domingo, 15 de noviembre de 2020

549. ¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con el cine?

Desde mi último post hay una especie de vacío, unos veinte días sin que se me ocurra qué escribir. En años anteriores, ese tiempo estaba lleno porque a primeros de noviembre se suele celebrar el Festival de cine de Sevilla. Las vísperas para mí eran como preparar un viaje, pero en vez de mapas y lugares a visitar, casi me estudiaba el catálogo del Festival al leer todas las sinopsis de las películas y actividades. Bien difícil era acertar por la novedad que representa ver estrenos, uno más de sus atractivos.  

Este año tenía claro que era un riesgo asistir a largas colas para coger buen sitio por cómo iba la curva de la pandemia. Ni siquiera miré la información porque me hubiera ido a sacar alguna que otra entrada. Como terminó ayer, hoy me he puesto al día. Y me topé con unos vídeos cortitos en los que hablan distintos montadores o editores de cine, un oficio que admiro como el de los traductores de libros. En otros vídeos contestaban distintos directores y directoras a preguntas como la del título de este post. A medida que los escuchaba fluían mis propios recuerdos e imágenes, el cine me ha apasionado siempre. A toda velocidad recorría pelis vistas en el cine de verano de mi pueblo: de romanos, piratas, submarinos, musicales y las de vaqueros, que no eran de mis preferidas.

Pero la imagen más poderosa y más antigua fue la de un viaje que hice con mis padres a Sevilla, de compras. Ese día nos quedamos a comer en un bar de barrio y me pasé toda la comida mirando a través de la cristalera el cine que había enfrente. Tanta lata di que al final me llevaron a ver las fotos de la película como yo quería. Esos fotogramas llenos de colorido me impresionaron tanto que los convencí para entrar a verla. Supongo que como era la hora de la siesta pensaron que me dormiría, debía tener unos cinco o seis años. Al comprobar que no caía rendida, me preguntaron varias veces si me quería salir. Yo insistía que no y seguía embobada ante la gran pantalla desde las gradas. La película era un musical que hicieron de la ópera Aida. No creo que ellos hubieran visto nunca una ópera y yo menos, pero eso daba igual, porque más tarde cuando he vuelto a escuchar el Coro de los esclavos judíos del “Nabucco” de Verdi…, esa música ha quedado en mí para siempre.  

Por si le queréis echar un vistazo al palmarés.

domingo, 25 de octubre de 2020

548. Líneas


 Miras el cielo. Te sitúas.

Abajo, muy abajo; una niña en su pupitre escoge,

juega entre líneas.

¿Paralelas, convergentes, divergentes?

Miras el cielo, te quedas con las paralelas.

Las vías de un tren imaginario que te llevará lejos.

jueves, 1 de octubre de 2020

547. Tu perfil


Erguida y desafiante. Así esperas la lluvia, el frío y la nieve que dejarán, si no vienen arrollando, tu rostro aún más bello.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

546. Azul sobre azul

 


Un día, te prometo, voy a quedarme en casa
a coser todos tus botones.
Sacos, camisas, contaré los ojales
buscando en cada prenda la pieza que falte;
no voy a conformarme con que se adapte a las otras
deberá ser igual, idéntica en color y tamaño.


Quizás le encuentre el gusto
a quedarme junto a la ventana
enhebrando la aguja
arriba y abajo, la mano con el hilo
concreto
ya no el imaginario
sino el que en la práctica existe
transparente sí
casi invisible
azul sobre azul, negro sobre negro
y ensimismada en mi labor
quizás renuncie a todo lo demás.


Carolina Esses (Buenos Aires, Argentina, 1974)


jueves, 10 de septiembre de 2020

545. El costurero


Hoy cumple este blog 13 años, una fecha que me gusta porque le gustaba también a mi madre que no era supersticiosa.
Y no está de más que recuerde que este blog lo inicié porque necesitaba soltar cosas, es decir, escribir sobre lo que me apeteciera y como mi madre fue modista y ya no estaba conmigo, lo nombré El costurero y se lo dediqué a ella.
Y, cómo no, también he actualizado la foto de su costurero porque todavía es el que seguimos utilizando para alguna que otra costurilla o tijeretazo.
Las cosas si se cuidan casi ni envejecen. Un reto, incluso, la renombrada obsolescencia de las mismas puede que la inventara alguien, no sólo para aumentar las ventas, sino para que sus cosas no le superaran en edad.

