viernes, 26 de enero de 2024

621. L a sombra y la flor

Mi sombra se diluye entre tus flores, quiero sentirme libre como tú, Sinapis.

Vives en campos baldíos abarcando el espacio, aprendiéndolo.

Sinapis es un género de plantas dentro de la familia Brassicaceae.​

Una de las especies que se encuentran en este género es la mostaza blanca (S. alba). La planta silvestre, es el popular jaramago. En la zona sur de España su presencia masiva denuncia campos baldíos, jardines descuidados o escombreras. Son hierbas anuales (raramente bienales).


https://es.wikipedia.org/wiki/Sinapis


viernes, 19 de enero de 2024

620. Mercados


Me llamo Mario y soy periodista. Me gusta ir por las mañanas a los mercados de Abastos y pasearme entre los puestos cuando no tengo ningún trabajo que entregar. He vivido en varias ciudades y al visitarlos, los comparo. Hay diferencias en su aspecto, pero no tanto en las conversaciones que escucho. Sobre todo a media mañana que ya han desayunado las amas de casa con sus amigas y aprovechan para hacer la compra.

La primera vez que comenzó esta afición mía yo esperaba en un puesto de charcutería y miraba con hambre esa variedad tan apetitosa, no sabía cual elegir para un bocadillo. Era mi primer trabajo en la redacción y mi primer día, además, tenía que administrar bien lo poco que iban a pagarme. Me dirigí a la señora que tenía a mi lado para que me aconsejara, pero advertí que con cara de enfado tiraba de algo. Pensé que al otro lado tenía al perro. No pude evitar exclamar:

¡Madre mía, pero si es un niño!   

Me miró enfurecida diciendo: ¿Un niño? Es un diablo que ya se me ha escapado varias veces mientras guardo las colas. Esto último lo dijo con retintín mirando a la tendera que charlaba animada con otras clientas. Como no le echaba cuenta siguió casi gritándome y tirando a la vez de la correa mientras el niño lloraba: 

-¿Y sabes? ¡Por poco me lo mata un conductor que iba como un loco! ¡Cómo se nota que nunca serás madre!

-Y usted qué sabe, señora, le contesté. 

Por los gritos que emitía todas nos miraron riéndose de mi respuesta.

Ahora, también me río, ese día salí pitando de allí y me quedé sin bocadillo.

Sin embargo, veo que se siguen usando esos cinturones con alargadera; hace poco vi una madre joven que hablaba por el móvil, su hija pequeña protestaba porque quería alcanzar algo y no podía.


martes, 2 de enero de 2024

619. Feliz año cada día


Días


¿Para qué sirven los días?

Los días son el lugar donde vivimos.

Llegan y nos despiertan,

una y otra vez.


Existen para que nos alegremos:

¿dónde vivir, sino en los días?


Philip Larkin “Días”, de Las bodas de pentecostés 

domingo, 24 de diciembre de 2023

618. Una puerta a la ilusión


 Con esperanza de:

PAZ FELICIDAD y ALEGRÍA

Felices Fiestas

miércoles, 13 de diciembre de 2023

617. Como encerrada con un solo juguete


Aquel verano se alargaba demasiado, pero de pronto llegaron las lluvias. En un adosado todo se oye. Un vecino protestaba porque la piscina le estaba rebozando. La vecina del otro lado porque tenía albañiles en el patio y la azotea y no podían acabar las obras. Fueron tormentas localizadas que no duraron mucho, pero torrenciales, tanto que, desde mi cocina y en silencio escuchaba el tintineo de las goteras de su techo en las palanganas. A veces, según la intensidad, parecía un concierto acuático. 


Estos adosados tienen detrás un espacio que cada vecino emplea como quiere. Yo tiendo una hamaca entre dos postes de hierro y leo tan a gusto. Pero ese día no podía porque una conversación de mi vecina, con alguien que parecía una amiga, me lo impedía. Hablaban de los albañiles cuando ellos, en su ir y venir vaciando escombros, estaban en la azotea.


-Míralos, decía mi vecina ¿te parecen hermanos? Ay, hija, ¡un poquito de imaginación, por favor! Tú misma dices siempre que tus hijos también son distintos. 

-Sí, la noche y el día. ¿Y qué me quieres decir con eso? 

-Te cuento: El más bajo es achaparrado hasta en los andares; le gusta cantar y se crece si lo miran, seguro que se cree el amo del mundo. El otro día, cuando miraba los dibujos de su cuerpo, pensé que era un hombre hecho para el verano, porque tenía de cintura para arriba un tatuaje tan variado que parecía una camiseta de colores. -Oye, que te estás durmiendo y no es la hora de la siesta.


-Perdona, pero será la cerveza que me has puesto, sigue, por favor.

-El más alto, es su hermano mayor. Ese lo tiene todo, seguro será el preferido de su madre porque es responsable y trabaja fino hasta en los detalles. Como este: mira como me ha puesto estos azulejos. Chist, ahí llega, ¿ves? -Hola, dijo más alto y volvió a su cuchicheo.


Me acerqué a la pared que nos separaba para escuchar mejor.


-Siempre saluda, pero no abandona su trabajo. Observa sus andares ¿tu has visto alguna vez un albañil que hasta su porte sea elegante? Es serio, formal y su mirada es limpia, tanto como su sonrisa…

-Para, ¡hija, no te embales!, que estás cogiendo un camino… A mí lo que me ha llamado siempre la atención de los albañiles es su forma de hablar entre ellos, no hay quien los entienda.

