sábado, 13 de abril de 2013

297. Bancos

Estos son los BANCOS que me gustan.

18 comentarios:

Cabopá dijo...

...Y a mi
Por aquí las llamamos banquetas, mi padre era un maestro. Les hizo a mis hijos unas cuando eran pequeños, todavía las conservamos.

Besicos,amiga

Loam dijo...

¡Y a mí!
Manos 1, máquina 0.
¡Qué sencilla, pero espléndida y significativa entrada!

Francesc Cornadó dijo...

Así me gustan a mí también, pequeñitos y de madera.
salud
Francesc Cornadó

Maria Dolors dijo...

Y a mi....muy buena entrada Isabel.
Besos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Ja, ja, isabel, pero ahí no te ingresan la nómina. ¿O sí? Besazos.

Marta dijo...

Me encantan porque me recuerdan a mi abuelo. Que las sabía hacer y siempre tenía en casa.

Un beso

Isabel Martínez Barquero dijo...

A mí también me gustan esos, pero precisamos de los otros. Creo que no sabríamos vivir ya sin ellos (pagos domiciliados, ingresos...).
Un abrazo.

enric batiste dijo...

Los bancos de ARTE SANOS con oficio...

Índigo dijo...

Muy buenos estos dos BANCOS. En el pueblo aún conservamos algunos de estos BANCOS. Los otros... a tirarlos.

giovanni dijo...

A mí me gustan también esos bancos. Quizás los voy a hacer dentro de poco (digamos dentro de un año). Todavía tengo bastante madera amontonada en el cuarto por debajo del cuarto (soterráneo?) en donde tecleo estas letras.
Besos

virgi dijo...

Los de toda la vida, sencillos, populares, prácticos.
Pegados a la gente, los ayudan a descansar, no como los otros.
Besitos

Josep Vilaplana dijo...

En dos bancos parecidos cruzamos muchas noches de invierno el fuego y yo; noches en que parece establecerse una tregua de silencio en el ruidoso sinsentido.

Un beso, Isabel.

Elvira dijo...

Estos son de fiar. :-)

Besos

José Luis Ríos Gabás dijo...

¡Y a mí!

Un abrazo

Isabel dijo...

¡Qué bien! Estoy contenta de que estemos de acuerdo.
Los que nos estafan con comisiones y demás servicios impuestos por ellos mismos, y confabulados por las grandes empresas de suministros con la complicidad política, ya han demostrado de sobras de lo que son capaces.
¿Qué nos queda?
Reafirmarnos e ir cambiando la forma de hacer.
Mis bancos me gustan porque están hechos por mis hombres, con sus manos, por eso me gustan tanto, y porque sirven para descansar y no para darte sablazos.

Gracias y abrazos.

NáN dijo...

Tarde, pero añado mi acuerdo:

Babcos para la gente.
Comida sana para la gente.
Casas para la gente.
Sonrisas para la gente.

Y risas y abrazos para quienes los merezcan.

LA ZARZAMORA dijo...

A mí también!!!
Me apunto!

Esos bancos aún a la sombra lográbamos ponerlos, estos otros es imposible...

Besos, Isabel.

Patricia Nasello dijo...

A mí también. Se parecen a los que hacía mi abuelo!