sábado, 27 de febrero de 2016

400. Árboles


Así los veo
desde mis ventanales:
por la izquierda
desnudos sin pudor,
por la derecha
vestidos de triste verdor.

Yo prefiero los primeros,
me gusta ver el hueso.
Me gustan porque
no esconden nada
entre sus firmes ramas.

Tan sólo una cosa:
savia nueva
una y otra vez
en cada primavera.

sábado, 20 de febrero de 2016

sábado, 6 de febrero de 2016

398.De negro y cerrado a cal y canto

Iban por la autopista, el tráfico a esa hora era denso. A ella le gustaba observar a los conductores y tipos de vehículos que los adelantaban mientras él le hablaba, casi siempre, de música o de política. Selma se asustó al ver un camión enorme que les pasó casi rozando. No pudo distinguir al conductor de la cabina, pero sí le sorprendió el container trasero, negro y hermético, con puertas bien encajadas, en las que se adivinaba el revestimiento de goma, que no dejaría pasar el aire, y se imaginó un posible acolchamiento interior, como en un ataúd múltiple de lujo.
En ese momento la insistente música de Karl Jenkins, Palladio, dejó de sonar y las palabras de Raúl brotaron con más fuerza: “no se han enterado todavía que la vida es cambio, siguen pensando lo mismo, aferrándose a sus manejos y no se dan cuenta que se han quedado atrás, están muertos, o pronto lo estarán”.
Conectó de nuevo la grabación y el estribillo sonó como el mejor para un cortejo fúnebre.

viernes, 29 de enero de 2016

397. Arena


Arena de mi cuerpo
granos de arena de mi cuerpo
que has ido cambiando con los días
y sin embargo no has perdido la forma.
Tanto tiempo guardando mi cuerpo
soporte de una caricia y mil llagas
te has rendido de cansancio, de tedio.
Has estado oyendo sin remedio
el pasar de mi sangre
pegada como cemento a mi osamenta
con músculos que ya no sostienen nada
y mi más preciada nervadura
se sacude diariamente de ese fino polvo de arena.
Que ya apenas late
   y sin embargo existe.  

Rosa Guzmán

Dedicado a las cumpleañeras de enero. 
La foto pertenece a Elisa Mellado.

domingo, 17 de enero de 2016

396. Me hablan de mi vida/quienes la desconocen

Supongo que estos dos versos de la poeta Inma Luna definen lo que Carolina Bescansa habrá sentido y pensado con tanto ruido mediático y tanta censura. 
“Defiendo que las madres puedan criar a sus hijos como quieran”. Así se ha expresado Carolina además de explicar sus motivos por los que llevó a su hijo al congreso. Pero eso no importa mientras el ruido siga tapando otras cuestiones importantes. Se ha mostrado partidaria de una “crianza con apego”. Algo que para conseguirlo ha costado y cuesta muchos sacrificios a muchas generaciones de mujeres. A juzgar por las críticas de estos últimos días veo que no se avanza o se hace muy lentamente.
Por eso he querido traer aquí, con el permiso de Inma Luna, este enlace a su escrito en su blog que suscribo. Yo no lo hubiera podido decir mejor y más claro.

jueves, 7 de enero de 2016

395. Aún se puede ver

Hasta el domingo 10 de enero 2016

Ahora que se acercan los Goyas bueno es echar una mirada más sobre la génesis de La isla mínima.
Sobre la película dijo su director: Alberto Rodríguez: “Hago cine porque me hago preguntas. Y a veces, al acabar, tienes más preguntas que al inicio. Y hay que pasar esa inquietud al espectador. Esta peli tiene que ver con el caos, con el mal, con un país en un momento de fricción. El suspense es una excusa para hablar de esto. Si al final del caos pones orden, es otra película. Queríamos más preguntas, todo abierto. La isla mínima habla de cosas que no se han juzgado en España, de ese pacto de silencio”.
Y sobre el lugar en que está rodada: “Hemos atrapado como mucho un 20% de las maravillas que hay allí”.
Más información sobre la isla: 

Hasta el sábado 16 de enero 2016

http://centrodelasartesdesevilla.org/exposicion-giral-dj-fotomontajes-obra-grafica-remezcla-visual-daniel-alonso/

Más información:
http://www.diariodesevilla.es/article/ocio/2166755/los/mundos/posibles/daniel/alonso.html

jueves, 31 de diciembre de 2015

394. 80 metros de redes solidarias


¿Se puede medir la solidaridad? Si no medir, sí diferenciar. Este año en Sevilla la navidad ha llegado a los barrios periféricos. Un proyecto comisariado por NomadGarden, que se ha podido llevar a cabo gracias a el ICAS y el arduo trabajo de un grupo de jóvenes.