Pero está bien que duren y, aunque cuando hacemos limpieza hay quien se deshace de casi todo por uno u otro motivo... Sé de un caso que debido al dolor de la pérdida de un ser querido se deshizo de todo lo que le hacía recordarlo. Pero como también existe el paso del tiempo que cura las heridas, llegó un día que echó de menos algunas cosas. Lo que guardamos en la mente se modifica al recordarlo y se olvida. Es entonces cuando algún objeto se nos hace presente por medio de esa sinestesia maravillosa, y nos trae, no sólo el recuerdo, sino el momento vivido con esa persona.
Creo que fue en la segunda película de Isabel Coixet, ‘Cosas que nunca te dije’, la protagonista que sufre no de pérdida, sino de desamor, comenta que ha abierto una hucha para guardar los momentos felices vividos con la persona que la ha dejado.
Es tan corta la vida y surgen tantos problemas y escollos que por qué no guardar esos momentos o esas cosas mediante el canal que cada persona escoja si eso nos trae felicidad.
Quiero daros las gracias a todos/as por pasar por aquí y os deseo calma para buscar esa felicidad que, en estos tiempos de pandemia, tanto escasea.  

viernes, 4 de septiembre de 2020

544. Ruidos

Hay un sector de la población que con la caída de la construcción lo notó más que otros, pero aún así casi siempre tienen trabajo que hacer, especialmente si son buenos, como en todo.
¿Habéis tenido algún verano que soportar obras en el vecindario? Yo todos, tanto en el piso como si venía al pueblo a casa de mis padres.
Seguro pensáis o habréis pensado “al pueblo, te vas al pueblo, ¡qué bien! ¡Que descanso!” Y una M mayúscula porque de eso nada. Sobre todo si son tus vacaciones y tu deseo de levantarte tarde o echarte una siesta después de una comida gustosa.
¡OBRAS! Es verano y toca soportar todo los procesos desde la demolición, el martillo percutor que te atraviesa los sentidos, la hormigonera etc.
Pero dentro de lo malo como me gusta escuchar, no deja de sorprenderme el lenguaje del gremio; no será en todos sitios igual supongo, pero aquí en mi sur... No es sólo que no pronuncien bien, es el tono, la rapidez al hablar, las voces al que está lejos, es en fin, una jerga especial y curiosa que me hace gracia y no deja de sorprenderme.
Así pensaba mientras volvía a la ciudad contenta por dejar atrás las obras del pueblo, pero…
Habían vendido el piso de arriba del mío y parecía que los nuevos inquilinos, a juzgar por el ruido, lo estaban construyendo de nuevo.

viernes, 28 de agosto de 2020

543. Idea Vilariño


No quería dejar pasar agosto sin citar a una de mis autoras preferidas en el centenario de su nacimiento. Idea Vilariño, poeta uruguaya, hija de padre anarquista y poeta, de ahí su nombre: Idea. Fue una de las grandes creadoras del siglo XX, docente y traductora de reconocido prestigio académico. Su obra apela al lenguaje coloquial y lo renueva, escribió por amor a la palabra, escueta y certera. Su poesía llega como una flecha, como la vida que vivió con intensidad y pasión. Habla de la soledad, la muerte, el vacío y el amor a Onetti sobre todos. Decían de ella que tenía ese pájaro azul de los poetas: Idea era una persona lindísima que nos marcó a todos.


Todo es muy simple


Todo es muy simple mucho
más simple y sin embargo
aún así hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.

