jueves, 7 de octubre de 2010

162. Arquitecturas


30 comentarios:

Pilar Vidal Clavería dijo...

Cualquiera se acerca a estas casas!!!!

Un abrazo sin espinas

giovanni dijo...

La naturaleza es preciosas e intrigante.

Un abrazo grande

Elvira dijo...

Estoy con Pilar: son poco acogedoras, con pinchos vegetales o animales. Pero son bellas, eso sí.

Un beso

Eastriver dijo...

Gaudí miró la naturaleza antes de construir. No me extraña. La inspiración la tenemos al lado...

Ofelia dijo...

No sé porque no me son ajenas. Quizás algún día recuerde.
Besos arquitectónicos**

Araceli Esteves dijo...

La naturaleza nos sorprende con sus esculturas y tú con esas fotos.

Jesús Garrido dijo...

Otra metáfora de la tentación

VERONICA LEONETTI dijo...

La naturaleza es la mejor de las arquitectas.

Alfredo J. Ramos dijo...

El tópico lo dice,
tus fotos lo demuestran:
no hay mejor arquitecto
que la Naturaleza.


Un abrazo.

enric batiste dijo...

Cosido en zigutat por tus costuras
el templo natural y tan humano,
esta naturaleza que edifica
sus curvas en la vida en espiral
creciente que se envuelve y despliega
su fuerza de crecer por voluntad.
¡Virtus, nueva energía tan antigua
naciendo de la tierra pertinaz!

Un beso desenvuelto en esta vuelta

Paloma Corrales dijo...

Al hilo del tu etiquetado, yo diría pura y sorprendente realidad, son fantásticas las fotos.

Un beso.

Isabel dijo...

Pilar, como a muchas que hasta tienen perros y guardias de seguridad. Risas y beso.

giovnni, tú la filmas muy bien y tu mujer la dibuja, así que lo debes saber bien. Otro abrazo para vosotros.

Elvira, me he quedado asombrada al buscar qué tipo de cardo era esta planta de todos los que hay, y a pesar de que los he revisado uno por uno no he encontrado uno igual. Claro está que soy una inexperta en estos temas, yo sólo se admirar la naturaleza. Otro
beso.

Eastriver,siempre he admirado a Gaudí y estoy de acuerdo contigo.

Ofelia, quizás sepas qué tipo de cardo campestre es, estaba en un terreno baldío, pero embellecido por él, suerte que al fotógrafo no lo vieron las avispas que estaban laborando en el tronco. Más besos.

Isabel dijo...

Araceli, cierto, y además se crea a sí misma. El merito es todo del fotógrafo, yo sólo me ocupo, eso sí, sin retocar nada, de mostraróslas.
Un abrazo.

Jesús, una tentación bastante peligrosa, pero ¿cual no es?

Vero, por supuesto, y no se pelea entre ella. Risas

Alfredo, y que lo digas, lo dices muy bien. Otro abrazo.

enric, como siempre, es bien hermoso lo que dices, como parte de tu naturaleza.
Gracias y besos.

Paloma, has añadido muy bien la palabra. Gracias y besos.

José Luis Ríos dijo...

Hola, Isabel. La naturaleza es la escuela de la mirada, me parece a mí.

Saludos

MGJuárez dijo...

Lo sorprendente -además de su belleza-, es su funcionalidad: son así por pura necesidad de sus habitantes, ni más ni menos.

No les ocurre como a nosotros -los humanos- siempre recreando habitáculos -muchos de ellos bellísimos-, pero en los cuales sabemos no está la felicidad completa.

Abrazos, Isabel.
Montse.

Elèna Casero dijo...

¡qué maravillas crea la naturaleza¡
y nosotros incapaces, muchas veces, de admirarla.

Un beso

Isabel dijo...

José Luis, a mí también me lo parece.
Saluditos

Montse, y además hay una gran diferencia en esos habitáculos, quizás la misma que encontré en este mismo diseño que nos ofrece la naturaleza.
Un fuerte abrazo.

Elena, toda la razón.
Muchos besos.

Miguel Baquero dijo...

De todas formas, por qué será que nuestro primer impulso al completar esos pinchos o ese avispero es salir corriendo o darle una patada...

Aquí me quedaré... dijo...

Al ver las fotos me maravillo. Me quedo mirando y me seduce la perfección del avispero.

Si me quedo pensando, recuerdo aquellos días.

