viernes, 1 de abril de 2016

403. LA PALABRA Y...


SU TACTO

Era preciso hablar,
rememorar de nuevo el primer balbuceo
diseccionar el grito,
borrar la singladura del rayo hacia la herida.
Marcamos posiciones
-mas sin perder de vista la escalera de incendios-,
el aire de metal
y los nervios bregando,
entrando por urgencias.

Era preciso hablar, reconstruir la vida,
apagar tenebrarios ante un sol como líder,
conocerse a destajo
usar de las palabras
para poder tocarnos.
Y saber que existimos.

Blanca Sarasua “Rotulo para unos pasos”

13 comentarios:

Sara Torrubia dijo...

Hola Isabel: soy Sara Torrubia. Me ha emocionado recibir un nuevo envio tuyo, tan sutilmente romántico, muy de acuerdo con los dias grises que hemos pasado. Te prometo atender tu correo y recuperar ,con el sol nuevecito, la alegría por vivir que ha sido mi lema durante años. Besicos

Indigo Horizonte dijo...

Hablar así siempre es preciso.

Abrazo, Isabel.

Indigo Horizonte dijo...

Sí, Isabel. Todo bien.

Abrazo

Teresa dijo...

Muy linda. Besitos.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Hablar, tocarse, sentirse vivo en la sensualidad del tacto y de la palabra.
Un bello poema, Isabel. Felicidades a su autora.
Abrazos.

Anacanta dijo...

Saber que existimos es saber que otros existen. Sin ese espejo, mordemos la sombra de la desolación.
Un saludo

virgi dijo...

La palabra, ese don inconmensurable que no apreciamos debidamente.
Un abrazo, querida.

Isabel dijo...

Sara, que esa "alegría por vivir" te lleve a compartir tus experiencias en este medio nuevo para ti. Abrazos.

Isabel dijo...

Indigo, me alegro, y sí, hablar y reconstruir la vida como dice el poema.
Muchos besos.

Isabel dijo...

Teresa, me alegra te guste. Besos.

Isabel dijo...

Sí, Isabel, es bella su poesía. Cada vez me decanto más por este género, lo dice todo.
Abrazos.

Isabel dijo...

Anacanta, si existen para nosotros, aunque no sea bastante, siguen existiendo porque está viva su memoria, a pesar de la desolación.
Abrazos.

Isabel dijo...

virgi, y que tanto malgastamos en tantas y tantas palabras vacías y mentirosas.
¡Si la utilizáramos bien! ¡Qué felicidad!
Abrazos también para ti.