"Llegarás muy alto", era la frase preferida de su padre. Y Ernestito, enclenque e inseguro, subió.
Y, para ello, mintió, trepó y robó. Y llegó; fue entonces, cuando al dar un traspié, ¡uy!
Y bajó, bajó, bajó...

El hilo que conduce al costurero te llevará al lunes 10 de Septiembre de 2007.
"Llegarás muy alto", era la frase preferida de su padre. Y Ernestito, enclenque e inseguro, subió.
Y, para ello, mintió, trepó y robó. Y llegó; fue entonces, cuando al dar un traspié, ¡uy!
Y bajó, bajó, bajó...



Si vas al campo las encuentras libres, en el estío de eriales y cunetas de caminos de cualquier lugar. A veces forman manchas como corralitos. Es curioso ver una oscura flor estéril en su centro. Según algunos autores es una adaptación que mejora su polinización. Una vez polinizada se recogerá hacia su interior para proteger las semillas.
umbelífero, ra

Lo más valioso es siempre lo que apenas
tiene cotización: el barro de este mundo.
El légamo si os suena menos claro:
Ese transfigurase peregrino
del cieno en cielo
del odio en amor
de la noche al día.
Esa transformación de la que somos
héroe y víctima.
Alguien somos al fin.
Pero de quién seremos para siempre
es lo que nos parece que nos cantan
los pájaros lejanos.
De quién somos. Antología poética. Juan Gil-Albert

Sucede que el color se aleja, o se vuelve añil, pero no importa. A quien esté y, como dicen, con ganas de trabajar y hacer las cosas bien, hay que enseñarles de nuevo el camino, porque éste, a veces, se cubre de hojas y tierra de no pisarlo. Y un resbalón lo tiene cualquiera.
Siempre que rondan elecciones me acuerdo de este libro de Italo Calvino.
Su corte de ropa y su comportamiento era de lo más refinado.
Nadie llevaba ropa vieja o raída ni excesivamente holgada.
El texto forma parte de un cuento, “Extraña ciudad”, contenido en el libro “Historias” de Robert Walser.