jueves, 2 de abril de 2009

69. El lector

Cuando se estrenó la película, "El lector", recordé que hacía varios años había leído el libro, pero no me acordaba. Lo volví a leer llevada, como siempre, por la manía de crear mis propias imágenes.

Dejé reposar la lectura un tiempo y me fui al cine. Sentada en la butaca, la primera impresión fue buena, pero me di cuenta que me estaba contando, entre plano y plano, el texto que el film no puede reflejar en tan corto espacio.

Así que, me relajé y me dispuse a disfrutar del poder sintetizador de la imagen: una mirada, una piel cuyos vellos se erizan ante la primera caricia, un retroceder del protagonista para encontrar apoyo antes de tomar una decisión, las dudas, los titubeos, los libros, la voz de una grabación en un magnetófono que es hoy una reliquia...

Desde que se llevó a la pantalla grande, también ha sido actualidad el libro de Bernhard Schlink, juez alemán nacido en el 44; el tema del libro conocido y, en algunas ocasiones, simplificado: erótica y política.

Algunos se extienden más y hay que tener cuidado de que no te lo cuenten todo, basta buscar en internet. Sensacionalista no exento de tópicos son otras opiniones que suscita.
Rechazo quizás por los más jóvenes a comprender, palabra clave y en la que confía el profesor interpretado en el film por Bruno Ganz que, sólo aparecer en pantalla, me trajo a la memoria "El cielo sobre Berlín" que dirigió Wim Wender.

Partiendo de la palabra comprender, palabra que me gusta especialmente, y sin entrar en el tema de la culpa, la historia, creo, tiene que ver con algo mucho mas antiguo y constante en el ser humano: el secreto, que lleva a quien lo tiene y no quiere desvelar a un determinado comportamiento.

jueves, 26 de marzo de 2009

68. Libros

De algunos libros que ya están y otros que estarán, hay párrafos que al leerlos me gustaría encerrarme con ellos, como la niña que se encierra con su bolsa de caramelos en su cuarto y allí, al margen de miradas, los saborea; ahora uno de fresa, después este de limón, luego el de menta...

¡Son palabras tan bellas!

Siempre me ha gustado agitar las bolsas de caramelos y estar atenta al ruido que produce el chocar de unos con otros.

El ruido de las palabras bien colocadas en un párrafo, evocan imágenes reales, las ves, las oyes, las hueles. Desprenden una melodía que llega al alma.

Ese es el arte de un buen escritor: sorprender, evocar, llevar al lector a esa habitación o al lugar más lejano para endulzarle la vida y, mientras tanto, hacer que se pregunte por esa vida, la de todos y la de cada uno.

Las buenas lecturas son las que te plantean interrogantes, las que te le llevan a la búsqueda de otras lecturas para trazar el mapa que te conforma.

Un buen libro te cautiva desde la primera frase, desde la primera página. La frescura de los escritores noveles cuando están tocados con este don de saber unir las palabras para contar con sinceridad lo que han visto, sentido o experimentado es algo mágico.

jueves, 19 de marzo de 2009

67. Volverán





Ya lo dijo el poeta y ellas, fieles a su cita primaveral, ya hace semanas que han vuelto; son las primeras en anunciar la primavera, antes que el corte inglés, sí señor.
Desde pequeñita las he visto construir el nido, el más antiguo en el patio, encima de la bombilla, nos daba pena encenderla y salíamos a oscuras para no molestarlas.
Pero son listas y se adaptan a los tiempos, sobre todo cuando significa comodidad para ellas. Ahora aprovechan las conexiones frigoríficas como base para construir su nido. Son perfectas arquitectas, calculan y economizan materiales de construcción.

Mañana comienza la primavera. Aquí en el sur ya ha empezado con la alegría de mis golondrinas en mi patio. Cuando llegue el otoño después de cumplir como cada año todo este proceso dejarán de nuevo el nido vacío, pero su hueco... ¿las estará esperando?

martes, 3 de marzo de 2009

66. Espera lo inesperado

Podemos tener muchos planes, pero nunca es tan fácil cumplirlos. Hay incluso momentos que parecen ponerse de acuerdo y toman vida propia para escaparse de esos periodos de orden que tenemos que imponer.
Así que he aprovechado para darles la tarde libre y dedicarme a lo que hace días tenía ganas de hacer: pasearme por los blogs que no conocía.

