.  

domingo, 12 de marzo de 2017

435. Suerte

                                           

¿Creéis en la suerte? Yo no mucho, pero tengo que reconocer que alguna vez ocurre. Claro que para ello has de poner algo de tu parte: comprar un décimo de lo que sea, o decir simplemente tu número preferido, como me ocurrió a mí.
El libro que hoy traigo, “DIBUJOS Sylvia Plath”, junto con un almanaque precioso de la editorial Nórdica me tocó en la librería La Fuga en Sevilla al final de un Club de Lectura.  


He leído a Sylvia más de una vez, sus escritos, su vida etc. He visto, incluso, la película que hicieron sobre ella y no deja de impresionarme su muerte, como ahora leerla en la introducción a cargo de su hija, Frieda Hughes.

Mi madre, la poeta Sylvia Plath, nació el 27 de octubre de 1932 en el Massachusetts Memorial Hspital de Boston en los Estados Unidos. Vivió con energía, pasión y una sed de conocimiento que dirigió hacia sus afanes literarios y artísticos hasta que se suicidó, el 11 de febrero de 1963.

En la página n.º 17 en una carta a Ted Hughes, su marido, Sylvia expresa: me da tal sensación de paz dibujar… Puedo cerrarme por completo en la línea, perderme en ella.

Ted, su queridísimo amor, Teddy, al que tanto añora y escribe, pronto la decepcionará por sus infidelidades y ese mundo suyo tan apasionado se caerá como una montaña de naipes. Su Teddy que nos privará de sus últimos cuadernos al quemarlos y no publicarlos.  

Fue una suerte ir esa noche a La Fuga; confieso que no fui para comentar el libro sobre el que se opinaba, “Elling, el baile de los pajaritos”, de hecho lo compré al final y ahora lo estoy disfrutando. 
Fui porque hablaba Cristina Gómez-Baggethum, su traductora, sobre su oficio, sobre la literatura noruega, y también porque había un representante de la editorial Nórdica que ha hecho un magnífico trabajo con el libro de Sylvia Plath como anteriormente hizo con otro libro suyo, “Tres mujeres”, un largo poema ilustrado que se puede teatralizar porque es a tres voces. Tiene como tema la maternidad. En el libro están representadas: la mujer que centra su realización en ser madre, la que sufre por no poder serlo y la que lo es a su pesar.
Y como hablar de libros me encanta, pero no quiero aburriros os dejo con el inicio de la primera voz del poema:

Lugar: Una sala de maternidad y alrededores

PRIMERA VOZ:
Soy lenta como el mundo. Soy muy paciente,
giro en mi tiempo, los soles y estrellas
me miran con atención.
La preocupación de la luna es más personal:
ella pasa y vuelve a pasar, luminosa como una enfermera.
¿Está apenada por lo que va a suceder? No creo.
Simplemente la fertilidad la deja asombrada.

sábado, 25 de febrero de 2017

434. Haced lo que yo diga, pero...

evitar la postura y

viajar a los pueblos para

sentir el crujir de las hojas, 

sin tirarse al pozo,

más bien saborear,

pero sin pasarse.