domingo, 7 de octubre de 2007

5. Como "House", pero sin cojera.

Una sustitución, eso me dijeron en el mostrador del ambulatorio cuando pedí la cita.
Era Agosto y no me extrañó, pero sí me resultó raro lo que hacía cuando entré en la consulta algo inhóspita por cierto.
Alto, de cara alargada, sin ningún rasgo atrayente como, por ejemplo, unos ojos azules. Perfumado, eso sí, y peinado al agua para más INRI. Hablaba solo y estaba cabreado, muy, pero que muy cabreado.
“Le habrán fastidiado las vacaciones” –pensé.
Ni siquiera me miró, sentado en su mesa la trasteaba quejándose porque no tenía todos los papeles que necesitaba. Estaba claro que yo era su primera cita. Adiviné lo que buscaba por eliminación: recetas autonómicas, y temiendo que pagara su enfado conmigo le dije.
-No se preocupe, las voy a pedir en el mostrador. Salí rápida de la consulta. Casi no tuve que hablar, la administrativa con una sonrisa pícara me las daba. Pero noté una sombra detrás de mi, giré la cabeza para saber quién era y allí estaba él, con su bata blanca abierta a modo de Batman para salvarse y quitándole con un movimiento brusco, el taco de recetas a la chica antes de que yo pudiera reaccionar.
“Mal asunto”, -me dije.

Desde aquel día me trató con la punta del pie, es más, llegó a decirme que tenía que conformarme el resto de mi vida (tengo treinta y tantos), a vivir con el problema objeto de mi consulta: una simple infección.
No le hice caso, ¡buena soy yo!. Pedí cambio de médico y me fui directa al especialista.
No conseguí un cambio de médico de cabecera, -todos tiene el cupo cubierto –me dijeron. Protesté, pero zanjaron la cuestión con el argumento de que estaba de paso por una simple sustitución.

De esto hace un año. He averiguado que a la titular de la plaza, a pesar de su juventud, la van a jubilar por una enfermedad que no conozco.
Él sigue allí y yo he vuelto. El especialista no dio con la tecla; sin embargo ÉL me está mejorando con el último medicamento. Ahora me sonríe, me saluda y me recomienda que beba “mucha, mucha agua”, pero eso sí, para hacerlo alza su mano con una jarra de diseño y me dice: -¡Mira!, como "YO".

De verdad, sólo espero no enamorame.

9 comentarios:

kasi_siempre dijo...

A veces los cascarrabias nos tocan la fibra, Isa ¿a qué sí?
Procura no enfermarte del cuerpo si no quieres enfermarte del alma enamorándote de él, ja, ja, ja... Los médicos tienen mucho peligro ¿sabes?
Besote

Isabel dijo...

No sé, me parece que he empezado este blog demasiado sería, tanto que no sé bien Kasi, si se nota que esta última entrada es ficción. Mi intención era escribir un cuento corto con algo de humor para salir de las ausencias, pero ahora no sé bien qué ha salido. Ya me diréis.

MªJOSE dijo...

Me ha encantado la sutileza del final "alza su mano con una jarra de diseño ". Veo a un niño de papá, al que le desagrada trabajar de sustituto en la sanidad pública,en una consulta pequeña, llena de papeles y con un gran número de pacientes, de aqui y de allá deseosos de encontrar un poco de agua fresca que alivie la sed del sufrimiento.

kasi_siempre dijo...

Hombre... yo he pensado que podía ser real, no es una historia descabellada. Pero está bien traído eso de jugar a enredar la realidad con la ficción. Yo lo hago mucho. En el fondo, aunque sea inventado, siempre ponemos algo de nuestra propia carne en el asador.
Besi. :b

elchicoquequeriaserbreteastonellis dijo...

A mí también me parecía que podía ser real. Los cuentos tienen ese punto que uno nunca sabe si son verdad o mentira. Todo el mundo que lee mis relatos piensan que son historias de verdad y obviamente no es así.

Pero, sí, habías empezado muy seria y es bueno que vayas cambiando de registro ;-)

Besos!

Frida dijo...

Hola Isabel: Había leído de tí en el blog de nuestro profe común, Guillermo. Veo que no andaba desencaminado (claro que, ¿cuándo lo ha estado?). Escribes muy bien. Me ha gustado mucho tu blog, en general, y esta última entrada en particular. Es bueno que el lector confunda la realidad con la ficción. Eso es que es verosímil.

Isabel dijo...

Muchas gracias Frida y bienvenida a este espacio nuestro de los blogs. Yo hace tiempo que te leo, primero en yomujer y esta semana pasada en Literaturate y en tu nuevo blog. También he descubierto la revista (a través de Guillermo) En sentido figurado. Aún no he tenido tiempo de leerla bien pero sólo su aspecto promete bastante. Es reconfortante haber entrado en ese mundo de palabras que tanto nos gustan.

Jesus Dominguez dijo...

Je je je. Mi médica es encantandora. Que tendrá la bata...!!

Un saludo.

www.jesusdominguez.blogspot.com

Isabel dijo...

Una suerte Jesús, gracias por tu visita.