martes, 18 de mayo de 2010

139. Capacidad de asombro

En mis visitas a algunos blogs he podido comprobar en ellos el sentimiento ante la muerte de algún bloguero desconocido. Pienso que las palabras unen ante el dolor y éstas siempre han sido conmovedoras.
Pero no siempre ocurre así con las imágenes, a pesar de lo impactante que puedan ser algunas.

Ayer por la tarde al salir de mi casa hacia el taller de teatro, me encontré un bloque de pisos de mi barrio acordonado por la policía; una joven se había tirado de un cuarto piso y yacía en el suelo cubierta con una sábana.
Mientras una señora me explicaba esto yo no podía ni escucharla; no conocía a la familia, pero ella insistía y mi cabeza era un signo de interrogación de los porqués del supuesto suicidio.
Me marché impresionada y a la vuelta del taller otra persona me contó que la joven era alcohólica.

Si comento esto es porque en las explicaciones de lo sucedido no vi ningún gesto de asombro ni de condolencia.
El relato de la muerte violenta era el mismo que dan en la noticia de cualquier cadena de televisión.

9 comentarios:

emege-e dijo...

Imagino el mal trago que pasaste. Es cierto que las palabras son de gran ayuda en momentos tan críticos. Desgraciadamente casos violentos suceden cada día y los medios de comunicación, sobre todo visuales, nos muestran imágenes que sobrepasan la morbosidad, incluso recreándose en escenas macabras, y lo peor de todo es que "eso" tiene su público y hace subir el foro de audiencia. Es un hecho habitual. Estamos en un mundo loco donde un parte de los seres son portadores de una pandemia que se ha ido extendiendo como así lo demuestran la violencia, malos tratos, rabia contenida, pérdidas de valores y un sinfin de enfermizos sentimientos que sucumben en agresividad contra el prójimo. La sensibilidad se ha vuelto insensible ante estos casos. Además de todo esto, como añadido, existe la desesperación incontrolada que puede padecerse en un momento de locura transitoria para poner fin al desconsolado sufrimiento que se siente y decidirse por el suicidio. Son instantes que hay que vivirlos y sólo una milésima de segundos basta para darse cuenta a tiempo y arrepentirse de tal decisión. Hay quienes lo intentan hasta tres veces. Esta chica, tal decisión queda en la incognita.Un fuerte abrazo.

Lara dijo...

Pues mi cara se ha quedado torcida.
No sé qué decir, la verdad.

Un beso muy fuerte

Reyes dijo...

En efecto la gente no es tan sensible ante la muerte violenta de los otros ;
cuenta más la anécdota o el morbo del simple relato de los hechos que los porqués de la persona.
En fin.

Pobrecilla, la suicida .
A veces el infierno está a este lado.

Un beso.

Miguel Baquero dijo...

Quziás sea verdad que nos impacta más la noticia de una muerte que contemplarla así, en crudo, al salir de casa, en toda su frialdad y en un clima cotidiano. No sé si es bueno o malo, sé que ocurre así, de verdad, que nos gusta ver la muerte como algo misterioso.

Pobre mujer, descanse en paz. Ya sé que son las palabras consabidas, pero en algunos casos se corresponden a un deseo verdadero. Pobre.

NáN dijo...

Sociedad del Espectáculo. A mucha gente le puede más la posibilidad de ser protagonista, por el hecho de tener algún dato, que la empatía silenciosa. Qué bola de dolor se habría ido formando en ese cuarto piso hasta deshacerse así. La muerte de los jóvenes me sigue pareciendo indecente.

iliamehoy dijo...

La muerte ajena golpea por unos instantes la frágil seguridad con la que vivimos a diario.
pero enseguida procuramos volver a nuestra rutina, que nada entorpezca la prisa con que vamos a ninguna parte.
Es realmente triste.
Una sonris asombrada.

Isabel dijo...

Gracias a todos por comprenderme y ya está, no hay que dar más vueltas, sino mirar hacia delante.

MUCHOS BESOS

VERONICA LEONETTI dijo...

Que increíble el gran teatro que ves representado en la vida real. Unos hacen como que les importa, otros no ocultan su pura curiosidad.

COLOMBE dijo...

quizas en un momento asi, no hay reacion, nadie puede comprender un gesto tan violento. Me acuerdo el dia mismo cuando celebramos nuestros 30 anos de matrimonio se suicidio mi prima, elle sufria de soledad... asi es la vida, hoy todavia su familia no comprende, se tiro tambien del tercer piso !
yo pense cuando me lo dijeron sus padres : ya no sufrira nunca mas ahora... es triste que en un mundo tan desarollado, con todos los medicos psiquiatras que hay, las medicinas etc ... que no se pueda evitar de llegar a estos gestos desesperados.