Acercarse a la inmigración siempre nos enseña y demuestra como los colectivos se ayudan entre sí. En el parque Amate son los paraguayos y ecuatorianos los que día a día tejen una red de apoyo mutuo entre ellos para ayudar a personas que lo necesitan.


Por ser el barrio más cercano de todos los que conforman el proyecto, traigo esta celebración bajo las Tipuanas, árboles procedentes de Bolivia y Argentina, donde con ilusión se reúnen, festejan y bailan en este parque-hogar fuera de casa.  


Y con estas luces os deseo lo mejor para este nuevo año. El resto de intervenciones se puede ver en:

Añado la dirección del vídeo que he recibido y que explica mejor este proyecto ilusionante:

domingo, 13 de diciembre de 2015

393. Exilios. Hacia el azul


El jueves pasado asistí a la presentación de este poemario de Miriam Palma Ceballos en un lugar acogedor del centro de Sevilla: La imprenta.
No soy yo quien para hablar de poesía y mucho menos hacer una reseña. No lo pretendo.
Pero sí, por la libertad que da el blog, decir, como otras veces, la impresión que me produce lo que escribe.
¿Tienen color las palabras? Yves Klein lo tiñó todo de azul. ¿Es el azul un lugar donde habitar? Parece que sí, al menos el título nos muestra el camino. Y es también hacia ese color, lugar o entorno al que me dirigieron sus palabras. Las que construyeron bellas imágenes en mi mente al escucharlas.

Me gusta bucear en su poesía, adivinar aquello que no entiendo. Me gusta encontrarme, adentrarme en ese espacio propio. Y traer aquí y ahora dos versos suyos de este libro, aunque pondría más.
Y encontrar el equilibrio en el poema en un mundo cada vez más caótico e inestable:

SILENCIOS

No sé si existirá el manual
para descifrar los silencios
de unos ojos velados
por escrutar
generaciones de tierra pedregosa
resquebrajada de aullidos.

Y poder habitarlos.


UMBRAL

Allí,
en ese umbral
en el que las cosas
no se desdoblan,
en el que los poemas
no se prenden en las máscaras
con la cantinela hipócrita
de mejorar el mundo,
allí quiero pararme
y dejar que me inunden
las palabras.

Me gusta cohibirme con cada nuevo verso, y estremecerme, y asombrarme, y emocionarme. Y ponerme a escribir. Yo no sé por qué escribo, pero sí por qué leo a unxs autorxs y no a otrxs: porque son los que me empujan a la escritura. Por todo eso: gracias, Miriam, siempre.

