lunes, 20 de septiembre de 2021

571. El cielo está emborregado…

 

¿Quién lo desemborregará?

El desemborregador

que lo desemborregue,

buen desemborregador será.

Tan concentrada estabas que al pasar delante del espejo, ni siquiera viste tu imagen reflejada.


viernes, 27 de agosto de 2021

570. Voces


 La perspectiva me gustó y me detuve a fotografiarla.

Justo a mi espalda, había una pareja sentada en un banco. Me llamó la atención el tono de él que al hablar era intolerante e impositivo y no callaba. No me volví, aunque me hubiera gustado para verle la cara.

¿Somos lo que decimos?, pensé. Creo que no solo la actitud, sino las palabras y el lenguaje que usamos nos moldea.

Otros árboles más cercanos a la pareja llamaron mi atención. Entonces hubo un silencio y me quedé mirando por la cámara.

¿Sabes?, le dijo pausadamente ella; eres como esa palmera más alta, siempre tienes que sobresalir, imponer tu criterio, llevar razón en todo y eso es imposible. Si bajaras el tono y observaras verías cómo crece y luce la más baja.

Y me fui sonriendo.  

sábado, 14 de agosto de 2021

569. La caló


En el camino

busco una sombra,



ya sea el verde,

o un toldo de colores,


pero si el viento cesa...

viernes, 23 de julio de 2021

568. Tender y guardar la muda

Estoy casi en el campo y observo cómo los insectos se han adueñado de las casas vacías; moscas, más pesadas si cabe, hormigas que muerden sin verlas y no le puedes ni poner el pie encima como en el poema de Silvia Nieva en su libro La fábrica de hielo:

Ser hormiga hoy.
Levantarse,
romper el trayecto,
encontrar el pie que pisa
y morderlo tantas veces
que el dolor lo paralice.

Sin embargo, la hermosa cigarra o chicharra en silencio se desprende de su muda;

se agarra al tendedero con toda su fuerza, porque no debe ser tan fácil como parece y despliega sus alas no sin antes dejar tendida su muda, que hace compañía a la nuestra todos los veranos. Yo prefiero el canto de la chicharra a que me molesten las moscas, aunque si están así de quietecitas como llevan un rato en la lámpara, pues que disfruten.

viernes, 25 de junio de 2021

567. Contrastes

 


¡Un agua, por favor!


A ti de mí


Entre tú y yo

mi risa en tu oído y

el correr de tu pensamiento.

domingo, 13 de junio de 2021

566. Como en el poema

Hacia la disolución


El sonido del agua caliente

vertida por el termo

es como el de unas palabras tiernas.


Dentro de la taza

el azucarillo de mi corazón

avanza plácidamente

hacia la disolución.


Toyo Shibata, Recoge la luz del sol con las manos.

http://lotronan-1224.blogspot.com/2013/05/dia-1937-recoge-la-luz-del-sol-con-las.html 

jueves, 3 de junio de 2021

565. Vuelos

Esa noche soñó, pero qué digo, ¿sueñan los pájaros? No lo sé, pero me imagino que este en concreto al posarse en el muro y ver el vacío que había dejado el pino añoraba esos paseos y conquistas por sus ramas. 

Y, cómo no, esos vuelos por esa pequeña parcela tan libre que durante casi un año fue completamente suya.

En su último paseo algo llamó su atención al posarse en el alfeizar de la ventana del cobertizo y aprovechó para colarse dentro. Allí reinaba todavía la quietud.

Buscó a alguien, tan familiarizado estaba con los humanos que le hubiera encantado verlos trabajar y seguro habría intentado una conversación a su manera. Tan solo había un sombrero en un cuerpo inanimado, intentó posarse en él, pero algo llamó poderosamente su atención.

Un vuelo corto y allí estaba él pintado en sus mejores tiempos y casi posando en equilibrio como lo hacía desde las ramas del árbol enorme y frondoso. 

Al menos ella, su pintora, no lo había olvidado y desde lo más hondo de su pequeño cuerpo se lo agradecía. 

Feliz cumpleaños, cariño. Os extrañamos.

sábado, 29 de mayo de 2021

564. Una visita al mar

 



MAR

Me ha encantado volver a verte.

