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domingo, 16 de marzo de 2025

645. La fuente del parque


Estaba tan feliz que, a pesar de la gravedad, el agua subió y subió para darle un abrazo a la lluvia. Solo ella hacía posible que no se secaran las fuentes.  

martes, 4 de marzo de 2025

644. Más luz, por favor

Erika salió a dar un paseo después de apagar el televisor. Sus pasos lentos y su mirada cabizbaja. ¿Hacia dónde caminaba el mundo? Se acordó de Simone de Beauvoir, de lo que escribía en vísperas del segundo desastre. No quería ni nombrarlo, aunque algunos locos ya lo estaban anunciando.


Se paró delante del escaparate. Compraré una, pensó y entró decidida a la tienda. 

Un gesto, un pequeño gesto, eso era porque ¿qué podía hacer una gota en un mar de lluvia?

martes, 24 de diciembre de 2024

640. Días de invierno

En el jardín de mi casa

habitan ausencias

que me acompañan


Escucho sus palabras

en el ruido de los árboles,

en las cosas que guardo

en la pieza del fondo

y en la tierra

donde planto mis sueños.


Nora Gabriela Luna - Batallas, exilios y jardines de fondo

Más en: https://libroemmagunst.blogspot.com/2024/11/nora-gabriela-luna-3-poemas-3-1.html


Con este bello poema os deseo lo mejor para todos y que reine la paz y las buenas intenciones.

viernes, 23 de diciembre de 2022

597. Navidad de colores

Deseo abrir una puerta a la esperanza para que todo vaya mejor y

como los deseos son múltiples, he deseado tirar tomates a 

quienes hacen que perdamos la ilusión de un  mundo mejor,

quienes mienten pensando que somos idiotas,

quienes no se respetan ni a ellos mismos,

quienes se creen los dueños del mundo o de su propio país.


Pero como esto no deja de ser un costurero, he traído telas

de colores para vestirnos de alegría y de felicidad,

porque las dos son otra forma de resistencia,

como dijo Almudena Grandes.


Os deseo todo lo mejor.

Muchas felicidades y abrazos.

lunes, 2 de mayo de 2022

585. Como la vida misma

 

Como esas pisadas de los que se creen los amos de todos hacia los más débiles y ellos, igual que esa pequeña florecilla, empeñándose en sobrevivir.

Al lado esta grieta. Como si la tierra sintiera el mismo dolor que sentimos hacia la barbarie.

Y no puedo evitar pensar: y si…, porque ingenuamente me sigo preguntando cómo pueden dormir por las noches.

martes, 22 de diciembre de 2020

552. Que venga ya el nuevo año

Quiero descorrer cortinas como estaciones. 

Suprimir el invierno y 

caer en una verde y nueva primavera.


Os deseo que paséis estas navidades con salud 

y lo mejor posible. 

martes, 1 de diciembre de 2020

550. Ahí vamos

 


Nunca la vida ha sido tan actual como hoy: por un tris no es el futuro.

Hoy es hoy.

Y mañana tendré de nuevo un hoy.

