miércoles, 23 de abril de 2014

340. Qué más celebración que un poema


SINCRONICIDAD

Sincronicidad de sucesos
La rueda gira.
El engranaje es,
perfecto y necesario.
Sublime sinfonía pitagórica
de exactas conjunciones de planetas.
Ojos aterrados de un niño
de carne y huesos secos.
Una mujer se agrieta de impotencia,
un hombre se deja morir,
otro mata.
Los dioses, en sus nubes,
contemplan complacientes
y se tocan los cojones.
Sus luminosos enviados reparten los arcanos
de sus inescrutables designios.
Todo está bien.

MIRIAM PALMA CEBALLOS


21 comentarios:

Indigo Horizonte dijo...

No hay como un poema para celebrar este bello día, sí. Un abrazo enorme, Isabel, y feliz día del libro y de la rosa.

Marta dijo...

Bfff!! Real como la vida misma... Ya sabes que en España hay muchos Dioses tocándose los cojones...
Bss

Myriam dijo...

jajajaja buenísimo el comentario de Marta que me precede.

Feliz día del libro hoy y siempre, Isabel. Besos

Isabel Martínez Barquero dijo...

Es potente esa enumeración sincrónica en versos que radiografían fielmente la realidad.
Un beso.

Darío dijo...

Mientras estén los libros, el engranaje será perfecto... Un abrazo.

Isabel dijo...

Indigo, dije lo del poema y quería decir ese libro de poemas que muestro que es una verdadera joya.
Todo lo que tú muestras en tu blog es digno de disfrute y celebración también.
Un fuerte abrazo.

Marta, nada que objetar, ya te lo dice Myriam. Me alegra te guste. Un abrazo.

Isabel dijo...

Myiriam, los libros creo contribuyen a nuestra felicidad. Quiero pasar por tu blog pronto.
Muchos besos.

Isabel, lo defines muy bien. Es lo bueno del poema, que con pocas palabras y la sabiduría de la autora se puede decir mucho. No sabes lo que te agradezco tus palabras. Otro gran abrazo para ti.

Isabel dijo...

Pues sí, Darío, a mi me perece un invento maravilloso que nos hace mejores y no nos atontece como otros.
Otro abrazo para ti.

Anónimo dijo...

Poema precioso y, sobre todo, refleja la cruda realidad actual. El día del Libro. Una fecha que cada vez pasa más desapercibida para las generaciones que nos preceden... Wert, un nombre innombrable.
Besitos Ave Peregrina

Maria Dolors dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, los libros contribuyen en nuestra felicidad...
Besos.

virgi dijo...

De seguir así, hasta nos controlarán lo que leemos.
Seguro que no han disfrutado nunca del inefable placer de un buen libro, de esos que te hacen olvidar todo lo que te rodea.
Un abrazo, querida Isabel.

Isabel dijo...

Ave, toda la razón. A ver si hoy te visito, seguro has puesto la última novedad. Un abrazo, nos vemos pronto.

Maria Dolors, me encanta que coincidadmos. Un abrazo.

virgi, si pudieran, volverían a poner de actualidad a Ray Bradbury con su Fahrenheit. Estoy segura de que, aunque crean que nos ganan en todo, se pierden cosas que, incluso, desconocen. Más abrazos.

giovanni dijo...

Todo está bien, excepto los dioses que no están es sus nubes sino en sus nubes (creo yo).

Besos

LA ZARZAMORA dijo...

Todo estará bien, mientras nos dejen seguir leyendo y pensando...
Besos.
Me encantó el poema. Voy a buscar más cosas de ella.

tránsitos dijo...

Vaya, Isabel. Entro poco por mi descuidado blog, pero hoy vi allí tu nuevo comentario y recalé en el tuyo... Pasearé a menudo. Me gusta. Un abrazo y gracias por poner este poema. Es muy muy antiguo, yo era muy joven y más indocumentada y recuerdo que una revista rechazó su publicación por "irreverente". Le tengo cariño. Un abrazo. Miriam.

Isabel dijo...

giovanni, no creo en dioses y mucho menos en endiosados, éstos últimos abundan demasiado.
Un abrazo

Zarzamora y trabajando en paz.
Me alegra mucho que te guste.
Abrazos

Isabel dijo...

Miriam qué alegría tu visita. Me gustó mucho Ruidos...
Por eso me costó trabajo elegir un poema. La verdad que observas, y que no tiene tiempo ni edad, venía como anillo al dedo para el momento que vivimos, y me pareció muy oportuno.

Tengo pendiente hablar de La huella de las ausencias, quiero tener tu libro aquí porque me encantó, pero lo voy a releer primero.

Gracias por entrar en este cajón de sastre. Un fuerte abrazo.

giovanni dijo...

Isabel, tampoco creo en dioses. Lo que quería decirte en mi comentario era de que no entendía esta parte de tu escrito: " Los dioses, es sus nubes, contemplan complacientes y se tocan los cojones."
Lo que no entendí era el "es" en "es sus nubes". Pensé que había un error dactilográfico y que querías escribir "en sus nubes". No sé...
Un abrazo

Isabel dijo...

giovanni, llevas razón, no tengo el libro donde me encuentro, pero seguro he cometido un error al transcribirlo, lo que tiene sentido es "los dioses en sus nubes" y creo que Miriam, la autora, y que opina aquí como "transitos" se refiere a esos hombres terrenales y endiosados.
Pido disculpas a todos y especialmente a la autora por este error que es más significativo si se trata, como en este caso, de un poema.
Y a ti, giovanni, muchas gracias por comentarlo.
Un fuerte abrazo.

Manuel leon dijo...

Hola Isabel, me gusta el poema , tiene fuerza, el poder de los dioses solo es comparable a su cinismo, todos somos un poco Ulises, marionetas de esos que tocan los cojones, como dice Marta en este pais los dioses tienen muy mala uva. Un abrazo Isabel

Isabel dijo...

Manuel, me alegra que te guste. Te gustaría todo el contenido del libro porque esta autora destila sensibilidad.
Ahora que nos han puesto tarea para el verano, sería bueno, también, introducir autores contemporáneos. Yo lo voy a hacer.

Espero que todo te marche bien.
Un abrazo.