martes, 8 de diciembre de 2015

392. La invasión de los picapiedras

Salgo del estudio para que me de el aire y veo a una amiga que viene hacia mí.
-Pero, bueno, ¡qué sorpresa! Por lo que veo tú tampoco te has ido de puente, me dice al abrazarme.
-Qué va, con la que está cayendo, si me voy me despiden seguro. Además tengo que terminar un reportaje sobre los “oficios”.
-Coge tu cámara y vente a mi casa mañana. Pero eso sí, a primera hora que vas a tener buenas fotos.
Y allí estaba yo a las ocho en punto, cámara en mano, intrigada, y también temiendo que fuera otra treta de Carmela que me abre de esta guisa: cabeza cubierta por pañuelo a la cubana, guardapolvo hasta los pies y aspiradora de mano en su izquierda. Con la derecha me coge la cara por la barbilla y me besa.
-Pasa a mi cueva. Llevo días guardando libros.
Espero que para guardarlos no les limpie el polvo hoja por hoja como hace otra amiga, todas más pulcras que yo, pero no. Les pasa el plumero por encima, los introduce con rapidez en bolsas, y éstas en un armario. Mientras, me comenta de pasada la historia de cada uno (adora su trabajo de bibliotecaria), como si ellos, los libros, no encerraran ninguna.
-¿Estás de mudanza? Aunque no parece, en vez de sacar, envuelves y guardas.
-Peor, a ti si antes se te rompía una ventana o querías cambiarla la encargabas, y, otro día, venía el montador con el albañil y te la colocaba una a una cuando eligieras.
Ahora no, querida, ahora te las quitan y ponen todas a la vez por una cuestión de salarios. Como me hablaste de oficios, aquí puedes filmar unos pocos.
La casa me sorprende, no es la misma, está toda recogida y arrinconada. Su marido quita una lámpara del rincón de lectura, la única que queda. Se baja de la escalera, me da un beso y se despide muy serio.
-Ya ves- sigue ella como en un monólogo mientras tira de mí hacia la cocina para tomar café - hemos estado a tope de trabajo. Y, claro, esto supone cabreo incluido.
El timbre de la puerta suena insistente como si fueran bomberos con la urgencia de apagar lo que sea. De pronto entran ocho hombres, gordos, delgados, altos, bajos, jóvenes y menos jóvenes. Para todos los gustos. Vienen con sus herramientas y vestidos de faena. Todo es un investigar y preguntar, secuestran a Carmela para pedir escoba, cogedor, bolsas, trapos viejos, etc. Yo no sé donde ponerme. En un ir y venir, uno me empuja y el café se derrama, -perdón- dice, lo miro y no está mal. Carmela de lejos me guiña un ojo. Con los golpes que empiezan a dar en las distintas habitaciones de la casa es imposible hablar si no es a gritos, y sin que, además, no te entre polvo en la boca. No sé donde meterme, voy al cuarto de baño y está ocupado. Oigo un golpe fuerte.
-Vaya, por lo menos este ha subido la tapa, -le digo a mi amiga que dice no saber dónde esconderse hasta que acaben- pues yo, mira, mejor me voy.
-Pero bueno, yo que creía que ibas a hacer un reportaje.
La entiendo casi por señas. Ahora grito yo:
-¡¡¡Odio el polvo!!!
Le doy la cámara y me marcho.
Y esto fue lo que me mandó por WhatsApp.

domingo, 29 de noviembre de 2015

391. Y, sin embargo...


la alegría,
esa
que
no debemos
abandonar.
Para que
no ganen,
no dominen,
no engañen,
no destruyan.
Y todo eso
que
tanto
esfuerzo
cuesta
conseguir,
perdure.

domingo, 15 de noviembre de 2015

390. Más cine

No lo puedo remediar, pero mi vena de actriz (qué más quisiera yo), me empuja a escoger entre tanto cine las películas que van de eso “de cine o de teatro”. Y menos mal, porque son las únicas con las que he acertado en el festival de cine de mi ciudad.
Hay tanta oferta sugerente, que suelo dejar las que se presentan con más trayectoria porque luego las pasan a salas y hay otra oportunidad de verlas. Pero esta vez no pude resistir ver “El tiempo de los monstruos”. A Feliz Sabroso lo conocí en TV, en el programa Versión española. En él habló del trabajo que estaba haciendo con Dunia Ayaso, su mujer, antes de fallecer.

