Huir del calor hacia el bello mar.
Se agachó y entre las columnas de la baranda
aspiró profundamente.
Desde ahí, sin soltarse de esa piedra, respiró,
buscó guijarros y peces entre el agua.
Y siguió en ella rodeando el Parque Genovés.
Miró el verde, el azul y su reflejo en ese cielo despejado.
Suspiró y agradeció conocer esta maravilla que es Cádiz.
A mi prima M. J. con todo mi cariño.




2 comentarios:
Qué bonito resumen! Cádiz, un flechazo amoroso, qué ganas de verte de nuevo!
Yo también te quiero Isabel.
Bonitas fotos y unos comentarios preciosos
Besos de Paqui
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