miércoles, 31 de agosto de 2011

212. Evolución

¡Zas!

Martín, si sigues prestando más atención al vuelo de esa mosca que a mi explicación en clase, te estamparé esta paleta de madera en tu pequeño culo. -Eso me dijo mi maestra con los ojos saltones, la piel pringosa y pegando en mi pupitre un golpe tan fuerte que me hizo botar del asiento.

¡Zas! ¡Zas!

Cómo me gusta cuando al segundo paletazo el cuerpo sale despedido, y la cabeza se queda enganchada en un agujero de la red de mi matamoscas de diseño italiano. Los ojos son igualitos que los de la gruñona profesora de mi infancia.


La imagen está tomada de internet.

domingo, 21 de agosto de 2011

211. Libros

Algunos libros no precisan explicación, ni reseñas. Cuando lo has terminado de leer solo te interesa fijar aquel párrafo o aquella frase que condensa, que impresiona, que te dice la intención del autor, que te hace recordar en el tiempo aquel relámpago primario para completarlo en una relectura.

La lucha había durado cinco días. Cayeron en una emboscada y les rodearon los tanques. Derby describió la increíble tormenta artificial que los terráqueos son capaces de crear, a veces, para que otros terráqueos vivan mejor cuando en realidad no quieren que esos continúen viviendo sobre la tierra”.

Kurt Vonnegut, “Matadero cinco”

Nadie hacía caso de los aviones italianos y alemanes que sobrevolaban tranquilamente la ciudad. Habían acabado acostumbrándose a ellos. De pronto, uno de ellos se separó de los demás y se lanzó en picado sobre la muchedumbre...

Presas del pánico, algunas mujeres soltaban a sus hijos como si fueran molestos paquetes y salían huyendo. Otras los estrechaban contra su cuerpo con tanta fuerza que parecían querer meterlos de nuevo en su seno, como si ese fuera el único refugio seguro”.

Irène Némirovsky, “Suite francesa”

La prensa diaria habla de todo menos del día a día. La prensa me aburre, no me enseña nada; lo que cuenta no me concierne, no me interroga y ya no responde a las preguntas que formulo o que querría formular.

Lo que realmente ocurre, lo que vivimos, lo demás, todo lo demás, ¿dónde está? Lo que ocurre cada día y vuelve cada día, lo trivial, lo cotidiano, lo evidente, lo común, lo ordinario, lo infraordinario, el ruido de fondo, lo habitual, ¿cómo dar cuenta de ello, cómo interrogarlo, cómo describirlo?”.

Georges Perec, “Lo infraordinario”



miércoles, 10 de agosto de 2011

210. Caras duras


EL TORCAL de ANTEQUERA

Un paisaje sorprendente, onírico, surrealista y único en Europa.

Es difícil imaginar, cuando se visita este paraje tan singular, que en aquellos tiempos, Antequera estaba en la línea de playa y Málaga cubierta por el mar.

El origen de esta extensión de 17 kilómetros cuadrados tuvo lugar durante el periodo jurásico hace aproximadamente 150 millones de años. Los materiales depositados en el mar emergieron como consecuencia del plegamiento alpino, conservando buena parte de su horizontalidad a pesar de haber ascendido más de 1.000 metros sobre las aguas.

Más tarde, una serie de fracturas generaron grietas (diaclasas) y sistemas de fallas. La erosión de dichas grietas ha producido lo que llamamos hoy día callejones o corredores, formándose en su intersección hoyos o dolinas (sinónimo de Torcas, de ahí el nombre de la sierra).

A partir de este momento el conjunto queda sometido a un proceso de erosión característico: el modelado cárstico.

La erosión de la roca por la acción del agua helada (gelifracción), junto con la disolución de las distintas calizas, por ataque químico del CO2 atmosférico, presente en el agua de lluvia, han modelado multitud de formas en las rocas, produciendo un verdadero museo de esculturas naturales.

A través de las rutas turísticas por las que el visitante se puede adentrar en sus entrañas, misteriosas figuras surgen del conjunto. Toda una combinación de fantasías convertidas en realidad por medio de las piedras calizas.

Se aconseja visitarlo cuando la temperatura no sea muy cálida ni cuando haya mucha niebla para poder admirarlo bien, pero si os gusta imaginar en un día de niebla... las historias pueden ser sugerentes...


No, no estoy de vacaciones, pero quizás por eso repaso otras que tuve y las muestro; porque existe variedad en verano, y no todo es playa, piscina y agua en definitiva.

A Fackel.


sábado, 30 de julio de 2011

jueves, 21 de julio de 2011

208. Cambio de piel

Como tú

me libero,

busco convertirme

en algo más ligero.

sábado, 9 de julio de 2011

207. ¿Qué haces?

Otra vez, ¿qué haces, narciso?


A falta de espejo
me miro en mi reflejo.

viernes, 1 de julio de 2011

206. Era previsible


"Llegarás muy alto", era la frase preferida de su padre. Y Ernestito, enclenque e inseguro, subió.

Y, para ello, mintió, trepó y robó. Y llegó; fue entonces, cuando al dar un traspié, ¡uy!

Y bajó, bajó, bajó...



A mi amiga, Elisa I. Mellado, que me regaló las tres fotos.

viernes, 24 de junio de 2011

205. Orden, desorden


Felicidades, papá.
Nombrar la felicidad, eso quiero, porque repetirla la fija. Cuando escribes algo, lo imprimes en tu cerebro al pasarlo del pensamiento a la página. 

