miércoles, 15 de enero de 2014

328. El juego en que andamos


Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos, 
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría 
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría 
este amor con que odio, 
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores, 
que me juego la muerte.


Juan Gelman, amediavoz.com

sábado, 11 de enero de 2014

327. Atrapar el movimiento


Atrapar el movimiento
de ese pájaro que vuela
la hoja que al caer se estremece.

Tu risa en mi oído
el correr de tu pensamiento
la velocidad de tu párpado en el sueño.

Esa infancia perdida y transformada
ese humo que sale de tu boca
esos futuros inciertos...

A mis hijos, 1 de enero de 2014

martes, 31 de diciembre de 2013

326. Por el bien y la belleza...

Casi te ahogas

hay que echar, si no una mano, un dedo

y a volar de nuevo.

QUE TENGÁIS UN BUEN AÑO

domingo, 29 de diciembre de 2013

325. Mi regalo


No quería que terminara el año sin ofrecer unos
cardos mariano o comunmente: borriquero
para que los ministros retrógrados
al sentar cátedra se lo claven en el trasero, porque...


viernes, 20 de diciembre de 2013

324. Volver

Quisiera estar en casa
entre mis libros
mi aire mis paredes mis ventanas
mis alfombras raídas
mis cortinas caducas
comer en la mesita de bronce
oir mi radio
dormir entre mis sábanas.
Quisiera estar dormida entre la tierra
no dormida
estar muerta y sin palabras
no estar muerta
no estar
eso quisiera
más que llegar a casa.
Más que llegar a casa
y ver mi lámpara
y mi cama y mi silla y mi ropero
con olor a mi ropa
y dormir bajo el peso conocido
de mis viejas frazadas.
Más que llegar a casa un día de éstos
y dormir en mi cama.
Idea Vilariño
Os deseo felicidad, salud y todo lo demás que esperéis.
A los corruptos que se les caiga la casa encima, y todo lo que nos hayan robado, a ver si desaparecen y nos dejan vivir en paz.
La imagen está tomada de un cuadro. Autor: Manuel Alonso.

jueves, 5 de diciembre de 2013

323. Camille Claudel 1915

A un Festival de Cine vas con el ánimo alegre porque es una fiesta, la fiesta del cine. Celebras que vas a ver cintas que posiblemente no pongan en las salas comerciales. Yo tuve ocasión, en el reciente Festival de Cine Europeo de Sevilla, de ver esta película, y, aunque hay momentos en que el ánimo no está para más dramas, acudes porque te interesa la historia o la interpretación del personaje, y porque, al fin y al cabo, lo que vas a ver es una vida o un trozo de vida.
Si a esto le añades que el director no se basa en un guión, no hay guión en sus películas, además, trabaja con personas que en su mayoría no son actores, entonces el acto de ver cine se convierte en una investigación.
El film muestra cómo fue la espera de Camille Claudel de la visita de su hermano en el manicomio de Montdevergues, ese día a día en la institución donde parece que todos están locos menos ella.
La actriz Juliette Binoche, que en la primera escena ya muestra el riesgo que supone una interpretación así, pidió al director Bruno Dumont trabajar con él y tuvo que ser duro. Ser actriz no es sólo, para algunas buenas como la Binoche, pasear por la alfombra roja y recibir premios y lo ha demostrado en este film en primer plano y sin maquillaje.
¿Cómo pudo introducirse en el papel? Ella misma cuenta que por la información que había de Camille, su correspondencia, poca porque hasta eso le prohibió su familia que la abandonó y prohibió comunicarse con el exterior. Dumont contó en la presentación del festival que Juliette estuvo, antes de empezar a rodar, viviendo en Montdevergues el manicomio donde terminó sus días Camille.
 La propia Binoche informa en esta entrevista que el inicio del rodaje fue muy intenso porque se sentía atrapada por Camille: “el riesgo mayor era convertirme en ella y perderme a mi misma”.De Camille Claudel hay suficiente información en Internet, y en este enlace. Pero ver la película ayuda a comprender lo que pudo significar en aquella fecha ser una artista, puede que incluso mejor que su propio maestro Auguste Rodin y amante, y a la vez mujer. (Imagen tomada de Internet).

