sábado, 14 de marzo de 2015

370. Comunicación no verbal

Hay gestos que nos definen en ese decir cómo somos, en esa comunicación no verbal en la que, por ejemplo, si cruzamos los brazos a la altura del pecho nos estamos defendiendo a saber de qué.
Pero hay otros gestos que suceden en nuestro interior, sin que nadie lo advierta, bien porque estamos solos o por no molestar. Esos que dicen qué nos gusta, con quiénes somos más afines, etc. O cuando leemos y escribimos en soledad, ¿qué sucede en ese ámbito intimista? ¿Son dos placeres iguales, distintos?
Me atrevería a decir que sí, para muchos la escritura es una especie de calvario y son buenos lectores.
Ni siquiera hace falta que sea un libro lo que nos lleve a esa comunicación, puede ser una frase, un poema, algo más extenso si lo requiere. Pueden ser impresiones de ese autor a quien se lee, sin planteamiento, nudo y desenlace. A veces, ni tocas el papel; a veces, sólo la pantalla fría hace de intermediario, aunque para lo que intento describir los defensores del papel argumentan:
la sensación implícita de dónde usted está en un libro físico, se vuelve más importante de lo que creíamos; hay algo físico en la lectura, el cerebro a través del tacto del papel lo necesita, reconoce las letras en base a líneas curvas y espacios; utiliza procesos táctiles que requieren los ojos y las manos...
No sé si os pasa, pero cuando quiero recordar un pasaje de un libro me acuerdo de la página, en que lugar estaba, si había punto y aparte, le llaman memoria fotográfica. Me gusta el papel, aunque no sé qué haría sin mi pequeño portátil, pero esto es otro tema.
Lo que me interesa es el acto de leer, ese volar hacia las palabras del otro, adentrarme en lo que escribe, qué cuenta entre líneas.
Cuando las palabras son sinceras, cuando se escribe desde la verdad, lo notas. Si conoces quién hay detrás de ellas redondeas, y si no, lo intuyes; te comunicas, y es ese sentir lo que unifica, como dijo alguien, “la sensación de que no estamos solos”. Como hilos invisibles.

13 comentarios:

Pablo dijo...

Hola; la escritura, aunque parezca que no, ya es un revelación de ti. Incluso diría que es un atrevimiento. El que lee, ya hace el gesto de meterse en el mundo ajeno y hacerlo suyo o, por lo menos, identificarse con esas palabras. Saludos. Pablo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Claro que se nota cuando las palabras escritas son sinceras, lo mismo que percibimos la impostura, o la mera pose.
También para mí leer es un acto esencial, sin el que no concibo mi existencia. Adoro los libros físicos, los de siempre, su tacto, las hojas... Pero no me importa leer en uno de los modernos artilugios de lectura para libros electrónicos. Todo cabe en una pasión infinita.
Un abrazo grandote, compañera lectora.

Indigo Horizonte dijo...

Leer la razón y el corazón de lo que otros escriben con el corazón y la razón. Trazar vínculos. Tejer hilos. Coser.

Abrazo grande, Isabel.

Isabel dijo...

Sí, Pablo, imposible ocultarse tras las palabras y más si son sentidas porque leer me encanta.
Saludos.

Isabel dijo...

Isabel, estamos de acuerdo. Yo no tengo e-book, pero si que leo mucho aquí, ¡es tan interesante todo lo que encuentra cuando investigas un poco!

Gracias por venir estando tan ocupada.
Un fuerte abrazo.

Isabel dijo...

Indigo, toda esa relación que se establece nos enriquece y acerca.
Otro gran abrazo para ti.

Myriam dijo...

¡¡Comunicamos tanto de forma no verbal!! A mi también me gusta leer libros con hojas y de veras sentir lo que me transmite, no sólo "leer".

Isabel, muchas gracias por tu bienvenida en casa. Un gran beso para ti.

Myriam dijo...

Y si las palabras me acarician, mejor.

Isabel dijo...

Sí, Myriam, a veces los gestos lo dicen todo.
Gracias a ti. Abrazos.

Isabel dijo...

Particularmente, me gusta leer mientras sostengo un libro entre mis manos, pasar las hojas, el olor a papel, a tinta. Doblar la esquina de una hoja como señal.Pequeños detalles que me satisfacen. En cuanto al contenido, creo que a veces intentamos jugar a adivinar la persona que lo escribió. Sus palabras pueden delatar sus sentimientos, si son sinceros enseguida nos llegan como un mensaje. La comunicación no verbal también es importante observarla, dice mucho más que las palabras aunque aún es desconocida por una mayoría. Un fuerte abrazo. Eli

Elisa www.elisaimelladso.wordpress.com

Isabel dijo...

Como podéis ver por la firma, el comentario anterior no es mío. Es de una amiga que, cansada de intentarlo (no tiene cuenta en google y ha opinado antes aquí como "Ave peregrina", pero ahora no hay manera de que entren sus comentarios porque su cuenta no es de google). Esto ya me lo han comentado varias personas, y me da pena que aquí también le estén poniendo puertas al "campo de la libertad de opinión".
Así que he decidido, porque me gustan sus palabras publicarlo yo, y a la vez recomendar a quien entre que visite su blog en la dirección que pongo junto a su nombre porque no defraudará a nadie, es muy rico en experiencias agradables.

Gracias, Eli, por tu insistencia en entrar y un fuerte abrazo.

Sue dijo...

Puede que gesticular y escribir sean los lenguajes más transparentes para con nosotros y con los demás.
Al menos, así lo creo.

Un abrazo.

Isabel dijo...

Sí, Sue, porque para protegernos en algunos países hasta la mirada y el tacto se reprimen-
Abrazos