Nombrar la felicidad, rebelarme contra el dolor. Parece que estamos inmersos en catástrofes continuas, no importa que no ocurran a nuestro lado, las sentimos igual por las imágenes que nos llegan. En esta época que nos ha tocado vivir están cambiando cosas, siempre cambian a más o menos ritmo. El de ahora es frenético, tanto, que hoy necesito esta paz de las cosas tranquilas; tú las inspirabas, y por eso he decidido escribir para ti. Sé que te gustaría y te alegraría este recuerdo.
Hemos llegado a tu casa, será siempre la vuestra; una casa que cambia, llena de luz que va pasito a pasito reforzándose. Cambian las apariencias de los lugares y de las cosas, pero no las vivencias, éstas se quedan, si no en el espacio nuevo, sí en cada uno de nosotros, como guardadas en una cajita que nos permite destaparlas cuando queremos.
La felicidad entra por los sentidos y el olor es uno de ellos, tan fuerte que te transporta. El olor del melón, la menta, el jazmín..., guardo olores, papá, el tuyo en tu neceser con todas esas pequeñas cosas que encerrabas en él, tu pequeño mundo.
Los olores, el espacio, la luz, las sombras, esos objetos nuevos que se introducen en la cotidianidad y que van haciendo historia. Encontrar un sitio para una mecedora desde donde observar las ramas de la morera mecida por el aire; contemplar los rayos de sol entrando por las cavidades del muro nuevo que parece vivo gracias a la luz que lo atraviesa.
Es en ese deconstruir y construir, en estas dos palabras transcurre nuestro tiempo. Un tiempo de cambios, también de incertidumbre para quienes tenemos hijos, tus nietos. Observar la vida, escucharla, apreciar cualquier cambio estacional. A eso dedicabas gran parte de tu tiempo encerrado en el cuarto de trabajo, del que solo queda esta ventana verde que aquí luce: reciclada. Porque reciclar era lo tuyo, y también enseñar a tus nietos a construir juguetes de madera para luego ver cómo jugaban, siempre con miedo de que se hicieran daño. Esa paz tuya, ese amor por las cosas bien hechas, tu lema de siempre; ese desorden en tus cosas también, no todo ha de ser perfecto, la perfección no existe y lo sabías. Te retirabas cuando querías para ver pasar la vida, al margen, y así te fuiste, a tu gusto.
Hoy quiero felicitarte, es tu día y felicitarme por sentir y disfrutar de todo lo que puedo.
Tengo una cajita nueva para guardar la felicidad, ya lo sabes. Te quiero.

viernes, 17 de junio de 2011

204. La voluntad


La voluntad, ese rasgo tan impresionante y expresivo del personaje en escena, a menudo es totalmente olvidada por el actor durante la preparación de su papel.

El doctor  Friedrich Rittelmeyer escribió:
Existe una voluntad fuerte, que fácilmente se vuelve renqueante, y existe una voluntad prolongada, que crece ante los obstáculos.
Existe una voluntad flexible, una voluntad rígida, una voluntad consciente, una voluntad somnolienta, una voluntad contraria, que siempre desea que las cosas sean distintas a como son; una voluntad social, que trabaja con todas sus fuerzas cuando siente que otros la comparten, y una voluntad aislada, que pierde su alegría cuando otros la consienten.
Existe una voluntad recta, una voluntad torcida, una voluntad externa, una voluntad interna, no espiritual, una voluntad materialista, una voluntad egoísta.

¿Qué es realmente la voluntad? ¿No es acaso un deseo mayor que otro?

A menudo tratan de entenderla desde el punto de vista de la "fuerza de la voluntad", pero Chejov nos hacía desear que algo sucediera o nos pedía que proyectáramos o irradiáramos voluntad. De forma gradual, nos hacía entrar en el ámbito de la voluntad. Después de un tiempo, la "voluntad" se convertía en una clara experiencia.

Mala Powers sobre Michael Chejov.

jueves, 9 de junio de 2011

203. Bocas


Ni me comas, ni me claves, ni me llames.

Lo que quiero es que me ames.

lunes, 6 de junio de 2011

202. Certezas

¿Habéis leído alguna vez algo escrito por alguien y suscribir continuamente lo que dice?

A mí me acaba de pasar. Gracias a Fernando Valls y su último post en su blog "La nave de los locos" acabo de acceder al blog de Antonio Muñoz Molina y leer esto:

"El orgullo vacuo del ser ha dejado en segundo plano la dificultad y la satisfacción del hacer".

Esto es solo una perla, pero todo el post en una cadena de verdades que, curiosamente, todo el mundo que conozca un poco los entresijos del poder las sabe, pero que casi nadie las grita a los cuatro vientos.

Por si no sale el enlace: http://antoniomuñozmolina.es/2011/05/hora-de-despertar/

jueves, 2 de junio de 2011

201. Florecillas



Si vas al campo las encuentras libres, en el estío de eriales y cunetas de caminos de cualquier lugar. A veces forman manchas como corralitos. Es curioso ver una oscura flor estéril en su centro. Según algunos autores es una adaptación que mejora su polinización. Una vez polinizada se recogerá hacia su interior para proteger las semillas.

umbelífero, ra

  1. adj. y f. De las umbelíferas o relativo a esta familia de plantas.
  2. f. pl. bot. Familia de plantas angiospermas dicotiledóneas de hojas simples y alternas, flores blancas o amarillas en umbela y fruto de una sola semilla:
    la zanahoria y el perejil son umbelíferas.