Un soplo de vida” Clarice Lispector

sábado, 4 de enero de 2020

521. Por mis abuelos


Soy demasiado joven para haber vivido la guerra de España, incluso mis padres lo son. Sé algunas cosas por mis abuelos. Tampoco contaban mucho. 
A mi abuelo le cogió la mili en el bando equivocado. Me hablaba de los picores en todo el cuerpo en las trincheras y a la hora de dormir, quizás para no contarme cosas tristes o más dolorosas. Por eso se iba en verano y en invierno a nadar todos los días. Sobre todo cuando lo destinaron cerca de Cádiz. Allí estuvo bastante tiempo porque sabía hacer pan, uno de tantos oficios que aprendió de joven y, mira por donde, fue panadero en la guerra, mejor alimentar en vez de matar, decía. 
Era un hombre justo, de izquierdas y muy honrado. Mi abuela, una de tantas mujeres de su casa que aún cocina y me guarda tapers, también había aprendido un oficio muy necesario: costurera. Ella no tuvo que salir del pueblo. Contribuía con su trabajo a los gastos de una familia numerosa con pocos medios porque era la mayor. No quiere hablar de un tiempo de dolor, y yo nunca insisto. Pero sí los observé desde pequeño en su quehacer diario; en su amor y cuidado por las cosas bien hechas.
He comenzado a estudiar periodismo y he tenido tiempo de investigar, por eso sé que las guerras no se acaban, sobre todo las civiles, porque no se acaba el odio, ese roedor insistente que lo roe todo y deja sin humanidad ni solidaridad a los seres humanos.
Mi abuela es muy mayor, pero tiene la cabeza muy bien y su rebeldía interior intacta; no quiere ver los informativos, pero sí los debates de los políticos y dice que sigue viendo ese odio en los ojos de los que saben tan bien tergiversar la realidad de lo que le ocurre. Esos que siguen y vuelven con más brío a defender España como si fuera de su propiedad y como dice ella: pretenden seguir poniendo el pie encima de las cabezas de las buenas gentes. Yo le digo que tenga confianza, que también hay políticos que quieren cosas buenas para el pueblo. Veremos si los dejan, dice, porque según ella para que cambien de verdad las cosas, la gente tiene que cambiar y no quedarse más atrás que el culo y hay mucha gente que está acostumbrada a obedecer en este país y todavía le gusta que le den las cosas hechas. ¡Con lo bonito que es hacerlas una misma!, suspira.
Me gusta pensar, abuela, en que este año que comienza, que por sus cifras parece redondo, sea posible de verdad un cambio, hay muchas personas que han perdido su vida luchando y no debe haber más retroceso en las libertades y los derechos. Eso, mi niño, eso. Me besa en la cabeza y se sienta conmigo a ver la investidura.

sábado, 21 de diciembre de 2019

519. Las cosas difíciles


“La gente se figura que algunas cosas son el colmo de la dificultad, y por eso aplauden a los trapecistas, o a mí. Yo no sé qué se imaginan, que uno se está haciendo pedazos para tocar bien, o que el trapecista se rompe los tendones cada vez que da un salto. En realidad las cosas verdaderamente difíciles son otras tan distintas...” El perseguidor” de Julio Cortázar sobre la vida de Charlie Parker

Como la salud, que nos toque la lotería o simplemente que sepamos, sin buscar tréboles de cuatro hojas, ser felices con las pequeñas cosas de nuestras vidas.

Amplia la foto para ver mejor mis deseos.

viernes, 21 de diciembre de 2018

sábado, 28 de octubre de 2017

453. Como el río Guadiana


¿Existe el río? Sí, ¿verdad? Aunque se oculta, no desaparece. En estos días pasados hemos visto al curso de la DUI hacer este mismo recorrido.

Mis felicitaciones a todas las personas que vi votar la ley esperada con tanta ilusión, a pesar de los golpes recibidos, las mismas que con la declaración de ayer han visto su sueño cumplido.

Mis condolencias al pueblo que pagará, pagaremos, la incompetencia manifiesta y comprobada de los políticos.

La DUI existe como el río, la historia lo reflejará. ¿Dónde desembocará? No lo sabemos. Deseo y espero que sea en paz. Ya basta de incertidumbres y de miedos inculcados. Señores, por favor, trabajen más inteligentemente que para eso les pagamos.


Imagen tomada de Internet. Origen aquí.

lunes, 23 de octubre de 2017

452. Antes de la caída


Otoño casi invierno.

Y todavía el verde.

Como la esperanza que...

jueves, 31 de diciembre de 2015

394. 80 metros de redes solidarias


¿Se puede medir la solidaridad? Si no medir, sí diferenciar. Este año en Sevilla la navidad ha llegado a los barrios periféricos. Un proyecto comisariado por NomadGarden, que se ha podido llevar a cabo gracias a el ICAS y el arduo trabajo de un grupo de jóvenes.


