jueves, 25 de septiembre de 2014

353. Narrador ¿deficiente?

Estiré mi ojo intentando ver qué era el color. Mi hábitat era el viejo huerto abandonado y lo que allí predominaba era el verde. Nuestro ciclo de vida terminaba cuando éramos comidos por los insectos; mucho mejor que servidos en bares, después de asfixiados por la harina, requetelavados, y chupados. Hasta nuestras hermosas casas vacías terminaban en la basura. De vez en cuando un hombre venía y se llevaba a los que sólo les quedaba eso: su casa. La última vez que apareció, intenté averiguar algo, pero no sabía bien qué podía ser aquello que con tanto mimo hacía. 
 Cuando se fue descubrí que a los que habían muertos los decoraba y colocaba en un viejo pupitre. ¡Ya no éramos nosotros, eran otros! Al día siguiente volvió y se los llevó hacia la casa. ¿Qué haría con ellos?
Vi que se había dejado unas latas destapadas. Reuní a otro grupo aún más numeroso que el primero, el huerto en esa época estaba a rebosar. Para averiguar qué pasaba tendríamos que introducirnos en las latas y así lo hicimos. Salimos de ellas transformados, bañados en una cremosa y suave pasta. Entramos en la casa, y, al ver a nuestros amigos pegados en una ventanita, nos miramos sin saber qué hacer. De pronto, dominados por ese glamour, queriendo llegar aún más alto, subimos y subimos por la pared. Y así terminamos. 

11 comentarios:

Indigo Horizonte dijo...

La belleza cuando es belleza no tiene fin.

Darío dijo...

Todos somos todas las cosas. Quiero creer eso. Un abrazo.

NáN dijo...

Qué preciosidad!!!

De historia y de creación artística. Felicidades.

Elvira dijo...

¡Me ha encantado! Un beso

virgi dijo...

Me has emocionado aquí y allí, Isabel. Así tienes esa sensibilidad.
Un abrazo y besos volados a ese artífice de sueños, ventanas, amor, generosidad.

Isabel dijo...

Siento contestaros tan tarde, he estado de viaje y al llegar más cosas que hacer.

Gracias por entrar y alegrarme con vuestras opiniones:

Indigo, a mi me encanta la imagen del primer caracol, fue el que me sugirió todo lo demás. Besos.

Darío, es verdad, somos naturaleza al fin y nos creemos seres superiores. Otro abrazo.

Isabel dijo...

NáN, que tú lo valores así me satisface, pero si no fuera por el artista que sale en la foto...
Gracias y besos.

Elvira, mucahs gracias. Un abrazo.

virgi, si a ti, con la sensibilidad y el arte que tienes, he logrado emocionarte, estoy que no quepo.
Mil gracias y abrazo.

Anónimo dijo...

La imagen de un "bichito" y Manué, el artífice maestro del ingenio ha despertado tu sensibilidad creativa.Un lindo cuento narrado por una eficiente escritora. Fotos preciosas. Enhorabuena a los dos. Besitos. Ave Peregrina

Isabel dijo...

Je, je, mayormente, Ave, era un homenaje a su capacidad creativa de recuperación del paisaje, así que mi tarea fue sólo la de recuperación de sus propias fotos, que ya sabes, hay afinidad.
Gracias, amiga y un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

¡¡Pero qué bonito¡¡ Me han encantado la escritora, describiendo con tanta sensibilidad, y el pintor. UVA.

Isabel dijo...

Uva, como tú bien sabes, aquí el mérito es todo del pintor, ¿quién si no me iba a sugerir el escrito?

BESOS.