-¡Ah, no! Este, el más alto, habla hasta claro y no me mires así. ¿No decías cuando entraste que parece que llevo días encerrada con un solo juguete? Ahí lo tienes, solo observo lo que veo y me parece más sugerente que mirar la tierra que van dejando y las telarañas que se están acumulando.

-Niña, tú estás majara perdida. Me voy, que se me hace tarde.

Y entraron en la casa. Y me dejaron sin final para mi cuento…  

sábado, 18 de noviembre de 2023

616. Los nombres de las cosas

De vez en cuando, después de estar leyendo libros intensos por la temática, necesito algo más ligero en la forma y en el fondo, aunque la ligereza no significa que no diga nada. Debajo de las palabras se puede esconder la ironía, la denuncia y un humor muy peculiar.  Todo eso se mezcla en este libro que sorprende por la libertad, la ausencia de normas en los diálogos y su naturalidad.

Me gustó al verlo en la librería: el título, la portada de Paul Klee, que dice mucho de lo que hay en el interior, y la sinopsis, de la cual copio el primer párrafo.

“Todos los jueves, tres amigos se reúnen en un bar. Uno es director de cine y parece difuminar constantemente el límite que separa lo real de lo imaginario. Otro es novelista, aspira a la máxima libertad posible en la escritura y en la vida y tiene tantas caligrafías como amigas. El tercero trabaja en un ministerio y siente que no sabe casi nada de su esposa ni de su hijo”.

Estos amigos hablan de sus cosas que, como hacemos nosotras, se entremezclan por la necesidad de poner en común la vida de cada uno. En el libro estas conversaciones están ordenadas en treinta y seis temas, que el narrador concluye o entrelaza con los puntos de vista de cada personaje.


domingo, 29 de octubre de 2023

615. Saramago siempre

 Porque ante el horror y las preguntas que nos hacemos, él siempre tiene respuestas.

…resulta mucho más fácil educar a los pueblos para la guerra que para la paz. Para educar en el espíritu bélico basta con apelar a los más bajos instintos. Educar para la paz implica enseñar a reconocer al otro, a escuchar sus argumentos, a entender sus limitaciones, a negociar con él, a llegar a acuerdos. Esa dificultad explica que los pacifistas nunca cuenten con la fuerza suficiente para ganar... las guerras.

José Saramago

De la entrevista:

https://ctxt.es/es/20231001/Politica/44391/Javier-Ortiz-Jose-Saramago-Israel-apartheid-Palestina-Gaza-nazismo-segregacion.htm


lunes, 23 de octubre de 2023

614. Escribir

 ESCRIBIR            

No hay ninguna
pretensión
en este intento,

si antes era así,
ahora

viene y queda
el gesto

igual a

cuando niña
dibujaba

por placer
y no dormía
hasta pintar

lo que pensaba

y era un mundo
que se hizo
con los años

garabato,
torcedura.    

Yolanda Pantin "Lo que hace el tiempo"

miércoles, 20 de septiembre de 2023

613. Lluvia

Ya huele a otoño. No por la lluvia que ha caído en algunos sitios de la Vega del Guadalquivir, sino porque la tierra estaba tan sedienta, que ella contenta, nos devuelve ese olor cada vez más gratificante.

Aquí ha llovido como nos dice Pessoa al principio de su poema a la lluvia:


Llueve en silencio, que esta lluvia es muda

y no hace ruido sino con sosiego.


El otoño, que llegará este fin de semana, también me huele a poemas, quizás porque la poesía me lleva a regiones tranquilas.

Yo no sé escribir poemas, me pasa como cuando miro una pintura que solo me hace sentir cosas. 

En uno de esos sentires escribí un poema a mis hijos porque la ignorancia sigue siendo atrevida.


Hoy no hay foto, la pondré cuando llueva a cántaros.


miércoles, 13 de septiembre de 2023

612. Luz

 Frágil



La luz que cae sobre algo



para exaltar ese algo


que recibe la luz


y era nada, o poca cosa,


en la sombra, es un poema



y en segundos deja de serlo.


Yolanda Pantin, “Lo que hace el tiempo” 




martes, 29 de agosto de 2023

611. SOL

Todo con mayúscula. 

En el sur y en la llanura del interior no se ha podido tomar sin riesgo de quemarnos.

Pero ahí están ellas, las libélulas.


Ni porque me acerque a tender la ropa se van, me acompañan y puedo apreciar su belleza.


Les encanta subirse a la horqueta que formamos con varias cañas secas para elevar el cordel.

Más: https://es.wikipedia.org/wiki/Anisoptera

lunes, 14 de agosto de 2023

610. Agua

                                                     

Una mano y en ella tu anillo.

Manos pequeñas…, y recuerdas. 

“Ven, súbete a la silla”, te pedía siempre que volvías de la 

calle sudando y sofocada de jugar.

“Primero el jabón” (el verde que aún se encuentra en 

alguna que otra tienda de pueblo), y tú lava que te lavas esas

pequeñas manos debajo del chorro de agua del fregadero.

“Ahora los pulsos” y te cruzaba los puños para que el agua

los cubriera y refrescara.


Aún lo haces, pero ahora cuidas ese oro líquido que es el agua.