Acercarse a la inmigración siempre nos enseña y demuestra como los colectivos se ayudan entre sí. En el parque Amate son los paraguayos y ecuatorianos los que día a día tejen una red de apoyo mutuo entre ellos para ayudar a personas que lo necesitan.


Por ser el barrio más cercano de todos los que conforman el proyecto, traigo esta celebración bajo las Tipuanas, árboles procedentes de Bolivia y Argentina, donde con ilusión se reúnen, festejan y bailan en este parque-hogar fuera de casa.  


Y con estas luces os deseo lo mejor para este nuevo año. El resto de intervenciones se puede ver en:

Añado la dirección del vídeo que he recibido y que explica mejor este proyecto ilusionante:

domingo, 29 de noviembre de 2015

391. Y, sin embargo...


la alegría,
esa
que
no debemos
abandonar.
Para que
no ganen,
no dominen,
no engañen,
no destruyan.
Y todo eso
que
tanto
esfuerzo
cuesta
conseguir,
perdure.

lunes, 12 de octubre de 2015

388. No seguir...

la ruta que nos marquen.

Hay campo para andar y pensar cómo hacer

un buen corte de mangas a tanta maldad. 

jueves, 23 de abril de 2015

374. Sevilla también es esto

No todo es capillismo y folclore en Sevilla, hay cosas que se mueven, unas acaban por falta de visión cultural y rancia de las instituciones, y otras comienzan, y de entre todas surge la esperanza de que la cosa cambie que falta hace.

Primero quiero felicitaros en el día del libro con mi última lectura disfrutada: “Lo que me está pasando, diario de un joven emperdedor” Lo último publicado de Miguel Brieva y presentado en Sevilla. Quien esté cerca puede encontrarlo en la librería “La Fuga”.
En formato de novela gráfica y en palabras de su autor lo que hace es “exorcizar la realidad a base de desmantelarla, de parodiarla, de mostrarla en toda su desnudez”. Para Miguel Brieva: “la ambición última de esta historia es apuntar que este fracaso no es en modo alguno personal, no es un problema de nadie en concreto, es consecuencia de un gran fracaso social, de un modo de vida errado de raiz. No hay salidas individuales posibles, eso es una fantasía. La mejoría de las cosas pasa necesariamente por una recuperación de lo común, y por una renuncia a ciertos lujos materiales que tampoco nos hacen felices".

Asistimos al último ZEMOS98  un festival que desde su creación ha procurado ahondar en “lo común”, pero que este año cerraba sus puertas por motivos explicados en esta carta.

Lo ahogaron los que en este país se encargan de la cultura oficial, a quienes sólo les interesa un tipo de cultura que no altere el orden establecido. Pero lo que no podrán ahogar es la imaginación y las ganas de construir en vez de destruir, y eso lo saben hacer de sobra lo que crearon este festival.

De entre todo pudimos ver a BelénGopegui. Resultó tan cercana y entrañable que daban ganas, además de darle las gracias por todo lo que de forma tan visual y sencilla planteó, de abrazarla. Más aquí.

Y el sábado pasado dos actuaciones como despedida. La primera "Hacia un ruído" Cuando entramos en el teatro Alameda unos carteles grandes compuestos de palabras sin significado aparente llamaban la atención. Al comenzar su  actuación, Fran dijo “Esto va sobre la escucha y la espera”. Pero hay sobre todo PALABRA, POEMA, SONIDO, y es una obra que va mutando, haciendo, como dijo María “de una historia vieja, una nueva”. De lo que no cabe duda es que es una acción creativa, rica e innovadora.

