viernes, 26 de abril de 2013
299. La caza
“La caza” es una película de Thomas Vinterberg, el director danés cofundador de Dogma. Ha querido con esta cinta regresar al principio de su carrera, él lo llama la visión pura, yo lo llamo “frescura” porque es lo que se nota nada más comenzar a verla.
Hay una naturalidad en ella que al principio agradeces si te has informado previamente del tema que trata. Yo no lo hice y eso que me gusta, pero esta vez fui a ciegas y resultó mejor.
Por eso no quiero dar más detalles, para eso están los críticos de festivales o la prensa, hay que ir con cuidado porque, a veces, te la destripan a las primeras de cambio.
Lo que yo resalto es que se trata de un tema candente tratado desde otro punto de vista muy interesante, porque permite estudiar varios aspectos de las personas: lo cerca que se está del amor al odio; de la razón al sinsentido.
Su director dice también que es “Una historia susceptible de muchas interpretaciones, algo que espera que el espectador detecte al ver el filme”. Y eso es precisamente lo que me gusta porque permite el coloquio. Continuar más allá del FIN con la historia, mejor dicho, con las buenas historias.
jueves, 18 de abril de 2013
298. Lo sabe...
cómo llegó el perfume,
piensa, que el verano viene con fuerza.
Por eso, vigila el agua,
como uñas de
tigresa en la fresa.
sábado, 13 de abril de 2013
martes, 9 de abril de 2013
296. Como muere un río en el mar
Avanza por la senda del deseo
dejando atrás el légamo del mundo,
aguza tu visión con ojos limpios...
Versos de Rumi del
libro Octubre, octubre, José Luis Sampedro
viernes, 5 de abril de 2013
295. ¿Primavera?
No
hay primavera
el agua inunda ya la carretera.
el agua inunda ya la carretera.
No
hay tiempos verbales,
la
palabra ha huido a la ribera.
No
te desanimes, no,
sembraremos
los verbos que nos quedan.
Y
si aún nos quedan fuerzas
crearemos
un nuevo sistema.
jueves, 28 de marzo de 2013
294. En secano, a pesar de la lluvia
Hay veces que tienes todo a favor para
escribir, varios temas que tratar y, sin embargo, encuentras un
montón de cosas en contra. Lo pienso, y creo que todo se debe al
estado de ánimo.
Sucede, que estando así te encuentras
con un texto tuyo antiguo, producto de un viaje que hiciste ya lejano, y, al
leerlo, te preguntas ¿ésto lo he escrito yo?
Borís Pasternak, que también era poeta, decía que si
releyendo lo que uno ha escrito hay algo que no parece de uno,
zanjaba “Eso es lo que hay que dejar: lo demás lo puedo hacer en
cualquier momento”.
Voy a seguir esa receta al pie de la
letra, y, aunque mi momento de ánimo no es el mismo, y mi primer
impulso es corregirlo, no lo toco, y lo pongo como lo escribí.
Pisadas
"Muerte
no te enorgullezcas,
aunque
algunos te llamen poderosa y terrible,
puesto
que nada de eso eres;
porque
todos aquellos a quienes creíste abatir no murieron, triste muerte,
ni
a mi vas a poder matarme, esclava del lodo, la fortuna, los reyes y
los desesperados,
si
con veneno, guerra, enfermedad y amapola o encantamiento
se
nos hace dormir tan bien y mejor que con tu golpe,
de
qué te jactas,
tras
un breve sueño despertamos a la eternidad
y
la muerte dejará de existir, muerte morirás."
El
chispazo de sus versos hizo que entonces lo buscara y guardara el
archivo celosamente.
Según
dicen los expertos el autor dedicó las palabras más sabias y
precisas a explicar el sentido de la muerte. Donne ejercitó una
casuística de los éxtasis, placeres y dolores del cuerpo arrebatado
por el amor humano y por el amor divino: de algún modo, materializó
los estados espirituales. La crítica señaló que esa dialéctica
era resultado tanto de una vida sacudida por notables cambios, como
de una situación histórica de alta movilidad. Donne oscilaba entre
una formación escolástica y la nueva filosofía del humanismo y se
permitía combinar el racionalismo analítico con los grandes dramas
del arte del morir medieval. El Renacimiento y la Reforma hicieron de
su mente un campo de batalla apuntó Mario Praz, profundo conocedor
de la literatura inglesa.
El
escritor estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961) escribió
una novela titulada "Por quién doblan las campanas", que se
desarrolla durante la Guerra Civil española. Hemingway tomó el
título de un famoso sermón de Donne que habla sobre la muerte:
¿Quién
no echa una mirada al sol cuando atardece?
¿Quién quita sus
ojos del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una
campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?
Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.
¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?
Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.
Y
fue sin salir de Londres, visitando la catedral de San Pablo, donde
me encuentro ante la efigie del poeta John Donne envuelto en su
sudario. Fue la única estatua de la Catedral
que quedó ilesa después del Gran Incendio. El gran poeta, ya
enfermo, se envolvió en una mortaja atado de pies y cabeza y con los
ojos cerrados posó para un retrato que dio origen a la escultura.
