Que se echa de menos. Estos días daba alegría ver a familias enteras haciendo comidas al sol, otras tardarán en verlo todo como antes por los destrozos ocasionados. Es doloroso ponerse en su lugar.
Siempre nos acompañan algunas sombras como en el río, si son más o menos altas dependerá del punto de vista de quien dispara la cámara.
Por otra parte, da gusto cómo el verde siempre se abre paso produciendo relajo y esperanza.



6 comentarios:
Un poquito de calor que caliente nuestros cuerpos. Un abrazo
Sí, se agradece, aunque aquí será de golpe como ayer, que ya nos sobraba el abrigo. Abrazos
Ya apetece el sol, hemos tenido demasiada agua. Las fotografías muy bonitas. Besos.
Gracias Teresa, muchos besos.
No hay nada como el sol de invierno.
Abrazos!
Sí, ethan, porque el del verano ya lo estamos vislumbrando... Abrazo.
Publicar un comentario