lunes, 27 de marzo de 2017

436. La percepción

Vista y oído son canales conductores.
La mirada de cada uno depende tanto del conocimiento de sí mismo (su formación, y el marco histórico y cultural en el que vive), como de sus objetivos y de la información que busca en el exterior.
VER, es una función del ojo.
MIRAR, es una función del espíritu. Es la capacidad de anotar aquello que realmente nos importa, dada nuestra personalidad y nuestra circunstancia, no aquello de lo que cualquiera de forma indiferente podría darse cuenta.

Descartes afirmó que “la primera de las pasiones es el asombro”.
Miramos y escuchamos desde nuestros hábitos y desde lo que sabemos.
“Nada hay bueno ni malo si el pensamiento no lo hace tal”, escribe Shakespeare en Hamlet.

Hoy, día del teatro (para quien no lo practique), me apetecía traer estas certeras palabras de un libro al que recurro siempre: “La escritura dramática” de José Luis Alonso de Santos


Y también una obra a la que asistí anoche: “La autora de las Meninas” de Ernesto Caballero con una Carmen Machi genial que hizo levantarse al público que llenó el teatro Lope de Vega.  

6 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

Muy atinada la distinción entre ver y mirar. ¡Me encanta!
Y me alegro mucho de tu pasión por el teatro.
Un beso muy grande, tocaya.

Myriam dijo...

¿Que sería de nuestras vidas sin el teatro?

Que bueno que lo festejar así, Isabel.

Ya lo creo que es necesaria la capacidad de asombro, eso nos hace mirar desde el espíritu.

Besotes

Noite de luna dijo...

Una entrada preciosa para un día como hoy.

A Machi, se la mira, se la admira y se la siente ¡Qué grande es!

Desde la plaza de santa Ana, frente al teatro Español, el grupito de cómicos que tengo a mi lado y yo, brindamos por ti y por ese mundo maravilloso que es el TEATRO.

¡ Va por Isa!

Besos

Isabel dijo...

Gracias, tocaya, tú siempre tan amable.
Muchos besos.

Isabel dijo...

Myriam, a mí lo que me parece extraordinario es poder ir modelando un personaje, meterme en él; como en la escritura también, pero el teatro es más inmediato.
A mí cada ensayo me asombra.
Abrazos.

Isabel dijo...

Ay, Noite, la de años que hace que no paso por la plaza de Santa Ana.
¡Cuánto te agradezco ese brindis!
Y me alegro mucho de esos disfrutes que te seguirá dando el teatro.
Gran abrazo.