viernes, 21 de septiembre de 2018

483. El río


Hace muchos, muchos años, los hombres vivían en cuevas como estas.


Hace un mes, en agosto, caminando comprobé que la vivienda había cambiado “algo”. 


Hace una semana, al llegar a esta parte del río, vi una ¿barca? El dueño había empleado para su construcción, además de palets, plástico.  


Lo que sea para navegar por el mismo río entre los gansos.

lunes, 10 de septiembre de 2018

482. Celebraciones


Estamos vivos y es bueno celebrar lo que acontece. Yo me alegro hoy de llevar con mi blog once años.

También en este aniversario tengo la satisfacción que me ha acompañado todo el verano y en adelante: la segunda edición de mi libro.

Y como no hay dos sin tres, añadir que me siento feliz y orgullosa de estar tan bien acompañada por estas magníficas escritoras: Maribel Andrés Llamero (a quien no tengo aún la suerte de conocer en persona) y Miriam Palma, que ya conocéis por las reseñas que he puesto aquí.

Una última cosa, para mí muy importante, daros a quienes me acompañáis con vuestros comentarios infinitas gracias.

A veces en la vida los sueños se hacen realidad. No dejéis de soñar.


Este verano me he tomado un descanso de redes, pero es un placer traer aquí el anuncio que puso mi editorial. Muchas gracias y abrazos.

sábado, 1 de septiembre de 2018

481. Septiembre


Y llegó septiembre,
gotas en el aire
la boca callada
las palabras sueltas,
bailan.

Y llegó septiembre,
vamos preparados
de besos y abrazos
por si acaso,
por si acaso.


viernes, 17 de agosto de 2018

480. Grace Paley


Me gusta leer y no entender del todo lo que leo porque eso me da pie a seguir averiguando. Y eso fue lo que me animó a buscar el libro de esta mujer, que mirando su foto dan ganas de abrazarla, su título: “La importancia de no entenderlo todo”. ¿No os parece sugerente? 

El original, como se dice en la Introducción fue “Tal y como pensaba” y es fiel reflejo de su autora, porque en los variados artículos del libro expone su vida, inquietudes, entorno, actividades y enseñanzas... Publicó varios libros de relatos, pero su labor principal fue su pacifismo, activismo político y defensa de los derechos civiles. Además de su militancia particular del feminismo.
La verdad es que si queremos estar bien informado es necesario recurrir a personas como Grace Paley, yo me he enterado de cosas de las guerras que no sabía, me he reído con lo que cuenta de su familia o vecinas y he admirado los consejos que da a sus los alumnos, os pongo algunos:

En los cursos de escritura, suele sugerirse a los estudiantes que escriban sobre su propia experiencia. Escribe lo que ves. Escribe lo que sabes.
Yo, la verdad, sugeriría algo distinto. No te precipites.
¿Qué cosas no entiendes en absoluto?
Cuando hayas inventado todo lo necesario para contar una historia, cuando hayas llegado más o menos a la verdad del misterio y ya no seas capaz de descubrir una nueva incógnita, cambia de asunto.
El escritor no es una especie de historiador hipócrita que va por ahí uniendo cabos sueltos e investigando personajes para responder a las preguntas de todo el mundo.
El escritor no es más que alguien que cuestiona las cosas.
Escribe una historia en primera persona, con la voz de alguien con quien estés en conflicto. Alguien que te moleste, que te preocupe, alguien a quien no comprendas. Utiliza una situación que no comprendas.
Nada de diarios, cuando solo te interesas tu mismo, te vuelves aburrido. Cuando lo único que me interesa soy yo, me vuelvo una aburrida y una engreída. Cuando tengo interés en otra persona, en ti, me vuelvo interesante.
Un libro o un cuento deberían ser más inteligentes que su autor.

miércoles, 8 de agosto de 2018

479. La lectura ¿es un viaje?

A veces puede ser fácil,
otras escabroso.

Hay que reconocer que esto sí que es afición o pasión por la lectura.

sábado, 28 de julio de 2018

478. Una vida prestada

Hay lecturas que te impulsan a indagar en ellas nada más acabarlas, bien por el tema, por el autor, etc. En este libro la búsqueda la inicié antes de llegar al final. Aunque se refiere a una fotógrafa, Vivian Maier, dentro del libro no se muestran sus fotos, tan sólo en la faja de la portada aparece un autorretrato suyo.

Berta Vias Mahou, autora de “Una vida prestada” nos habla sobre una mujer que principalmente y por vocación fue fotógrafa a lo largo de toda su vida. Al leer, se hace necesario ver algunas de sus instantáneas, ya que Berta, con mucha maestría, se basa en las imágenes y la documentación que haya podido encontrar de Vivian Maier para hacer una recreación de su vida, la que la propia Vivian ocultaba fomentando así el misterio que la rodeaba.

