viernes, 15 de abril de 2011

193. Asombro


Así me quedo cuando escucho algunas noticias...



habrá que darle la vuelta al mundo para que no se caiga.

lunes, 11 de abril de 2011

192. ¡Viva la madre que parió a los Alonso!

Me vais a perdonar, pero esto es muy fuerte y lo tengo que soltar. Esto no lo he dicho yo, lo dijo Espaldamaceta, en su actuación en Sevilla, al que desde aquí le doy las gracias por lo que me toca: soy la madre.

Cuando alguien me pregunta si tengo nietos, le contesto: yo no tengo nietos, tengo discos que me mantienen más joven, porque los niños te dejan “baldá”. Y, además, mientras me duren mis “pariuras” de esta forma, “pa que quiero má”.

Y ahora hablando en serio, lo que más me emocionó es que me enteré del comentario, primero por mis niñas, Espe y Olga las parejas de mis hijos, en el teatro al terminar la función del Festival Zemos98 , al que asistimos el viernes para ver la presentación del segundo disco de Las buenas noches, (a la derecha del blog, junto a Pony Bravo).

Pero lo que me gustaría, si tenéis un huequito, es que pinchéis en ZEMOS98 y dentro en su blog, porque no es solo música, es mucho más y es muy interesante ver que algo se mueve con los jóvenes.

¡Uf! Creo que este post me ha quedado “pasteloso” ¡Qué horror!

jueves, 7 de abril de 2011

191. Un "na" en el mundo

Hace unos días íbamos de viaje con unos amigos y, en uno de esos momentos en que hablando no sabes si esa carretera entre pueblos es la buena, dos hombres mayores, soleados sus rostros por los paseos matinales, nos indicaron el camino amablemente.

A la pregunta obvia de si estaban jubilados, uno de ellos con ganas de hablar contestó afirmativamente y nos resumió su versión sobre la jubilación:

Uno es ya un na en el mundo, porque el que ha sio y no es y, además, el aparato perdío, ya... to pa qué”.

viernes, 1 de abril de 2011

190. Agua


¿Naufragamos?



Qué será el agua, ¿un reflejo en continuo movimiento?

Qué soy yo, ¿una nada en continuo pensamiento?

jueves, 24 de marzo de 2011

lunes, 21 de marzo de 2011

188. Encuadre

Iba a mirarme,

pero pensé que si lo hacía, me ahogaría.

viernes, 11 de marzo de 2011

187. Enlaces


Leer nos enlaza, cuando he leído algún libro que me ha gustado más que otros suelo regalarlo, no sé, creo que lo van a disfrutar como yo. Esto es un error, claro, pero no lo puedo evitar, como ahora.
Escribo este post solo para poner dos enlaces: uno es una película que puso esta semana TV1:


http://www.rtve.es/television/clara-campoamor-la-mujer-olvidada/

Y el segundo es del blog de Ciberculturalia, que ha escrito una entrada de uno de mis autores preferidos. El video es una clase magistral.

http://ciberculturalia.blogspot.com/2011/03/felicidades-maestro-sampedro.html

Sí, ya sé, no debía tampoco ponderar nada, ni crear espectativas porque luego gusta menos, pero hoy escribo dejándome llevar por el entusiasmo.

martes, 8 de marzo de 2011

186. Barrotes


...existen los barrotes

nos rodean

también existe el catre

y sus ángulos duros

y el poema río

que nos sostiene a todos

y es tan substantivo

como el catre

el poema que todos escribimos

con lágrimas

y uñas

y carbón.

Claribel Alegría

jueves, 3 de marzo de 2011

185. Nudos en Roma

Belén Gopegui en el prólogo al libro de Carmen Martín Gaite “Los parentescos” cuenta que a Carmen le preguntaron en un coloquio por “la ira del nudo”, expresión utilizada en alusión al momento en que, cosiendo, el hilo se hace un nudo sin haberlo querido y nos obliga a romper, a cortar o a comenzar de nuevo.

¿Qué hacían sus personajes cuando les sobrevenía la ira del nudo?

Algo parecido me pregunto al leer los capítulos de la nueva novela que Isabel Romana nos ofrece en su blog Mujeres de Roma.

¿Qué pasará con tantos personajes y los conflictos que entre ellos se generan? ¿Cómo desatará Isabel esos nudos?

Me parece muy difícil acometer una tarea tan ingente como la fundación de Roma y manejar esos mitos con la sabiduría que ella lo hace.

Me gusta cuando lo que leo me incita a buscar cosas. Hoy he vuelto a recorrer Roma en algunas de las fotos que hicimos al conocerla.



Termas de Caracalla

Isabel, gracias por incluirme es esta aventura.

viernes, 25 de febrero de 2011

184. Subtexto

Cuando aprendemos o trabajamos en lo elegido, nos gusta mostrar algo que diga lo que hacemos: un texto, un cuadro, una foto etc.

Al hacer esto lo exteriorizamos, y eso nos da la oportunidad de analizar los errores cometidos porque vemos el producto de nuestro trabajo.