La segunda y cierre: la presentación del disco “Voces del extremo”.
Como es mejor escucharlo, leerlo y pensarlo os lo podéis descargar junto con sus letras en esta página.

domingo, 15 de febrero de 2015

368. Cuénteme qué es conversar

Una noche durante una de nuestras tertulias con amigos se dieron dos posturas enfrentadas. Intenté callarme, primero porque aprendo de la observación y más tarde porque no tenía muy clara la idea que quería exponer (hacia la una de la madrugada, mis párpados no me responden, imposible mantenerlos abiertos), pero sí me acordé de volver a leer lo que dice Theodore Zeldin sobre la conversación:
Solemos discutir, debatir, entrar en controversia -que nos puede llevar al enfrentamiento- regañar, debatir, contender, de tal manera que las personas que ejercitan estos verbos, llegan a dejar de hablarse y dejan de conjugar el verbo que nos diferencia como humanos: hablar.
La conversación es otra cosa. Conversar es con-versación, conversare, tiene que ver con convertirse, volverse del revés, “cambiar de mentalidad”. Al conversar se reorientan nuestros miedos, sobre todo el que provoca la ignorancia, percibimos como la brújula de nuestra vida señala hacia la generosidad, apunta a los otros, mis semejantes, para re-conocer a quienes comparten y construyen el tema de conversación. Es entonces cuando superamos la retóricas vanidosas y persuasivas de otras reuniones y charlas, aquellas que utilizan los fuegos artificiales del lenguaje para obtener el beneficio efímero de someter al interlocutor, o acaso conseguir su conformidad, para elaborar una especie de sucedáneo de autoestima, que grita en nuestro interior -¡que listo soy!-.
Pienso que hay que insistir sobre la escucha, a mi manera de ver, una premisa básica para conversar. Cada vez cuesta más hablar en cualquier sitio público, y ya no digamos los girigays que se forman en las tertulias televisivas, llega a ser fatigante. Sin embargo, cuando encuentras a alguien que cuando escucha se pone en el lugar del otro, intenta descubrir qué le quiere decir, empatizas y esa idea que no verbaliza fluye favoreciendo el diálogo y el entendimiento.
Dice Zeldin, (y yo estoy de acuerdo) “Cada vez que conozco a alguien aprendo algo, incluso de las personas que no me gustan. Se trata de mirar más allá de lo que te disgusta”.
No es un historiador común, de hecho he leído que del pasado lo único que le interesa es cómo vivía la gente. Por eso decidió dejar de lado las cosas habituales de la historiografía tradicional "para estudiar las emociones y los deseos de las personas". Para este historiador, la soledad es la peor clase de sufrimiento "en una sociedad que persigue el éxito y que no sabe cómo gestionar el tiempo libre".

martes, 30 de diciembre de 2014

364. La niña bonita


Pues que se anime, que lo esperamos con ganas.


Que venga cargado de justicia, de igualdad y de paz.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

363. Felicidad


Vamos a celebrarlo con humor que para entristecernos ya está el gobierno...

jueves, 25 de septiembre de 2014

353. Narrador ¿deficiente?

Estiré mi ojo intentando ver qué era el color. Mi hábitat era el viejo huerto abandonado y lo que allí predominaba era el verde. Nuestro ciclo de vida terminaba cuando éramos comidos por los insectos; mucho mejor que servidos en bares, después de asfixiados por la harina, requetelavados, y chupados. Hasta nuestras hermosas casas vacías terminaban en la basura. De vez en cuando un hombre venía y se llevaba a los que sólo les quedaba eso: su casa. La última vez que apareció, intenté averiguar algo, pero no sabía bien qué podía ser aquello que con tanto mimo hacía. 
 Cuando se fue descubrí que a los que habían muertos los decoraba y colocaba en un viejo pupitre. ¡Ya no éramos nosotros, eran otros! Al día siguiente volvió y se los llevó hacia la casa. ¿Qué haría con ellos?
Vi que se había dejado unas latas destapadas. Reuní a otro grupo aún más numeroso que el primero, el huerto en esa época estaba a rebosar. Para averiguar qué pasaba tendríamos que introducirnos en las latas y así lo hicimos. Salimos de ellas transformados, bañados en una cremosa y suave pasta. Entramos en la casa, y, al ver a nuestros amigos pegados en una ventanita, nos miramos sin saber qué hacer. De pronto, dominados por ese glamour, queriendo llegar aún más alto, subimos y subimos por la pared. Y así terminamos.