Qué alegría pinchar en la frase del título y que salga tu comentario o simplemente se guarde para ser aprobado.
Llevo unos días cabreada con las nuevas palabras,
atranquijos las llamé en otra ocasión, aunque antes las letras se entendían. Y no es cuestión de visión, veo perfectamente, es que están deformadas y tan pegadas que, a veces, parecen los títulos de crédito de una peli de miedo.
Me pregunto y os pregunto qué motivo tiene esta criba si incluso tenéis que aprobar el comentario.
En algunos blogs encuentro también la frase: demuestra que no eres un robot. Y un robot parezco intentando escribir correctamente estos atranquijos.
A mí me gusta comentar cuando leo, o veo alguna imagen que me motiva y disfruto haciéndolo; es más, no lo hago a tontas y a locas. Suelo releer y pensar sobre lo que escribís o mostráis.
Opinar es una de las alegrías que nos proporciona este modelo de escritura. Es muy grata la cercanía con las personas y saber qué les parece aquello que escribimos. Y también una satisfacción esta comunicación, (yo aprendo de todo y de tod@s), y estos parapetos o verificaciones, a mi manera de ver, la impiden. No siempre tenemos el tiempo necesario.
Ya es bastante molesto que salte la publicidad al abrir comentarios, si además hay que echarle tiempo, no a lo importante, sino a repetir y repetir las palabras, yo termino aburriéndome, lo siento.
P.D. Os pongo un enlace al
blog de Myriam que ha puesto un vídeo explicativo de las palabras en cuestión.