jueves, 21 de julio de 2011
sábado, 9 de julio de 2011
viernes, 1 de julio de 2011
206. Era previsible

"Llegarás muy alto", era la frase preferida de su padre. Y Ernestito, enclenque e inseguro, subió.
Y, para ello, mintió, trepó y robó. Y llegó; fue entonces, cuando al dar un traspié, ¡uy!
Y bajó, bajó, bajó...

viernes, 24 de junio de 2011
205. Orden, desorden

Nombrar la felicidad, rebelarme contra el dolor. Parece que estamos inmersos en catástrofes continuas, no importa que no ocurran a nuestro lado, las sentimos igual por las imágenes que nos llegan. En esta época que nos ha tocado vivir están cambiando cosas, siempre cambian a más o menos ritmo. El de ahora es frenético, tanto, que hoy necesito esta paz de las cosas tranquilas; tú las inspirabas, y por eso he decidido escribir para ti. Sé que te gustaría y te alegraría este recuerdo.
viernes, 17 de junio de 2011
204. La voluntad

El doctor Friedrich Rittelmeyer escribió:
A menudo tratan de entenderla desde el punto de vista de la "fuerza de la voluntad", pero Chejov nos hacía desear que algo sucediera o nos pedía que proyectáramos o irradiáramos voluntad. De forma gradual, nos hacía entrar en el ámbito de la voluntad. Después de un tiempo, la "voluntad" se convertía en una clara experiencia.
Mala Powers sobre Michael Chejov.
jueves, 9 de junio de 2011
lunes, 6 de junio de 2011
202. Certezas
A mí me acaba de pasar. Gracias a Fernando Valls y su último post en su blog "La nave de los locos" acabo de acceder al blog de Antonio Muñoz Molina y leer esto:
"El orgullo vacuo del ser ha dejado en segundo plano la dificultad y la satisfacción del hacer".
Esto es solo una perla, pero todo el post en una cadena de verdades que, curiosamente, todo el mundo que conozca un poco los entresijos del poder las sabe, pero que casi nadie las grita a los cuatro vientos.
Por si no sale el enlace: http://antoniomuñozmolina.es/2011/05/hora-de-despertar/
jueves, 2 de junio de 2011
201. Florecillas
Si vas al campo las encuentras libres, en el estío de eriales y cunetas de caminos de cualquier lugar. A veces forman manchas como corralitos. Es curioso ver una oscura flor estéril en su centro. Según algunos autores es una adaptación que mejora su polinización. Una vez polinizada se recogerá hacia su interior para proteger las semillas.
umbelífero, ra
- adj. y f. De las umbelíferas o relativo a esta familia de plantas.
- f. pl. bot. Familia de plantas angiospermas dicotiledóneas de hojas simples y alternas, flores blancas o amarillas en umbela y fruto de una sola semilla:
la zanahoria y el perejil son umbelíferas.
miércoles, 25 de mayo de 2011
200. Del cieno al cielo y viceversa

Lo más valioso es siempre lo que apenas
tiene cotización: el barro de este mundo.
El légamo si os suena menos claro:
Ese transfigurase peregrino
del cieno en cielo
del odio en amor
de la noche al día.
Esa transformación de la que somos
héroe y víctima.
Alguien somos al fin.
Pero de quién seremos para siempre
es lo que nos parece que nos cantan
los pájaros lejanos.
De quién somos. Antología poética. Juan Gil-Albert

lunes, 23 de mayo de 2011
199. Que no decaiga


Imágenes de Julio Albarran.
lunes, 16 de mayo de 2011
197. La jornada de un escrutador

¿Quién no ha estado alguna vez en una mesa electoral? Calvino nos cuenta en él su experiencia en el Cottolengo como candidato al partido comunista en su visita a los colegios electorales.
La primera idea de este relato –nos cuenta en el prólogo- la tuvo al presenciar una discusión entre democristianos y comunistas en apenas unos minutos. Pero fue en las siguientes elecciones, al pasar allí dos días, cuando completó su visión y las imágenes eran tan poderosas que tuvo que dejarlas en reposo, ese fue el motivo por el que escribir algo tan breve le llevó diez años. “Solo diré que el escrutador llega al final de su jornada distinto de algún modo a como era por la mañana; y también yo, para escribir este relato, de alguna forma tuve que cambiar”.
Aquí no es el Calvino de “El barón rampante”, pero se advierte en el protagonista una cierta ingenuidad de aprendiz de todo en un escenario que a cualquiera le impresionaría. Un aprendiz, al que cuesta encajar el presente en que se encuentra, sin embargo, ahí entra el escritor con su fina ironía, su humanismo y su inteligencia.
Es un relato que no deja indiferente, entreverado de reflexiones que abarcan la política, la filosofía y la religión. Si con “La especulación inmobiliaria” comenzó el comentario de la realidad contemporánea, este escrutador pone de manifiesto la manipulación de las personas que no cesa.