Tus formas

tu olor

tu color

tu sonido.

De enfado

de calma.

De no entender.

Rosa Guzmán

sábado, 15 de mayo de 2021

563. No te puedes aislar

Cuando ibas a la ciudad de pequeña te quedabas embobada ante el movimiento de coches y personas; era como un carrusel de feria, colores y olores al pasar por la puerta de algún restaurante o puesto callejero de chucherías. Estabas aprendiendo a leer y leías todos los letreros en voz alta y, mientras, te agarrabas fuerte de mi mano para no tropezar y caerte. ¡Y qué decir del tren! Lo que disfrutabas en el trayecto.

Ahora vives en la ciudad y apenas sales. Aunque ha pasado lo peor, no te puedes aislar.

Como no te vayas a una cabaña al campo... Y, aun así, tampoco. ¿Quién te dice que no pasará un pastor con su rebaño de ovejas? Deseoso de conversación te provocará y tú, que tampoco estás acostumbrada a estar callada porque no lo has sido nunca, claudicarás.

Te lo repetía durante el primer confinamiento y más severo; aquel en que cada vez que tenías que llenar la nevera te dabas una vuelta por la ciudad primero, y te quedabas anonadada. Las ciudades no se han hecho para estar vacías en sus calles y plazas, decías enfadada. Es peor que la guerra física esta sensación de soledad, te quejabas. Porque el silencio era tan grande que parecía que todos estuvieran muertos dentro de la propia vivienda, como si hubiera sucedido una catástrofe nuclear. 

¡Ni que tú hubieras pasado ninguna!, te contestaba riéndome para relajarte

Y buscaba ventajaslos pájaros vuelan libremente y cantan felices, el aire es más limpio...

Pronto todo esto pasará, te decías tu misma. Y es verdad.

domingo, 9 de mayo de 2021

562. Como hojas


 Casi nada, pero con solo un poco de luz...

Aunque, si miras las hojas del laurel

puede que la envidia te vaya transformando.

viernes, 23 de abril de 2021

561. Un libro para cada momento

Siempre he leído así con varios libros empezados, los seguía leyendo todos a la vez y los escogía según el sitio, el estado de ánimo, el silencio, etc.

Ahora, cuando los veo esperando por la casa, el abandono es por otras causas; me aburren y no quiero perder el tiempo, pesan y a mí me gusta leer tendida para hacer una pausa entre líneas y acariciar el papel y, también, porque han cambiado mis prioridades en la lectura.

Ya no solo me interesa la historia, sino cómo se cuenta, porque las historias suelen repetirse, pero la forma de contarla es marca de cada escritor. Busco la forma en un libro como quien coge un tejido y lo palpa para comprobar el grosor, tacto, color, revés. Y ahí, en el revés compruebo..., como decía mi madre, “cuando quieras saber cómo está echa una labor, mira el revés de la prenda”.

He dejado de hacer listas y de poner libros que he leído, cada cual tiene sus gustos y sus preferencias. Sí que me digo: elige uno. Pienso en el autor/autora y, aunque me resultaría más fácil, serían muchos también.

Sigo pensando. “Debe ser aquel que te haya acompañado durante tiempo y por eso se haya quedado en tu recuerdo”. Y elijo tres por orden de antigüedad de lectura:

La regenta porque descubrí a Leopoldo Alas, Clarín y su maravillosa concreción en sus frases cortas.

Nubosidad variable de Carmen Martín Gaite porque por su aparente sencillez deseé escribir como ella.

Años luz de James Salter, por el poder evocador de sus palabras y la capacidad para recrear atmósferas.

¿Y tú, a quién eliges?

FELIZ DÍA DEL LIBRO

domingo, 18 de abril de 2021

560. Estar o no estar

Imagínate: ser un árbol.
Una insignificante nada de verde al viento,
mancha en un camino con márgenes precisos.

Mis raíces, que sueñan con gusanos,
Las avispas que me sobrevuelan fugaces,
El tiempo pasa volando.

En fin – ser un árbol.
Estoy en pie, observo y presumo.
Ya no guardo sombra.
Un vino agrio.
 

Adaptación de la Égloga que podéis encontrar aquí.