viernes, 3 de mayo de 2013

300. Tenerlo claro

Saber y no saber, ésta es la cuestión para el actor. Saber para no perderse en la escena, pero también, no saber para no repetirse, no saber para no mecanizar, para que el encuentro con el otro sea verdadero. 
Jorge Eines
 
¿Hay alguna circunstancia en la vida en la que tengamos claro cómo actuar? Seguro que si pensamos sobre ello la duda entra por algún resquicio aparentemente oculto.

Como actor, estás en el teatro, no en la calle ni en casa. Si llevas a escena la acción de la calle o del hogar, se parecerá mucho a lo que sucedería si colocas una estatua de tamaño natural encima de una columna: ya no parecería de tamaño natural.  
Constant Coquelin

Y qué decir de los nervios, dónde meterlos por más que intentes relajarte, cómo acercarte a ese umbral donde dejas de ser tú para ser otra persona.

Cuando el actor siente verdaderamente con intensidad todos los principios de la composición, éstos se transforman en su corazón y en su voluntad. Pero si el actor deja que su corazón sea mudo y su voluntad endeble, ¡sin duda el público no se sentirá cautivado por la armonía de la composición! 
Michael Chejov


15 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

Seguro que llevan razón. Yo no puedo opinar, pues sé muy poco de teatro. Eso sí, intuyo que el actor debe saberse el guión y, al mismo tiempo, dejarse llevar por la espontaneidad para no resultar un autómata o no aburrirse él mismo.
Un abrazo.

Darío dijo...

Qué será ser actor sino aprender a dominar todo aquello que nos limita en la realidad...
Un abrazo.

Maria Dolors dijo...

Convertire en otro personaje no
debe ser nada fácil, ante todo debe
saberse el guión sin resultar un
autómata...es complicado..mis conocimientos de teatro son nulos...
Un abrazo.

Elvira dijo...

Yo no serviría, te lo aseguro. Admiro a quienes lo hacen bien, con alma. Besos

virgi dijo...

Enlazando con tu entrada anterior: ¡qué pedazo de actor! Cautivador totalmente.
¿Sería igual de bueno en teatro?
Un abrazo largo largo

enric batiste dijo...

Se meten en la piel del personaje.
Actores olvidados de sí mismos?

Me gusta el teatro, un abrazo

enric batiste dijo...

Se meten en la piel del personaje.
Actores olvidados de sí mismos?

Me gusta el teatro, un abrazo

Mar dijo...

Qué buenas las citas que aquí dejas; en especial me gustó la de Chejov. En cuanto al título de la entrada... Me hace pensar. Será que yo cada vez tengo las cosas menos claras y mi voluntad es endeble... será por eso que no me creo... ¡qué mala actriz!
Me gustó volver a tu blog.Un abrazo

Anónimo dijo...

Esto es lo que llamaría "Llegar y besar al santo..." Me tranquiliza tus palabras en está víspera. Mucha m... Besitos. Ave Peregrina.

Isabel Barceló Chico dijo...

Hermosas reflexiones sobre la labor actoral. Debe ser muy difícil... Un abrazo.

Aquí me quedaré... dijo...

Nada que añadir.

Mucha M.

Besos

Marta dijo...

Me gusta el teatro pero debe ser muy difícil ser actor.

Un abrazo

Aquí me quedaré... dijo...

Se me ha ocurrido algo que decir.

Ser actriz o actor es un oficio y como tal es el aprendizaje el hecho más importante. Como todo en esta vida.
Tener o no tener talento para interpretar es otra cosa diferente.

Besos

Isabel dijo...

Bueno, estrenamos, yo bien acompañada por un virus que al final de la función me dijo: Isabelita a la cama.
Pordios, comprendí cuan sacrificado es este trabajo, y admiré más, si cabe, a esta profesión, que no es la mía, solo puro gusto de investigar otro terreno.
Además, suscribo lo que dice Aquí, me encanta el aprendizaje del camino.

Y sí, es muy difícil, y yo soy malísima actriz, pero disfruto mogollón.

Gracias y besos.

Sue dijo...

Yo en la situaciones más banales nunca sé cómo actuar, así que no actúo y puedo decir que me equivoco siempre (al menos eso me parece a mi por las reacciones ajenas), en situaciones extremas me dejo llevar por mi instinto, es decir, tampoco actúo. No sé, qué lío ¿no?

Actuar debe ser como una especie de terapia, por eso me fascina la profesión del actor. Poder trabajar con las emociones de otros haciéndolas tuyas... mola.

Besos.