No ocurre así con la actuación, aquí siempre dependemos de los demás, de cómo nos ven los demás. En realidad es como la vida porque estamos interpretando a personajes.

Cuando consideramos un fenómeno, cuando nos imaginamos un objeto, un acontecimiento, o traemos a la mente experiencias de la vida real o imaginaria, no solo reaccionamos con nuestros sentimientos, sino que les pasamos revista con nuestros ojos interiores, pero esta visión interior debe tener relación con la vida del personaje que se representa, de ahí la dificultad. Concentrar la atención en la vida del personaje debe servir para reforzar la atención que decae porque en esta acción repetitiva es difícil poner en solfa todos los estados de ánimo que la acción requiere.

Cuando me falta concentración a mí me sirve recurrir a la lectura teórica. Algo que me estimula es volver a leer lo que dicen diversos autores sobre lo que considero vital para que el texto fluya: el subtexto.

¿Qué es lo que hay detrás y por debajo de las palabras reales de un papel?

¿Sabemos de verdad qué estamos haciendo, qué está ocurriendo en la obra?

El texto es como la punta de un "iceberg" y tenemos que descubrir el resto del material oculto.

El subtexto es un tejido de esquemas innumerables y diversos dentro de la obra y del personaje. Elementos entrelazados como los hilos de un cable que la atraviesan y conducen al superobjetivo último.

Es lo que nos hace decir las palabras que decimos en una obra. Es la expresión manifiesta e interiormente sentida de un ser humano en el personaje, expresión que fluye ininterrumpidamente bajo las palabras del texto y que les proporciona la vida y una base de existencia.

Solo cuando nuestros sentimientos alcanzan la corriente subtextual nace “la línea de acción continua” de una obra o un personaje.

En escena no debieran usarse palabras sin alma y sin sentido. En un escenario las palabras no deben estar divorciadas de las ideas ni de la acción. La misión de las palabras en el teatro es despertar toda clase de sentimientos, deseos, pensamientos, imágenes interiores, sensaciones visuales, auditivas y de otro tipo en el actor, en los que actúan frente a él y, a través de ellos: el público.

Esto es algo que tendemos a olvidar en un escenario. Los espectadores están hartos de ver escenas cotidianas, tenemos que ofrecerles algo más: trascender el texto y que el espectador se pregunte qué hay detrás de esa persona-personaje que habla.

miércoles, 16 de febrero de 2011

183. Unas vienen y otras, ¿se van?

Sí, ya volvió estos días pasados en que una primavera adelantada lo inundaba todo. Solo una golondrina en avanzadilla otea el horizonte. No encuentra su sitio y ahí anda revoloteando. La vieja casa del pueblo ha cambiado y con ella su pared preferida a cubierto de todo.

En su afán arquitectónico revisa las demás paredes una y otra vez, calcula las posibilidades de que la entrada para las parejas y salidas para sus crías no varíe mucho del anterior camino ya aprendido.

Ellas vuelven solo en primavera, pero hay otras que aparecen y, como algunos animales, marcan su sitio para quedarse.

Son las pelusas. Esto de las pelusas da para hacer un tratado y cada cual las cuenta o las barre a su manera, así que no voy a decir nada nuevo, solo contradecir lo que he leído:

“La pelusas se crean, pero no se destruyen, simplemente cambian de lugar”. Menos cuando les gusta el suelo de una casa. Por mucha escoba que barra, ni fregona que limpie, ellas, esas nubes negras, han marcado bien su territorio y se quedan tan agustito.

Y no pongo foto porque seguro que alguna habrán visto ¿o no?

miércoles, 9 de febrero de 2011

182. "Word" no tiene sexo

¿Y qué será escribir poesía? ¿Apagar el ruido de la muerte que entra al oído sin invitación? ¿Mezclar la propia voz con ese ruido para volverlo inútil, apaciguarlo al menos?

Esto se pregunta Juan Gelman en un artículo del que he extraído unos párrafos que me parecen imprescindibles:

El poeta no da respuestas. Hasta el fin de sus días interroga lo invisible de la realidad, que no le da respuestas.

El poema se forja en el combate contra lo que no va a decir y así construye rostros que duran la eternidad de un resplandor, o de un miedo, una miseria, alguna dicha, un recuerdo que despertó y no sabe si va a la muerte o a vivir.

La crisis de la modernidad es muy profunda y va mucho más allá de lo económico. Hace años ya que se nos quiere uniformar el alma para convertirla en tierra fértil de cualquier autoritarismo. Impera un darwinismo social brutal y prepotente. La llamada globalización impulsa un genocidio más lento que el de los hornos crematorios, pero no menos bárbaro: se llama hambre. La poesía se levanta contra el empobrecimiento espiritual que todo ello acarrea. La poesía es resistencia no más porque existe.

La poesía viaja del misterio de uno al misterio de todos y en ese encuentro gana su transparencia. Pasa sin nombre, sin número, ajena al cálculo y la sumisión, corrige la fealdad y el desamor, abriga en sus tiendas de fuego. Entra en el lenguaje como cuerpo, corazón que interroga y no puede dormir, come los libros de la noche.