El motivo es ese carrito, como de helados, que me ha traído el recuerdo del que pasaba por la puerta de mi casa en la hora de la siesta.

Es un premio que me ha dado Freia al mencionarme en su blog Variaciones Goldberg y que yo agradezco.

Asimismo, quiero señalar los diez blogs que me han gustado en este paseo hacia lugares desconocidos y pasarles este refrescante “Premio Limonada”.
Como una de las reglas es enlazarlos bien intentaré dejarlos bien cosiditos.

A mí me gustan las factorías de historias porque me imagino las de ellas que podría contar Manuel García Rubio. Seguro las nombraría con nuevas palabras mágicas; una con acotaciones literarias, otra perdida entre libros. Menos aquella que, al mirarse en el espejo que huye de una barbie con felpudo, se fugaría al paralelo 49 para no convertirse en una desconvencida. Pero, de esto, ni una palabra a nadie.

viernes, 20 de febrero de 2009

65. Tiempo


Tenían todo el tiempo del mundo, pero ¿sabían cómo usarlo?.

sábado, 14 de febrero de 2009

64. Rara vez el agua es transparente

A veces te atraviesa como algunas soledades

Para J

jueves, 5 de febrero de 2009

63. Yo vengo del agua


A sólo sabe trabajar, correr y nadar. Sólo recuerda la primera letra de su nombre, un dolor muy, muy fuerte, sangre y, agua, mucha agua.

Ahora estoy aprendiendo cosas -dice A- cuido a Ingrid, una anciana bondadosa. Me ha enseñado los números y ha puesto una letra al lado de cada uno.
Dice que me llamo 1 7 23 5 4 1. Ella tiene el suyo tatuado en el antebrazo, pero yo lo he escrito en mi pie; me gusta más.

Ahora peino a Ingrid mientras lee un libro que se llama como un mes; el mismo en que yo llegué al sur de España. Le gustan mucho los almanaques; mira uno y dice que hoy es mi santo, yo no sé lo que es eso, pero ella ha cogido mi mano muy fuerte y me ha dicho.

-Águeda, Águeda “si el mundo se convierte en mar o te vuelves pez o te ahogas”.

-Hace tres meses que Ingrid se murió. Ahora no tengo trabajo; pero mientras encuentro otro, nado todos los días en el río y, por las noches, sigo aprendiendo a leer en el libro de Ingrid: Octubre, octubre. Hay cosas que no entiendo, pero en él están todas las frases que ella me repetía.

sábado, 31 de enero de 2009

62. Viajes

En este intenso invierno de nieve, frío y lluvia pensar en las islas Canarias es imaginar un oasis de buen tiempo en el que me gustaría encontrarme de nuevo y, destacar paisajes de Tenerife no demasiados frecuentado por el turismo de masas me apetece.

Al noreste de la isla se puede distinguir el macizo de Anaga que, por la biodiversidad que alberga y su especial configuración geológica, cabe considerarlo “otra isla” dentro de Tenerife.
En él pervive uno de los tesoros ecológicos más valiosos de Europa: la laurisilva. Se trata de un ecosistema que data del Terciario, de tipo subtropical y que aprovecha la lluvia horizontal causada por los vientos alisios para sustentarse.

Forma un bosque húmedo y denso, existente también en La Palma y La Gomera. Penetrar en él tiene algo de iniciático; está sumido en la niebla y tapizado de hongos, helechos y líquenes como en los cuentos. Imaginar ser Alicia e internarnos en él bosque y, al salir, enfrentarnos a dos paisajes reales con vistas inolvidables; por un lado Taganana, por el otro la plata de las Teresitas poblada de palmeras tropicales.