Cómo
explicar, al hallarla, la sensación de un descubrimiento, ese hilo
conductor que, en un ir y venir, nos devuelve el chispazo y la
sorpresa del primer instante ahora palpable. Son esas pisadas las que
atravesamos en el estudio de lo que nos atrae, las mismas que llevan
a esa cumbre imaginaria, no importa que ésta halla sido descubierta
antes por otras personas; esas pisadas son las mías o las tuyas y es
tu conquista, has llegado hasta el autor o su representación y ese
momento de placer es sólo tuyo.
domingo, 17 de marzo de 2013
293. Si te gusta leer: disfruta
Con este gran collage en forma de libro. Adéntrate en
él, pasa los dedos y recorre sus páginas. En este exquisito objeto,
un libro en papel y bien ilustrado, vas a encontrar indicaciones precisas con un humor muy peculiar.
Todo para pasear por un espacio personal y de todos.
Para atreverse con un mundo cada vez más intransitable. No sé quien
dijo que la poesía es un bálsamo para el alma, yo prefiero la que
aquí se ofrece porque es un alumbramiento para la mente.
Leer a quien sabe reirse de si mismo; se atreve con el
cuento para niños adultos; no deja de dudar, preguntarse y
contestarse; además de hacerme pensar y pasar un buen rato, es un
verdadero placer.
NADA MÁS FÁCIL
¿Cómo dice?
¿Para ir a Villa Feliz?
Es fácil: tome esta calle
a la izquierda y, cuando llegue
a la rotonda, siga recto
hasta que vea el enlace
con la Utopía 504.
Y ya es todo para Adelante
Este libro es una joya porque su autor, como un
orfebre, lo ha cuidado para el infinito placer de la mirada y la
buena digestión de la palabra. Seguro vas a encontrar un mundo
particular y necesario para no perderte. Y si quieres saber más,
pincha aquí.
miércoles, 13 de marzo de 2013
292. Hay días que...
mejor no levantarse. Roberta miró el
móvil: 13-03-13. No podía haber fecha peor para ella y encima tenía
la impresión de que la iban a despedir.
Salió rápida hacia su
trabajo; cada mañana pensaba en un chiste para no entrar en él con
el ceño fruncido, le estaban saliendo demasiadas arrugas. Por el
camino notó que algunas personas la miraban y se paró en un escaparate para ver que
grado de indignación reflejaba, pero lo que vio a su espalda fue un
pastor alemán. Se había soltado de su amo y venía hacia ella.
Era enorme y desde que uno le mordió a su hijo le daban pánico los
perros.
Todo ocurrió en un instante.
El perro abrió su boca.
Roberta se acordó de un chiste, se
volvió, miró fijamente al perro, abrió la suya y gritó con todas
sus fuerzas:
¡¡¡PERROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
En el chiste el perro explota, pero en
la realidad sólo salió huyendo.
¿Sabes qué? Se dijo a sí misma. Hoy
puede ser un gran día.
viernes, 8 de marzo de 2013
291. Decir NO
Antes de que termine el día. ¿Qué
día? El que sea, que no debe haber día para cada cosa, sino todas en
un día, ¿o no todo acontece al mismo tiempo?
Decir NO
A este andar hacia atrás como el
cangrejo ¿andan así los cangrejos? Pero sí se esconden en sus
agujeros de arena, se ocultan ante el rumor de las pisadas.
Decir NO
Como un rumor, como el rumor de la
lluvia, como el traqueteo del tren que pasa ahora por el puente y que
escucho desde mi ventana.
viernes, 22 de febrero de 2013
290. Yo también me caí por una escalera
Al ver las imágenes de Edward Gorey en
Google, ésta que corresponde a la A de su abecedario macabro me
recodó mi caída...
Yo no me caí por una escalera como
esta, que parece la de “Lo que el viento se llevó”, no, la mía
era la de mi abuela, que vivía en una casa de vecinos como la de un
cuento.
Desde la planta alta, justo donde comenzaba la escalera se divisaba el río del pueblo. Los escalones estaban pintados de rojo
y con mucha pendiente. Ni sé los niños que habrán rodado por ella,
porque mi abuela, además, tenía una “miguilla”, así era como
llamaban a las antiguas guarderías en el pueblo, pero ninguna
tragedia oscura y tenebrosa ocurrió, porque los peques son de
plastilina y no se hacen daño.Yo tampoco, y no creáis que fue una
experiencia dolorosa, al revés, los conflictos en los cuentos
también pueden ser agradables.
Yo me caí por mirar y mirar el río
y fue en principio suave, al ritmo de sus aguas porque era verano y
venía más tranquilo, y a medida que bajaba en mi caída, rodaba,
pero era una sensación, no de vértigo, sino muy agradable. Iba
haciendo no eses, sino ochos y, así, dando vueltas como a golpecitos alcancé el
suelo, me puse en pie de un salto y me sacudí la bata. Ningún
morado, estaba gordita. Desde entonces me gustan las alturas.
domingo, 17 de febrero de 2013
289. Cáscaras
Cuando pelo ajos me imagino que estoy
desechando toda la cáscara y basura que nos envuelve desde...
¿cuándo?
Y que estoy dejando las cabezas
políticas de este país limpias y preparadas para una nueva era
donde trabajen pensando en el bien común y no en el provecho
propio.
-¡Qué aquí hay dientes podridos!
¿Qué hacemos?
-Esos sin aprovechar ni lavar la cara,
directamente a la basura.
viernes, 8 de febrero de 2013
288. Y aún me atrevo a amar...
el
sonido de la luz en una hora muerta,
el
color del tiempo en un muro abandonado.
Alejandra
Pizarnik
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