Lo propio del verano y si estás cerca del campo es encontrarte de todo. Soy amiga de los que no pican (este año ha llovido tanto que hay que temer a los mosquitos), pero a los demás me gusta observarlos, incluso en la ciudad, aquí en sus últimos momentos:
domingo, 24 de agosto de 2025
651. Insectos
martes, 29 de julio de 2025
650. Para el expediente
Las nubes y las estrellas no libraron esta guerra
los arroyos no informaron a nadie
si las montañas arrojaron piedras de fuego al río
fue sin tomar partido
la gota de agua que se balanceaba levemente bajo la hoja
no tenía opinión política
y si aquí o allí una casa
se inundó de aguas residuales
o envenenó a los que allí vivían
con lentas humaredas, durante años
quisieron negar cobijo
año tras año, tantos sonidos humanos.
Los árboles no se prestaron a que los cortaran en tablones
ni las espinas a desgarrar carne.
Mira a tu alrededor
y pregunta de quién es la firma
Una parte del poema Para el expediente, más en:
Entre los poetas míos… Adrienne Rich Cuadernos de poesía crítica n.º 10
miércoles, 25 de junio de 2025
649. Volver o mirar atrás
Volver como la jacaranda, eso solo lo puede hacer este árbol que cada año nos visita con su peculiar belleza.
No soy yo mucho, qué digo mucho, ni poco, de mirar atrás; excepto como ahora, porque recordar a las personas queridas para mí es otro sentimiento que estar enganchada en el pasado o la infancia una y otra vez. Lo siento, pero a estas personas que siguen situadas en el “remember” les diría: VIVE, el pasado no se puede volver a vivir, pero el futuro lo construimos cada día.
Es solo que una amiga me hizo recordar esta entrada en mi blog:
https://elcosturerodeisabel.blogspot.com/2011/06/205-orden-desorden.html
Y como estamos en junio y al leerla de nuevo tiene relación con la actualidad, incluso, con la palabra “deconstruir” de mi último post, la he traído al presente porque, sobre todo, el recuerdo a las personas queridas es inamovible, ya que siguen viviendo en nosotros.
viernes, 30 de mayo de 2025
648. Roturas
La primera vez que escuché la palabra "deconstruir" pensé en ella. Un día le pregunté si sabía que quería decir y contestó rápido: descoser.
La había visto hacerlo, tenía que haber fotografiado la escena: unas tijeras en su mano, en sus oídos unos auriculares y encima de la mesa de camilla montoncitos de botones y bobinas de los distintos colores de las prendas. Descosía con maña hasta el pespunte, -para aprovechar los hilos en hilvanados posteriores-, me dijo. Esas manos pequeñas podían con cualquier obstáculo, nada se le resistía.
La escena también incluía a su perro que siempre la observaba fijamente. Era el que conseguía que aparcara esa afición para sacarlo a pasear.
Sí, deconstruir o deshacer era una de sus aficiones, pero en esta, observándola en su afán, se traslucía un objetivo. A simple vista el reciclado. La prenda a la que sometía esa tortura se libraba de una muerte prematura. Decía que no las regalaba, ni por usada, ni por vieja, ni por pasada de moda, sino porque una vez que las regaló a una persona necesitada, al salir de casa se encontró con su ropa tirada en un regajo.La misma ropa que había cubierto su cuerpo, había recibido antes que su piel la caricia de unas manos queridas o el elogio de lo bien que cosía.
Hoy, después de mucho tiempo, la encontré en la cocina acariciando el borde de unos platos. Cogió uno que tenía una rotura en el borde, -lo uso a menudo, a ver si se rompe-, dijo y rompió a llorar. La abracé con fuerza, sabía que su perro la había dejado después de años de compañía.
Para Lola, con mi abrazo.
Nota:
La RAE (Real Academia Española) utiliza el término "deconstruir" en el sentido de "desmontar analíticamente algo para darle una nueva estructura o interpretación", especialmente en filosofía y teoría literaria.
domingo, 27 de abril de 2025
647. Y que no nos falten los libros
Ha pasado otro 23 de abril y este título es mi deseo porque los libros son necesarios.
Me gusta esta fecha por varios motivos, pero los protagonistas son los libros.
En pandemia comencé a llevar la cuenta de los leídos en papel y en el libro electrónico.
En este blog, aunque son pocos los que muestro, también han tomado el primer puesto en las etiquetas.
No soy buena reseñando libros, pero sí me gusta informarme antes de comprar y eso empieza en el título y la contraportada. Si la sinopsis es buena me gusta saber de qué va. La editorial, a veces, ofrece las primeras páginas que también leo y por supuesto la primera frase. Y pocos me han defraudado.
Estos tres tampoco.
¿Qué os llama la atención de un libro?
domingo, 30 de marzo de 2025
646. Azahares
Cada mañana
el mundo
vuelve a crearse.
Bajo los rayos
naranjas del sol
las amontonadas
cenizas de la noche
otra vez se transforman en hojas
hechas de flores de verano.
Si tu naturaleza
es ser feliz
vas a nadar a lo largo de suaves senderos.
Mary Oliver, fragmento del Poema de la mañana, incluido en su libro “El Trabajo del Sueño”
domingo, 16 de marzo de 2025
645. La fuente del parque
Estaba tan feliz que, a pesar de la gravedad, el agua subió y subió para darle un abrazo a la lluvia. Solo ella hacía posible que no se secaran las fuentes.
martes, 4 de marzo de 2025
644. Más luz, por favor
Erika salió a dar un paseo después de apagar el televisor. Sus pasos lentos y su mirada cabizbaja. ¿Hacia dónde caminaba el mundo? Se acordó de Simone de Beauvoir, de lo que escribía en vísperas del segundo desastre. No quería ni nombrarlo, aunque algunos locos ya lo estaban anunciando.
viernes, 14 de febrero de 2025
643. Un día cualquiera
Trabajaban juntos. Él decía que la adoraba. Ella esperaba siempre que le regalara un ramo de flores, como por ejemplo, rosas rojas sin tarjeta.
No era un día cualquiera. Salió de su casa contenta y feliz. Sería la primera en llegar para tomar nota de las reservas a punto.
En el mostrador de recepción había pegada una nota con su nombre:
“Para que no te falten nunca”.
viernes, 31 de enero de 2025
642. Ritmos
A Sara siempre le preocupaba más el cuándo que el porqué.
Se había quedado encerrada en el ascensor. Miró, de nuevo, en su móvil su llamada de socorro a su pareja.
-Ven, por favor, se ha ido la luz y me he quedado atrapada entre planta y planta.
Su salvador tardó en contestar y cuando lo hizo no dijo:
-Voy.
Tampoco.
-Vendré.
Dijo que -"vendría" en cuanto pudiera- y entonces Sara dejó caer la compra y se sentó en el suelo.
El problema era ese Condicional simple que siempre usaba. Vendría, podría, haría...
Por tanto, Sara “tendría”, de una vez por todas, que afrontar esa diferencia de ritmos con su pareja.
lunes, 6 de enero de 2025
641. El pino
Después de ver pasar los trenes en la misma dirección,