Y de un macizo a otro en el extremo opuesto de la isla pasamos por Garachico, la que fue capital comercial de Tenerife y nos encontramos de nuevo con la actividad volcánica.
La erupción del volcán Trevejo en 1706 prácticamente sepultó su transitado puerto. Los brazos de lava que alcanzaron anteriormente el mar forman hoy el Caletón, una zona de piscinas naturales en la costa.
Desde Garachico al macizo de Teno hay una carretera que, en un punto cercano a este extremo de la isla, advierte sobre posibles desprendimientos rocosos, pero que los conductores más arriesgados ignoran para contemplar espectaculares acantilados, como Los Gigantes, también visibles por el lado opuesto desde el puerto de Santiago del Teide.

Punta Teno el nombre por el que también se conoce este macizo, el menos urbanizado de la isla, ofrece al que llega hasta su faro un paisaje abrupto y agreste lleno de contrastes en el que la lava negra y las olas de un azul-turquesa transparente se funden en un abrazo espumoso.

El negro intenso de la lava y la espuma blanca del mar alzándose orgullosa para acariciarla, es la imagen más potente que me queda después de visitar esta hermosa isla.

jueves, 22 de enero de 2009

61. Sueños II

¿Soñó alguna vez la amapola con ser pez?

martes, 20 de enero de 2009

60. Obama, la palabra


Con palabras se ha ganado al multitudinario público que escuchaba en su investidura.

Con palabras y seguridad ha hilvanado su mensaje y exigido cooperación para liderar de nuevo a un pueblo, el americano, ahora ilusionado.

"Sacudirnos el polvo y reconstruir América"

"Escoger lo mejor de la historia"

"Esperanza en vez de miedo"

"Se puede lograr con un objetivo común, con necesidad y coraje"

"Nuestra generación debe repasar sus metas"
Estas y otras, no menos mportantes, hacen que todos los ojos estén en estos críticos momentos puestos en él.

Bienvenido Obama y suerte.

lunes, 19 de enero de 2009

59. Edgar Allan Poe

Al principio fue el miedo, después el asombro y finalmente la admiración.
Todo aficionado al cuento debería haber leído a Poe. Como nunca es tarde para disfrutar de su lectura, ahora, que se cumplen dos siglos de su nacimiento, un 19 de enero de 1809, tendrá razones para hacerlo porque hoy la literatura lo recuerda.

En mi casa había unos cuadernillos que editaba Bruguera de Historias extraordinarias y la selección I estaba dedicada a Poe con el cuento “El pozo y el péndulo” en traducción de Julio Cortazar. Este cuento fue el primero que leí, luego vendrían otros. Al principio fue el miedo lo que me sedujo, de pronto me sentí atrapada en él y desde entonces me ha acompañado la sensación que experimenté al leerlo.

Ahora creo saber el porqué de esa fuerza del cuento después de leer lo que Julio Cortazar escribió sobre su vida. Una vida envuelta en la leyenda que Cortazar, ayudado por Aurora, su mujer, traductora extraordinaria también, nos sintetiza en la insuperable versión castellana de sus Cuentos Completos. Todo lo que relata sobre su vida es explicativo para comprender su obra, de ello resalto lo siguiente:

Edgar Poe, más tarde Edgar Allan Poe, huérfano y adoptado fue todo lo sobresaliente que cabía esperar como estudiante, sus condiscípulos lo muestran dominando intelectualmente. Habla y traduce las lenguas clásicas sin esfuerzo aparente. Lee infatigable, historia antigua, historia natural, libros de matemáticas, de astronomía y, naturalmente a poetas y novelistas.
Sin embargo el clima es peligroso en la universidad virginiana, donde los estudiantes se amenazan con pistolas y luchan hasta herirse gravemente, entre dos escapatorias a las colinas y alguna francachela en las tabernas de los aledaños.

Poe tenía esa presencia que habría de subyugar siempre las mujeres que cruzaron por su vida. Que fue un pertinaz enamorado, constituye otro cargo irrefutable.
El estudio, el juego, el ron, las fugas, todo es casi lo mismo. Cuando las deudas de juego alcanzaron una cifra exasperante para su protector, John Allan, éste se negó una vez más a pagarlas, Edgar tuvo que abandonar la Universidad.