viernes, 22 de noviembre de 2013

322. Segunda mano


Abre el libro comprado en el mercado de ocasión. Un libro que quizás excedía de su presupuesto siendo nuevo. Deseado, porque al verlo el comprador no ha dudado, lo ha cogido con rapidez antes que otro pudiera quitárselo, casi siempre es uno solo el ejemplar existente. Ha pagado por él la mitad de su precio y ahora sentado en un banco lee el título y la contraportada, busca entre sus páginas y quien observa espera, quizás como él a que encuentre un mensaje. 
¿En qué manos habrá estado? ¿Qué impresión habrá causado su lectura? 
El lector, al acariciar la contraportada, tropieza con la pegatina del precio sucia y desgastada, la frota con la uña, pero no se va. Desiste y abre el libro por la primera página, pero lo cierra y levanta la vista, ¿cumplirá el libro deseado sus expectativas? Parece que sí porque echa la cabeza hacia atrás y con los ojos cerrados sonríe satisfecho. 
Respira un otoño frío y observa las casetas casi desiertas a esa hora de la mañana. 
Abre de nuevo el libro y lo huele, mueve la cabeza a un lado y a otro. Nada, parece echar de menos el olor del papel nuevo, pero se introduce de nuevo en su lectura y ya no la abandona. La mano izquierda sostiene el libro, la derecha no deja de pasar los dedos por la pegatina del precio mientras pasa las páginas. No se ha llevado las manos a la boca, ni a los ojos, ni a la nariz; no se mueve, no le pica nada, los dedos solo rascan la pegatina hasta que no queda rastro de ella justo en el momento en que cierra el libro. Se levanta, lo deja sobre el banco y se marcha. 
El observador va hacia el banco y trata de averiguar qué es lo que ha despertado tanto interés y a la vez ese desapego del objeto deseado, pero al abrir el libro las letras han desaparecido, y tampoco hay mensaje alguno. Corre detrás del lector y asfixiado llega a su altura, éste al verlo con el libro en la mano le dice: a ver si eres capaz de superar la historia que he creado en mi cabeza, yo me voy a escribirla.

jueves, 14 de noviembre de 2013

321. Sobre el acatamiento

Lo que hace que el individuo sienta que la vida vale la pena de vivirse es, más que ninguna otra cosa, la apercepción creadora. 
Frente a esto existe una relación con la realidad exterior que es la relación de acatamiento; se reconoce el mundo y sus detalles pero solo como algo en que es preciso encajar o que exige adaptación. 

El acatamiento implica un sentimiento de inutilidad en el individuo, y se vincula con la idea de que nada importa y que la vida no es digna de ser vivida. 

En forma atormentadora, muchos individuos han experimentado una proporción suficiente de vida creadora como para reconocer que la mayor parte del tiempo viven de manera no creadora, como atrapados en la creatividad de algún otro, o de una máquina.    "Realidad y juego". D.W. Winnicott

jueves, 31 de octubre de 2013

320. Lugares para vivir

Esa ciudad a la que volver porque no vives en ella, que si pudieras...
La mía no precisaría ni muchos monumentos, ni tan siquiera iglesias, sí un centro difícil en el que perderse en el aquí y ahora, sin vivir otros tiempos. Atravesarlo en distintas direcciones del centro hacia fuera o viceversa. A mí me gusta más imaginarlo a los pies de la torre que adivino enhiesta, en su plaza, recibiendo la inmensa luz de la mañana, o los rojos chillones de la tarde. Caminar, volver la vista atrás, y, ya en la lejanía, divisarla siguiendo un recorrido: subir primero por avenidas sombreadas, eso sí, mejor en primavera para oler el paraiso majestuoso, que el azahar está muy visto. Y una vez allí, bajar despacio. Y contemplarla al fondo, esperando, esperándote.

domingo, 20 de octubre de 2013

319. Ya no se habla de amor

El beso

Pero...
¿qué es el amor a estas alturas?
Quizás
una mirada
una sonrisa
un destello de odio
un decir: no va más
Pero...
también
un amor
nuestro amor es
un estar
un comprender
un besar
un resistir
un no morir
YO EN TI
TÚ EN MÍ.

martes, 15 de octubre de 2013

318. Desagüe

Ni siquiera vemos claro lo que se pierde porque todo lo enturbian con la palabra.

martes, 8 de octubre de 2013

317. Bestias del sur salvaje

Ya el título te pone en guardia, ¿de qué va? Pero las palabras están bien puestas. 

Bestias de cuentos. Lo onírico, lo que la niña teme.
Sur que se inundará cuando los polos se derritan.
Salvaje es el impulso por sobrevivir de la gente que lo habita.

Es bestial el trabajo de interpretación.
Es el sur siempre abandonado.
Es salvaje el afan de sobrevivir de esa niña que te cautiva desde el primer momento.

Y si quieren saber más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Beasts_of_the_Southern_Wild