Y ha sido estreno mundial aquí en Sevilla. Nos gustó mucho, desde el cartel de la película que es un loops que se va repitiendo. Y la peli, bueno, hasta han dicho que no tiene género. Su director, al presentarla junto con los principales protagonistas, aseguró que se entendía. Y se entiende, claro, incluso el tema remite a otras pelis. O como leí que dijo Carmen Machi: “cine en estado puro”. En palabras de Sabroso: “Una especie de comedia-legado de nuestra visión de la vida, muy coral y en clave muy irónica, con un toque de humor surrealista con un grupo de personajes que se reúnen para rodar una pretendida película y acaban elucubrando sobre lo humano y lo cinematográfico”.
Y para terminar las pelis de actores, “Olmo&The seagull” (Olmo y la gaviota) Aquí es el documental (aunque éste no es muy explícito, se intuye cuando la narradora interrumpe en la escena), dentro del teatro. No me gusta contar nada, pero como el festival terminó, voy a sugerirla. El teatro es es la vida de la pareja, ensayan “La gaviota” de Chéjov y ella se da cuenta que está embarazada de un hijo esperado.
Tiene que hacer reposo renunciando así a su vida: el teatro. A través de primeros planos nos vamos introduciendo en el mundo interior y el entorno de una mujer, de sus emociones, del asombro, expectativas, miedos, de sus renuncias, de la incomprensión que existe ante ese periodo de la mujer tan complicado. Hay una escena que me gusta. Su pareja se queja de que está cansado después de un día de ensayo, ella protesta porque no tiene tiempo para ella, y él pregunta: y tú, ¿qué has hecho hoy? Pues yo he terminado unas orejas, intentado las pestañas, y el hígado.


Interrumpí este post ayer al enterarme de los horribles atentados de París, y, al escuchar que había un periodista herido, me vino a la cabeza la escena de otra película que vi hace un tiempo “Mil veces buenas noches”. Juliete Binoche es una fotoperiodista en zonas de conflicto. Como mujer tiene acceso para grabar cómo se prepara a una joven para inmolarse. El director Erik Poppe que con su cámara recorrió los conflictos más salvajes del mundo cuenta en el film gran parte de su experiencia: el número de personas muertas en estos lugares o las fotografías que, a pesar del riesgo que corren, muchos medios no les dejan publicar. La película abarca también otros temas muy interesantes, os la recomiendo.

Contemplar el horror, que también nos tocó, da miedo.

jueves, 5 de noviembre de 2015

389. Cine, cine, cine...

Para ir abriendo boca, cine visto en televisión, y ya veré si tengo suerte con las pelis elegidas para el festival de Cine de este año en Sevilla que empieza mañana.


La mejor oferta
A un hombre algo mayor, tasador de arte, solitario, excéntrico y exigente, se le viene abajo su mundo de rutina cuando una misteriosa mujer le encarga valorar la herencia de sus padres.
¿Os acordáis de Shine, El sastre de Panamá, La ladrona de libros...? Geoffrey Rush su protagonista está magnífico en esta cinta. Como el guionista y director Giuseppe Tornatore, el de Cinema Paradiso. Todo aderezado con la música de Ennio Morricone. Mejor no buscar en Internet que de alguna manera se filtra el misterio.

Dos días, una noche
Hay ya muchas películas que afrontan distintos aspectos de la crisis y el paro, generalmente suelen ser dramas. Esta no deja de serlo, pero el tema está tratado muy bien, con buenos diálogos, sin sentimentalismos y pone en cuestión, no sólo la crisis en sí, sino los valores y comportamientos de las personas cuando nos enfrentamos a una situación en la que hay que tomar una decisión difícil, pero no imposible.
Un buen tema es aquel en que a medida que lo lees o ves te haces preguntas, y este lo es.

Tape (La cinta)
Tres personajes encerrados en una habitación de un hotel más bien cutre. El encuentro de dos amigos. Y una Uma Thurman genial que da el toque final. Uno está consiguiendo su sueño, el otro transita en los límites de la vida. Un hecho ocurrido tiempo atrás será el conflicto sobre el que el autor de teatro Stephen Belber escribe un guión que te mantiene en tensión los 86 m. que dura. Es también autor del libreto de la película. Su director Richard Linklater, es el de Boyhood que triunfó en los Oscar el año pasado. Autor también de la trilogía "Antes de... el amanecer, atardecer y anochecer" con su autor fetiche Ethan Hawke. También se manifiesta el paso del tiempo, cómo se van transformando los hechos y cómo la memoria los modifica para adaptarlos a una situación actual. Tape trata también sobre la disculpa y de cómo un hecho mismo nos atrapa de manera diferente según la percepción de cada uno.
Os recomiendo este documental: 21 years richard linklater para conocer mejor a este director y su trayectoria de cine independiente.