A partir de ahí los acontecimientos se sucedieron rápidamente. Se negó a estudiar Leyes y se marchó a Boston. Escribió un libro de poemas que no se publicó. La miseria le condujo al ejército que abandonará para seguir escribiendo y más adelante solicitar su admisión. Deudas, amenaza de arrestos, escándalos, inadaptación a las reglas de los hombres hacen que entre en una espiral de destrucción que se alternan con periodos de creación.
El fin de 1845 es también el fin de la gran producción. Si dicho año marca su momento más alto en la fama, es también el comienzo de una caída proporcionalmente acelerada. El año 1847 mostró a Poe luchando contra los fantasmas, recayendo en el opio y el alcohol. Murió a las tres de la madrugada del 7 de octubre de 1849”.

¿Cuales han sido entonces los méritos literarios de Poe?

Fue el creador del cuento moderno tal y como lo entendemos hoy día, eligió narrar en primera persona dejando atrás al narrador omnisciente, aquel que todo lo sabe para aportar desde el “yo” una veracidad en el relato como si de su propia vida se tratara.
Es también el inventor de la novela detectivesca en donde el protagonista resuelve sus casos a través de métodos deductivos basados en el poder de la observación.
Fue uno de los antecedentes y precursores de lo que hoy conocemos como “ciencia ficción”. Hizo incursiones en el campo de la poesía, algunas de sus obras como “El cuervo”, “Ulalume” y “Annabel Lee” reflejan una extraordinaria musicalidad y logran concentrar líricamente las obsesiones narrativa que tan bien explorara en su ficción breve.

Por qué leer a Poe, un escritor sombrío y tenebroso; ¿para superar nuestros propios miedos?, ¿para sentir el cuento como una flecha que te deja tocada?

En la edición comentada de su "Cuentos completos" Páginas de espuma, un cuentista moderno, Eloy Tizón, comenta “El escarabajo de oro” y es interesante resaltar lo que dice sobre el autor.

“Quizá sea justo ese fetichismo por el desenlace perfecto, el artefacto bien rematado y el broche de oro, lo que nos hace dudar un poco de su aureola de precursor del relato moderno, un territorio que creemos que él vislumbra pero no llega a conquistar, hazaña reservada para otras mentes de una generación posterior como Henry James o Antón Chéjov.

Entiendo por relato moderno aquel en que el texto no sólo cuenta, sino que también “se cuenta”. No sólo muestra, sino que también “se muestra”. No sólo dice, sino que también “se dice”, en un intenso arco de producción de sentido y desvelo, a través del cual el creador tira de la alfombra y el texto tiene el coraje de poner en entredicho sus propios mecanismos de representación.

La distancia que media entre la literatura premoderna y la literatura moderna es la misma que media entre el escarabajo de Poe y el escarabajo de Kafka. Siendo el mismo insecto, no pueden ser más dispares. El primero es un objeto tornasolado y brillante, chapado en oro, lujoso. Samsa, en cambio, es un monstruo oxidado que cojea en los pasillos. Mitigar ese brillo y renunciar a ese lujo ha sido una de las preocupaciones de la literatura más inquieta y menos complaciente.
Esto no implica juicio de valor alguno, sino la constatación de una quiebra. Poe hizo cuanto pudo, y lo que pudo es mucho. Sembró el suelo de estrellas fértiles, pero no esperó a ver crecerlas. Su herencia se diluye en un sinfín de imitadores que no alcanzan su horror de enterrado vivo en el panteón de la literatura. Tantos años más tarde, y aún sigue poniendo el grito en nuestra mesilla de noche”.

jueves, 15 de enero de 2009

58. Para todos los gustos






Recibir el nuevo año en la isla de Tenerife es un regalo para los sentidos.
La vegetación exuberante con sus colores llamativos; el olor a mar que acaricia o baña embravecido la lava de sus volcanes; el relieve tan singular como si de otro planeta se tratara. Todo envuelto en temperaturas suaves. Nadie puede sentirse decepcionado al visitarla porque, en su limitado suelo, hay diversidad para todos los gustos.
Como la orquidea atrae al insecto, así te atrapa esta isla.