sábado, 15 de diciembre de 2018

490. Regalos


Es difícil regalar libros cuando te gusta mucho leer y tienes tus preferencias. Pues la persona que me regaló estos dos que muestro acertó de pleno, así que desde aquí quiero darle nuevamente las gracias.
Me gusta leer primeras novelas como “Las esposas de los álamos” de Tarashea Nesbit.  Es una historia arriesgada por su forma y fondo. Los hechos transcurren durante la Segunda Guerra Mundial y es la reconstrucción imaginaria de lo que no sabemos sobre algo tan cierto que cambió el mundo.
Contada en plural, un narrador poco habitual, suma, pero oculta. Son voces que sin señalarse expresan una opinión conjunta que pesa y obliga.  

 “Éramos más que Yo, éramos Nosotras. Éramos nosotras pese a nuestras aspiraciones de singularidad. Por solas que nos sintiéramos había cosas que no podíamos hacer de forma individual”.

Alejadas de la guerra y en aquel extraño lugar cuando hablaban entre ellas se preguntaban: por qué no sabían casi nada. Ellas, las esposas, que eran parte tan importante con sus cuidados para que lo que construían sus maridos se llevara a cabo. Son voces que al final, incluso al saberlo, se hacen preguntas sobre todo lo que les concernía directa o indirectamente.

“Dijimos: Me preocupan nuestros hijos, y dijimos Me preocupa lo que hemos hecho, y dijimos Me preocupa la paz”.   

Muchos autores han bebido del ingenio de Joe Brainard y no solo George Perec, sino todo aquel que evoque en un “me acuerdo” de su historia personal. Reconozco que no soy yo de ir hacia atrás en el tiempo, me gusta más el presente, exprimirlo. Pero me gusta el sentido del humor de quien recuerda, como en este caso, el autor. Este es un libro para abrir por cualquier parte al azar como con estas frases:

Me acuerdo de ponerme bronceador y de que justo entonces el sol se vaya.
Me acuerdo de pensar en lo que podía haber dicho pero no dije cuando la gente ya se ha ido.
Me acuerdo de que tenía que ir a pelarme cada dos sábados. Y de que el barbero siempre estaba haciendo sonar las tijeras, hasta cuando no estaba cortando nada.
Me acuerdo de tener miedo a que el barbero se le fuese la mano y me cortase la oreja.
Me acuerdo de haber aprendido desde bien pequeño el arte de dejar las cosas tal y como estaban.
Me acuerdo de, al firmar una carta, “Tuyo hasta que la cocina se inunde”.
Me acuerdo de una vez, rellenando un formulario, en que no supe qué poner en “raza”.   

12 comentarios:

Indigo Horizonte dijo...

No hay mejor regalo que un libro. Sin duda. Gracias por compartir los que te regalan, e incitar a hacer el mejor regalo del mundo, al menos para mí y veo que también para ti.

Gran abrazo y felices fiestas junto a los tuyos

Myriam dijo...

Me alegro de que disfrutaras estos dos regalos.
Yo tengo una lista muy grande por leer.
Y otros tantos que quiero repasar y-o consultar.


Besos Isabel querida y muy Felices Fiestas.
Que el 2019 te traiga muchas alegrías.


emege-e dijo...

Vuelvo a intentarlo. Me ha picado la curiosidad los dos libros que reseñas, sobre todo el primero por el narrador "múltiple", además de la historia que desarrolla el autor que ahora vuelve a estar en "boga" el tema de las guerras. Creo que ahora no son tan bélicas en el mundo occidental, se han politizados y basado en el poder económico. Las voces que claman, como siempre, somos las mujeres y ya sabes que es de mi interés. Referente al segundo título, creo que si todos escribiéramos lo que reclamamos, la lista sería interminable, aunque el autor ha sido original.
A ver si continuas apareciendo en tu costurero con más asiduidad, te echo de menos.
Besos, Ave Peregrina.

Teresa dijo...

Los libros me encantan. Besitos.

Isabel dijo...

Indigo, totalmente de acuerdo, pero es difícil escoger, si no se saben a ciencia cierta los gustos y aún así, yo no he acertado a veces.

Te deseo unos días muy felices y una buena entrada de año.

Gran abrazo

Isabel dijo...

Myriam, yo también, y siempre pienso: en estos días de vacaciones de otras actividades me dedico a leer y luego va como va porque tenemos más trabajo.
Que lo pases muy feliz con tus personas queridas.

Muchos besos.

ethan dijo...

Un libro y una botella de vino, mis regalos preferidos.
¡Felices fiestas!

Isabel dijo...

Bueno, Ave, parece que ya se acabó el problema. La verdad es que posteo menos, será que con la edad me vuelvo más anárquica y lo hago cuando me apetece.
Besos. Nos vemos.

Isabel dijo...

Teresa, me alegra coincidir contigo.
Abrazos y felices fiestas.

Isabel dijo...

ethan, una combinación estupenda, me gusta.
Mucha felicidad también para ti y los tuyos.

Anónimo dijo...

Ésa amiga, gran lectora¡¡¡
Abracitos. Y muy, muy feliz día...y año.
UVA.

Isabel dijo...

Gracias, Uva, pronto lo celebraremos.
Abrazos.