Sí, porque ya veis
los que cumple este blog.
Me encanta, además,
que el número de la entrada termine en ocho, aunque la entrada
número 500 hubiera sido más redonda, pero este verano he publicado
poco, por otras cosas que contaré en su momento.
Lo que sí quiero es
dar las gracias a todos y a todas por acompañarme con vuestros comentarios. Y, también, a quienes solo
han leído o no, y se han marchado.
A mí escribir en el
blog me sigue dando satisfacciones, aunque el uso de las redes está
más de moda y es más inmediato. Yo aquí me siento como en casa,
escribo lo que quiero y como quiero, a veces, con multitud de
errores, que agradezco, de paso, a quien se molesta en corregir, otra forma de aprender.
Cuando entro en la
red me da la sensación de que he salido a dar un paseo por una
ciudad y me voy encontrando con personas que conozco o no, y en mi
timidez solo acierto en decir hola y adiós. Una torpeza por mi parte
porque está demostrado que las redes sirven para más cosas.
Yo he aprendido
mucho de quienes me visitáis y pretendo seguir aprendiendo. Y no me
alargo más, solo deciros que seguiré aquí hasta que el cuerpo
aguante.
La foto es mía, me gusta celebrar las décadas, así que este aniversario se merecía encender mis propias velas.
GRACIAS Y ABRAZOS.