* Aparecieron por el pajar del pueblo donde voy, una familia de erizos. Dos adultos y tres crías. Una delicia.
No tenía la cámara y decidí hacerles un corral con ladrillos e ir corriendo a casa a por la cámara.
Metí la mano entre los agujeros de uno de los ladrillos y un avispero entero, se metió por la manga de mi camiseta. No había nadie más.
Me golpeé con las manos todo lo que pude y me quité la camiseta.
El dolor era fortísimo y la hinchazón rapidísima. Un pecho lo tenía normal y el otro como el de Pamela Andersón o más.
Me subí al coche y me fuí al ambulatorio del pueblo cercano. Me inyectaron como para un caballo y me pusieron oxígeno y suero, por si acaso fuera alérgica.
Llegaron a contar 42 mordiscos y había más. Algunas marcas, no han desaparecido.
Setenta y dos horas dormida me tuvieron.
Eso sí, el médico, agradable y divertido, me dijo:
"¿Te han dado alguna vez más de 42 mordiscos a la vez? A mí, me encantaría"

Desde aquel año, me pregunto si algunos de aquellos "avispos" sería Ricardito Gere, disfrazado de negro y amarillo.

Felicita la fotógrafo por esas maravillosas fotos.

Besos

NáN dijo...

Eres una especie de piloto de pruebas del ser humano, "Aquí me quedaré", tú te arriesgas por hacer una foto y los demás ya sabemos lo que no hemos de hacer.

Qué bellas fotos, Isabel. Cómo nos hemos desequilibrado en la pareja naturaleza/civilización.

Fàtima T. dijo...

Siempre me han fascinado los panales: esa perfección en la estructura hexagonal de las celdas, esa dedicación frenética de las abejas o de las avispas a su melífica labor... Y las plantas, qué sorprendentes son algunas.

Indecisa dijo...

Atrayentes aunque al mismo tiempo te hagan huir.
Sin embargo, espectaculares.

Isabel dijo...

Miguel, ¿será porque la consideramos seres vivos como nosotros?

Aquí, un ladrillo de gafas le llamamos y son peligrosos, bueno qué te voy a contar; me imagino, porque yo con menos picaduras las he sufrido mucho, ni me atrevía a subir a tender a la azotea, siempre había avisperos entre las tejas.
Serán muy laboriosas ellas, pero también muy puñeteras.
Felicitado está.
Besos

Pues fíjate, NáN, que me dio por poner el título pensando en los edificios que hacen algunos arquitectos rizando el rizo y el otro extremo de las viviendas colmenas que son, me parece a mí, poco habitables. La naturaleza siempre tiene modelos a seguir, el seguirlos o no dependerá de la idea del profesional.
Gracias y un abrazo.

Fátima, tan variada que siempre se descubre algo nuevo.

Indecisa, en ese atraer esta su misterio.

Besos.

Aquí me quedaré... dijo...

Aquello me pasó, Nán, por desconocer que una colmena o un avispero, se instala donde le da la gana.
Hoy que soy una cosmo -paleta, no me hubiese pasado.

Y ya de paso, AVISO. Cuidado con los buzones de correos que se colocan al aire libre. Es otro de sus lugares favoritos.
No Hay que eliminarlos con un spray.
Las avispas se están acabando. Se abre por la noche el buzón, se saca con un guante de lana o de goma y se depositan en otro lugar.

Besos

இலை Bohemia இலை dijo...

curiosas formas, el arte es muy amplio y se extiende más allá de los museos...

Manuel dijo...

Espinas y aguijones... a veces es bueno, cuando nos protegen de los que intentan hacer daño... pero otras nos pueden aislar...

Lucía dijo...

Qué bonitas fotos de cosas tan dañiñas, jeje.

Saludos :)

Isabel dijo...

Aquí, gracias por el aviso, es verdad que se están acabando.
Beso

Bohemia, a la vuelta de la esquina si miramos bien.

Manuel, visto de esa manera es difícil acercarse. Bienvenido.

Lucía, ¿no te gusta la miel?
Yo de pequeña he masticado hasta los panales cubierto de ella. De lo más natural y delicioso.

Marissa Tamayo dijo...

En la naturaleza hay un arquitecto eximio... sólo tenemos que mirar mejor. un abrazo,

Isabel dijo...

Marisa, sí y mirar mejor a veces.
Gracias por tu visita.
Un abrazo.