Fuente poema:https://www.cultura.gob.ar/centenario-de-idea-vilarino-9386/

lunes, 17 de agosto de 2020

542. Como si oyeras llover


Estaba esperando en la cola de la caja del supermercado cuando a mi espalda escuché una orden en un tono cortante:
-Mamá, calla, ¡que te calles!
Volví la cabeza sin poder evitar que mi extrañeza asomara por encima de la mascarilla. La que hablaba era una chica bastante joven para tener tantas dotes de mando. No se cortó por mi mirada, estaba tan crispada que pensé que no veía a nadie y siguió hablando con su madre.
-Mamá, es que no me escuchas, eres tú la que primero tiene que cambiar, no él.
Supuse que la madre tenía problemas con su pareja; me retiré más de la distancia permitida, pero a la joven pareció darle igual y sin bajar el tono siguió, como si la mascarilla le protegiera también el mal carácter.
-Pero es que no te das cuenta de que él se deja llevar porque le consientes todo; siempre ha sido así, le das todo lo que te pide y de esta manera no vas a conseguir que cambie.
Me pregunté a quién debía tener por pareja, ¿un machista, un inmaduro, un despilfarrador? Lo que sí estaba claro era que su hija estaba más que harta de ser su confidente y de escuchar sus quejas.
-Que no mamá, que no llevas razón, ¿qué edad tengo yo?
Me quedé con las ganas de saberlo porque al mirarla por curiosidad su madre se dio cuenta y miró para otro lado. Pobre mujer, ¡qué repaso el de la hija! Tengo amigas que además de niños han tenido niñas, pero nunca les he oído quejarse de que le hablaran de ese modo.
-Soy más joven que él, ¿verdad? Sí dilo.
La madre asintió avergonzada.
-Pues voy a terminar la carrera mucho antes que tu hijo mayor, que en la vida ha dado un palo al agua por tu culpa, así que no te quejes más.
La voz de la chica cantó su emoción. Respiró profundamente y siguió hablando, pero esta vez sonaba temerosa.
-Ahora todos los días dale que te pego con tu miedo a que coja el virus por sus excesos y te lo pegue. ¿No te das cuenta? Es el mejor momento para que lo alejes porque le da igual lo que te pueda pasar. Estoy cansada, pero sobre todo me preocupas y ni siquiera me escuchas, es como si oyeras llover.

martes, 4 de agosto de 2020

541. Evasión


¿Hay alguna forma de evadirnos de lo que ocurre? 
Sí, claro, la naturaleza.


Pero, y si al observar la naturaleza


vemos monstruos dormidos en el agua


o en las piedras...

sábado, 25 de julio de 2020

540. Abandono


Con el paso del tiempo todo se destruyó, 

menos el colorido del graffiti y el beso de los pinos.


Aún seguían ahí a pesar del abandono de las personas.

viernes, 17 de julio de 2020

539. ¿Enemistad o un deseo mayor que otro?


Otro día sofocante en la vega del Guadalquivir. Con mi café doble y mis tostadas con aceite de oliva virgen y mermelada casera me dispongo a disfrutar de mi desayuno.
Veo a mi alrededor dos moscas madrugadoras, mi primera intención es coger la pala, pero me detengo; las dejo, me siento y con la mano protejo mis tostadas par que no me molesten como otros días.
Vuelan en una pelea que me recuerda aquella peli china “La casa de las dagas voladoras”; se elevan y dan vueltas atacándose una a la otra, pero sin rozarse. Intento distinguir macho/hembra, pero es imposible por lo rápido que giran. El juego o lo que sea que sucede entre ellas es hipnótico, hasta que al final una se queda sola; espero que se pose en el portátil como les gusta, pero no, se queda en el respaldar de la silla de al lado, se pasea por el filo se refriega las patitas y las alas como en un baño matinal marcando su sitio como una reina.
Desayuno tranquila y aprendo algo más sobre las moscas. El científico Björn Brembs, afirma que el comportamiento de las moscas, aunque no es completamente libre, no está completamente constreñido. El trabajo aporta evidencia obtenida de cerebros de moscas, cerebros que parecen estar dotados de flexibilidad en la toma de decisiones. El científico señala que la capacidad de elegir entre diferentes opciones de comportamiento, incluso en la ausencia de diferencias en el medio ambiente, sería una capacidad común a la mayoría de los cerebros, si no de todos, por lo que los animales más simples no serían autómatas totalmente predecibles. Asimismo, señala que dicha capacidad tiene su explicación adaptativa como respuesta frente a competidores, presas y predadores.
Como todos los veranos en el pueblo estamos acompañados de ellas, pero eso sí, yo también les marco mis límites. Cuando se posan sobre mí escribiendo o cocinando no somos amigas y es mi paleta la que vuela.

sábado, 4 de julio de 2020

538. Mi país

"Mi país es ese instante único
que ahora mismo sucede en todas partes,
orillas de la tierra,
lugares a los que no sé ir
ni puedo, y llego sin embargo.
Amo esa alquimia de olas y pacientes orillas.
No hay mejor patria
ni asta en que poner
bandera alguna."

Albis Torres, “La habitación más tibia”