jueves, 17 de julio de 2014

349. Canta, chicharra, canta


¿Pereza como ésta se vio nunca?
En orilla de piedra,
bajo el calor, dejar pasar los siglos
y ni una vez mirar si el mediodía llega.
Emily Dickinson

10 comentarios:

Darío dijo...

La voz de Dickinson es tan maravillosa...

Isabel dijo...

A mí siempre me sorprende, Darío.

Indigo Horizonte dijo...

La naturaleza suena. Sueña. Besos, Isabel.

Anónimo dijo...

Los poemas de Emily pasaron desapercibidos durante mucho tiempo. La voz de la naturaleza nos la hace llegar a través de sus cortos versos. Este es un mensaje muy actual.Me recuerda la antigua fábula adaptada de La Fontaine y me pregunto ¿Qué pasa con aquellos que son como la hormiga? Besitos Ave Peregrina

Isabel dijo...

Índigo, suena por todos lados, por suerte es bastante ruidosa, tanto, que si quieres leer, a veces, se hace difícil porque de extraños que parecen esos ruidos, acostumbrados como estamos a las ciudades, prefieres escucharlos. Abrazos.

Isabel dijo...

Ave, ya quisiéramos estar tan organizados como ellas en sus diminutas sociedades, no pierden el tiempo, horadan hasta en los sitios más insospechados para conseguir sus propósitos, sin cansarse, tú lo sabes.
Besitos

Anónimo dijo...

No sé si Dickinson habla de la chicharra o, en este largo julio, habla de mí. Pero es estupendo por un tiempo no ser hormiga.
jaja. La Uva.

Isabel dijo...

No, Uva, la que habla de la chicharra soy yo que, al escucharla tan seguido, me acordé de las fotos que tenía. Y también, porque cuando este calor de esta tierra nuestra aprieta, ya lo sabes, la pereza es un clásico. A mí ni cantar me saldría, jejeje...
Abracitos y sigue disfrutando allá, en ese lugar precioso y refrescante.

Nieves dijo...

La banda sonora del verano.

:D

Isabel dijo...

Nieves, llega a molestar a la caída de la tarde cuando se agradece el silencio.