Fui a la presentación del libro que hizo la autora porque tenía ganas de conocerla. Compré el libro antes de entrar y sentí no llevarlo leído para completar la información y poder satisfacer la curiosidad que genera después de leerlo.

Contar una vida sin apenas datos, basada en fotos y usando la segunda persona es bien difícil, pero Berta Vias lo hace con tal maestría y humanidad, que terminé el libro queriendo a Vivian y admirando a Berta por su escritura y por esa vida prestada que le ha regalado.
Esta es una novela intimista, lo es por forma con que Berta la encara, pero también porque se adentra en Vivian y en los rostros anónimos de sus fotografías. Explorar qué buscaba la fotógrafa en ellos con sólo un disparo de su cámara Rolleiflex debió ser una tarea apasionante.

La verdad de esta extraordinaria fotógrafa fue que decidió por convencimiento vivir en el anonimato. Trabajó de niñera toda su vida, lo que le permitió tener más tiempo libre para ejercer su impetuosa vocación. Buscaba las desigualdades en los rostros de muchas personas y captaba ese submundo que no se muestra en las portadas de las revistas.

Hoy sus fotos están tan cotizadas, que puede que la editorial no se haya podido permitir algunas para directamente completar esta historia de vida. Pero en España hubo una exposición y algunas de sus fotos se pueden ver aquí.
Aquí su página y aquí una entrevista a la autora.

lunes, 16 de julio de 2018

477. Tiempo raro



Creo que es la primera vez que estoy un mes sin actualizar el blog, y no es porque me haya ido de vacaciones. He preferido leer a escribir y al tener más lecturas pendientes me he dedicado a ellas al ser los días más largos. A eso ha contribuido el buen tiempo. Esta brisa tan fresa que a veces corre me recuerda a la playa sin estar en ella.

Nada que ver con otros veranos que para poder leer me quedaba inmóvil, vamos que en vez de veranear, hibernaba o, mejor dicho, hacía el proceso inverso, estivaba como los caracoles y otras especies. Si no me movía no sudaba, a no ser que tuviera que sostener esos libros gordos y pesados como ladrillos.

Pero esto no es normal. Levantarme con los pies helados buscando unos calcetines en pleno Julio a pesar de haberme tapado por la noche con la sábana. ¡En mi sur de 40 grados! Siento hablar tanto del tiempo pero ahora creo que sí, que algo está cambiando.
Buen verano a todas y todos.

sábado, 16 de junio de 2018

476. Quizás...


fuera tan sólo por darle la razón a Monterroso: 
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. 
 Ahí seguía él, con su cabeza petrificada hacia la eternidad.

sábado, 9 de junio de 2018

475. Invierno o verano




Así está la mariposa, como yo, sin saber donde quedarse.

lunes, 4 de junio de 2018

474. Empatía

Corro. Correr es gratis y desde mi infancia lo he hecho siempre. Ahora mi cuerpo se cansa y me acerco a la baranda del puente para recostarme, sin embargo, en su inclinación me invita a cruzar el puente en dirección a mi carrera.


viernes, 25 de mayo de 2018

473. Admiración


Ella acudía a la playa todos los días si no llovía. No era una mujer joven, pero sí presumida. En verano llevaba debajo de su túnica un bañador distinto, día sí y día no, pero nunca se bañaba, sólo leía. Por eso, para averiguar aquello que tan embelesada la tenía, el faro se inclinaba cada día un poquito más.

miércoles, 2 de mayo de 2018

472. A vueltas con el libro


Sí, no digo "mi libro" porque siempre me ha dado pudor emplear el blog para publicitarme, y no repito post por mí, de verdad, que no sé yo venderme, ni lo intento. Si hasta se me olvidó poner en la biografía el nombre de este blog, al que le tengo un especial cariño; por el tiempo que hace que lo cree, el momento en que se lo dediqué a mi madre, modista de profesión, y porque me ha dado la oportunidad de conocer en este medio a personas estupendas y aprender de ellas.

Repito post porque mis editores, Cecilia Ojeda y Antonio Abad, se lo merecen, porque son unos profesionales que trabajan muy bien y cuidan lo que hacen, y, cómo no, a sus escritores.

Me han mandado la confirmación de los horarios en la feria, en esta tarjetita tan simpática, y al ver a esta niña me he acordado, también, que no he puesto el enlace a una reseña sobre el libro que en la fecha de publicación me hicieron aquí.