jueves, 16 de mayo de 2013

302. Tengo...

el agua recogida

tengo el verde

y un caracol cabreado que me mira.

18 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

Es simpatiquísima esta entrada, Isabel.
¿Estaba muy disgustado de veras el caracol? Me ha hecho gracia esto, mucha.
Un beso.

Maria Dolors dijo...

Lo que le ocurre al caracol es que está cansado de posar, con su mirada
de pocos amigos te está diciendo que inmovil con la casa a cuestas exige
un esfuerzo que tu pareces no comprender, ay, ay....y nosotras tan tranquilas sin darnos cuenta de lo dura que es su vida, ja ja, preciosa
entrada.
Un abrazo.

Mariu dijo...

Pues si que tienes cosas importantes! felicidades

Freia dijo...

Y una capacidad innata para describir con poquísimas palabras esas pequeñas cosas tan importantes.

Un beso, costurera.

Loam dijo...

¿Cabreado?... Yo lo veo muy a gusto, con sus prismáticos y su mochila.

Gloria dijo...

¡Claro que está cabreado!, le has robado el agua y la comida, ¡cuidado porque a este lo tienes que torear con capote y todo.
Besos frescos.

NáN dijo...

excelente poema. Que las muy buenas fotos no nos distraigan, sino atraigan.

Ladelmedio dijo...

Jeje, qué lindo tener el verde. Casi no te hace falta nada más. Pobre caracolito, dale un poquito de lo que te pide.

Besotes

Darío dijo...

Desborda ternura...

Sue dijo...

No está cabreado, está feliz, mírale bien!

:)

Elvira dijo...

¿Seguro que está cabreado? Jajaja! Yo lo veo interesado. Besos

marcelo dijo...

Hola Isabel, cuanto tiempo.
mis flores están esperando a que les de el sol en esta Galicia, los caracoles campan a sus anchas por la humedad permanente, el verde non deja ver el grano de la uva, y el agua cae como si nunca cayese.
La amapola era sacudida por el viento y, en ese impás en el que cede la detuve para siempre.

bon día por el sur.

Isabel Barceló Chico dijo...

Ja, ja, al caracol puedes contentarlo cantándole alguna canción. Aquella que lo invitaba a sacar los cuernos, por ejemplo. Preciosa entrada.

Índigo dijo...

Genial, las fotos y las palabras. Gracias por tu comentario en mi horizonte, Isabel. Disfruté mucho en Sintra con una amiga mía, el año pasado, tanto que tal vez lleve a mi madre allí. Es un lugar especial y que merece la pena. A mí me recordó a Inglaterra, que tanto me gusta, por muchas cosas. Es un lugar que invita al viaje, sí. Y a la complicidad. Es un lugar especial. Algo de eso he querido transmitir en palabras e imágenes. Un abrazo grande, Nuria-Índigo.

Patricia Nasello dijo...

Pues tenés tres tesoros, tus palabras, tus imágenes,y la poesía que habita tu mirada.

Es un placer vivir la delicadeza de tu bitácora.
Abrazo va, Isabel

virgi dijo...

¡Qué lindo todo!
Se respira una quietud envidiable, apor eso el caracol está molesto, tanta visita,tanta gente.
Besitos :) :) :)

Aquí me quedaré... dijo...


A disfrutar-te vengo. A serenarme

Tengo, tengo...los nervios a flor de piel
Estreno el 29 y no me hallo.

Besos

Isabel dijo...

Muchas gracias por entrar y opinar, yo también necesito relajar mediante las imágenes los sucesivos cabreos que me tomo con la situación; de ahí el descanso, como el que le di a mi caracol que se come las acelgas y las lechugas, el muy descarado.

Abrazos multiples.