¿Qué os sucede cuando muere un
escritor que admiráis, no sólo por sus escritos, sino también como
persona?
Yo acudo a los libros que tengo, los
miro, remiro, los acaricio, leo alguna frase y en cuanto puedo me voy
a una librería a por otro, como si de un homenaje se tratara.
John Berger murío este lunes pasado,
el mismo día que yo cumplía un año más y no, no se puede coger una
goma y borrar el tiempo. El tiempo ese gran escultor, como dijo
Marguerite Yourcenar, hizo que John viviera 90 años, el tiempo y sus
genes, su madre murió con 93.
Lo primero que leí de él fue una
entrevista en la que hablaba sobre las ausencias y después sus libros y me cautivó.
En otra entrevista que le hizo Juan Cruz
el día de sus 90 cumpleaños decía: “Escribo
cada página tres o cuatro veces, cambiando palabras para intentar
llegar a la precisión de la lógica y el pensamiento que el lector
puede agarrar. Porque vivimos en un mundo rodeado de palabras, bla,
bla, bla…
Si
alguien quiere saber qué he dicho de cada cosa, que vaya a los
libros”.
Y
es bueno hacerle caso porque estamos y permanecemos en nuestras
palabras. Los libros que escribió los han vuelto a editar.
Me gusta también lo que dice sobre la ficción:
“...porque
yo no entiendo la ficción como categoría. Si quieres contar una
historia no te vas a una categoría llamada ficción. Lo que haces es
escuchar a la gente. El contador de historias es ante todo uno que
escucha. Y lo que busca son historias que cuentan los demás,
normalmente sobre su vida o sobre la vida de sus amigos. Para mí de
eso va el contar historias, no la ficción”.
Y
hoy, porque ya no está, quiero traer aquí su foto de un blog amigo porque me parece entrañable y demuestra que sabía escuchar:
6 comentarios:
Hay personas que mueren jóvenes así cumplan 100 años. Como bien refleja la foto, John Berger era una de ellas. Gracias por este afectuoso homenaje.
Que la tierra le sea leve y la memoria larga y fiel.
Gracias a ti, Loam por comentar. Qué hermosa frase, "que la tierra...
Un abrazo.
En la mayoría de las ocasiones, cuando un artista muere de viejo ha dejado ya de crear, o lo que crea no es ya significativo. Me lo tomo como la muerte de un ser humano, le doy las gracias por lo que me ha aportado y sigo con mi vida. Soy poco de efemérides.
Pero en otras ocasiones, muere un artista cuya obra sigue creciendo muy viva y útil para los demás. Ese es el caso de Berger, y por eso, egoístamente, me siento especialmente tocado. Es un asunto que nos afecta a todos, no solo a sus familiares y a quienes lo frecuentaban.
Pues sí, NáN, porque hay personas que aún teniendo bastante edad mantienen una lucidez admirable. Lucidez que por otra parte encontraremos siempre en sus libros, claro.
Deseo estés bien. Un abrazo.
Fíjate, por razones personales del lector, hay casos especialmente chungos. Estaba leyendo "Respiración artificial", del grandísimo Ricardo Piglia. Escucho las noticias y me entero de que se ha muerto. Iba por la página 132 y ni siquiera sabía que estaba enfermo. En realidad estaba muy activo, sacando los Diarios de Renzi (uno de sus personajes principales, claramente él mismo), así que su muerte es una pérdida verdadera, hay algo que nos ha dejado a deber. La sensación de la lectura, desde la página 133, ha sido distinta. El hecho de que no podrá cambiar una "coma" de lo escrito.
Sí, NáN, la noticia también me cogió de sorpresa, otro escritor al que admiro y he leído. Era aún muy joven y tenía mucho que enseñar todavía.
El "frío" viene fuerte este primero de año. A cuidarse. Abrazos.
Publicar un comentario